Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
¡Para ti todo es poesía, pendejo!, relinchó,
y dejó caer la taza de su café sin azúcar.
Estaba yo por decir que me mal juzgaba,
que todo esto era por la crisis,
la sempiterna crisis,
pero el agua turbia y vaporosa
en las plantas de sus pies
la hacían lucir como la estatua de una Euménide
que se desangraba en la bilis negra de su reflejo.
Vine a mi estancia con una erección apoteósica
a escribirle este poema triste
de piernas que se cierran,
de puertas que se abren.
y dejó caer la taza de su café sin azúcar.
Estaba yo por decir que me mal juzgaba,
que todo esto era por la crisis,
la sempiterna crisis,
pero el agua turbia y vaporosa
en las plantas de sus pies
la hacían lucir como la estatua de una Euménide
que se desangraba en la bilis negra de su reflejo.
Vine a mi estancia con una erección apoteósica
a escribirle este poema triste
de piernas que se cierran,
de puertas que se abren.