El fantasma de la infidelidad

juglar01

Poeta fiel al portal
Mirando el mar un día en mi terraza, pensaba algunas cosas de la vida,
cuando llegó a mi lado un hombre, desencajado, baja la cabeza,
le invité a tomar té y a conversar si quisiera contar sobre su herida,
me dijo soy fantasma y voy errando, por matar a mi amor con la tristeza

le dejé continuar por conocer, que de malo había hecho en su camino,
me confió que su amada lo engañaba y vivía una aventura entusiasmada,
al sentirse ofendido y desgraciado, hizo su testamento y optó por un destino,
a los pobres dejó todos su bienes y dio fina su vida sin dejar a ella nada

sin dinero y sumida en la pobreza, su mujer no duró mucho en la vida,
al poco tiempo se quedó dormida y voló su alma al más alto tribunal,
allí se comprobó que no era infiel, que él todo en su cabeza imaginaba,
y se le condenó a vagar eternamente, sin remedio y en triste soledad

me di cuenta con esa narrativa, cuán traicionera a veces es la mente,
pensamos cosas malas de la gente, en lugar de admirar las cosas buenas,
y pensé si una mujer nos es infiel, no juzgarla ni herirla, dejarla simplemente
que la juzguen allá, donde los buenos gozan y los malos padecen con sus penas.
 
Vaya que buen relato de interesante
y si la mente es muy traicionera y dañina
un gusto leerte Juglar, bienvenido a este hermoso portal
saludos cordiales
 
Se ha dicho y muy bien, los celos son locura, son muerte. La incertidumbre su mejor aliciente. Excelente. Felicidades.
 
me sonó a una fabula de Esopo con moraleja y todo
y como dicen por ahi pasa en las peliculas...pasa en la vida real
los celos no son malos pero todo en exageracion si
los celos son inseguridades y quien ama siempre cela un poquito
la infidelidad mmm es un tema mas delicado para que ser infiel?
basta con decir la verdad aveces uno cree estar enamorado y no es asi
pero si hay amor verdadero no habra Dios que logre separarlos
hermosas tus letras...un placer leerte ,jaja y mejor no sigo sino en vez
de comentario parecerá testamento
ah me olvidaba bienvenido :::hug:::
 
Mirando el mar un día en mi terraza, pensaba algunas cosas de la vida,
cuando llegó a mi lado un hombre, desencajado, baja la cabeza,
le invité a tomar té y a conversar si quisiera contar sobre su herida,
me dijo soy fantasma y voy errando, por matar a mi amor con la tristeza

le dejé continuar por conocer, que de malo había hecho en su camino,
me confió que su amada lo engañaba y vivía una aventura entusiasmada,
al sentirse ofendido y desgraciado, hizo su testamento y optó por un destino,
a los pobres dejó todos su bienes y dio fina su vida sin dejar a ella nada

sin dinero y sumida en la pobreza, su mujer no duró mucho en la vida,
al poco tiempo se quedó dormida y voló su alma al más alto tribunal,
allí se comprobó que no era infiel, que él todo en su cabeza imaginaba,
y se le condenó a vagar eternamente, sin remedio y en triste soledad

me di cuenta con esa narrativa, cuán traicionera a veces es la mente,
pensamos cosas malas de la gente, en lugar de admirar las cosas buenas,
y pensé si una mujer nos es infiel, no juzgarla ni herirla, dejarla simplemente
que la juzguen allá, donde los buenos gozan y los malos padecen con sus penas.

muy buena reflexión, pero a veces la infidelidad no es de las mujeres, no siempre, saludos
 
Muchas gracias Alma Grande por tu tiempo y lectura de estas lineas. Muy buen comentario y cierto lo que dices.
saludos
 
Muchas gracias princesa de fuego por pasar a leer mis lineas.
Muy atinadas tus reflexiones, se dicen muchas cosas, pero los celos son algo que va atado al amor en mayor o menor medida.
Gracias también por la bienvenida y que tengas un buen fin de semana.
saludos.
 
Muchas gracias por leerlo. Es verdad, la infidelidad puede ser de cualquiera, no es mi idea señalar a nadie y si te das cuenta, más que nada marco la torpeza del hombre por precipitarse en sus juicios.
Saludos.
 
Mirando el mar un día en mi terraza, pensaba algunas cosas de la vida,
cuando llegó a mi lado un hombre, desencajado, baja la cabeza,
le invité a tomar té y a conversar si quisiera contar sobre su herida,
me dijo soy fantasma y voy errando, por matar a mi amor con la tristeza

le dejé continuar por conocer, que de malo había hecho en su camino,
me confió que su amada lo engañaba y vivía una aventura entusiasmada,
al sentirse ofendido y desgraciado, hizo su testamento y optó por un destino,
a los pobres dejó todos su bienes y dio fina su vida sin dejar a ella nada

sin dinero y sumida en la pobreza, su mujer no duró mucho en la vida,
al poco tiempo se quedó dormida y voló su alma al más alto tribunal,
allí se comprobó que no era infiel, que él todo en su cabeza imaginaba,
y se le condenó a vagar eternamente, sin remedio y en triste soledad

me di cuenta con esa narrativa, cuán traicionera a veces es la mente,
pensamos cosas malas de la gente, en lugar de admirar las cosas buenas,
y pensé si una mujer nos es infiel, no juzgarla ni herirla, dejarla simplemente
que la juzguen allá, donde los buenos gozan y los malos padecen con sus penas.
Estimado poeta, ante todo gracias por comentarme minpoema, aprovechó para leer algo tuyo y comentarlo de forma versada.

Todo se puede decir

Todo se puede decir
Todo se puede hacer
Todo se puede pensar

Hay que saberlo decir
Hay que saberlo hacer
Hay que saberlo pensar

Siempre a todos respetar.
Nunca debemos juzgar.

Un saludo afectuoso

Alfonso Espinosa
 

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