Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te di mi corazón resueltamente
vestido de jacinto y pensamiento;
a veces como tierno complemento
y siempre como cielo recurrente.
Te di mi despertar serenamente
dormido pero henchido de contento,
tomando de tu beso el alimento,
varado en tu cariño impenitente.
Festivo me acurruco a tu costado
ya que eres mi domingo preferido,
celeste y por la luz tornasolado.
Te di lo que mi piel ha recibido
candente y por tu cuerpo arrebolado:
el grato amanecer a ti debido.
vestido de jacinto y pensamiento;
a veces como tierno complemento
y siempre como cielo recurrente.
Te di mi despertar serenamente
dormido pero henchido de contento,
tomando de tu beso el alimento,
varado en tu cariño impenitente.
Festivo me acurruco a tu costado
ya que eres mi domingo preferido,
celeste y por la luz tornasolado.
Te di lo que mi piel ha recibido
candente y por tu cuerpo arrebolado:
el grato amanecer a ti debido.