Mike M.Ch.
Poeta fiel al portal
Aun con la imagen de su amada,
emprendió el camino de regreso a casa.
era un poco más tarde de lo habitual,
estando junto a ella el tiempo parecía volar.
Para acortar camino,
y ganar algo de tiempo,
se perdió entre los pinos,
por un pasaje muy viejo.
Solo unos minutos más adelante,
en lo más cerrado de la pinera,
la obscuridad se volvió muy penetrante,
y un escalofrió le helo las venas.
Entonces ocurrió, el caballo se detuvo en seco.
negándose a seguir adelante, estaba muy inquieto.
al principio no entendía bien él porque,
solo un impulso que le hizo estremecer.
No había nada ni nadie al frente que pudiera distinguir,
solo una cruz al lado del camino, entonces entendió el motivo.
hundió las espuelas en el animal consiguiendo así avanzar,
en medio de la confusión, el caos toma control .
Al pasar por donde estaba dicha cruz de madera,
unas manos heladas le tomaron por la cadera,
como si alguien hubiera montado atrás de él,
sintió el peso del cuerpo y un gélido aliento.
El caballo estaba aún más nervioso,
y temió por su vida en ese instante.
aquellas manos apretando más poco a poco,
y esa respiración que parecía asfixiarle.
En su carrera desbocada el caballo galopaba,
creyó que no soportaría un segundo más,
con esa respiración que no cesaba,
y sintió la necesidad de voltear.
Lo que vio no era de este mundo,
encomendarse a dios y seguir,
fueron apenas unos segundos,
algo imposible de describir.
Apenas pasando la propiedad donde estaba la cruz,
el peso del cuerpo y las manos dejaron de sentirse.
menos nervioso y con otra actitud,
el jinete consiguió redimirse.
Cuentan los más ancianos,
de la entidad que pena ahí.
también iba solo de paso,
y nunca ya pudo partir.
Venía con un amigo del pueblo,
el cual pensó jugarle una broma.
ya oscurecía y se le adelanto escondiendo,
ocultándose bien entre las sombras.
Pero aquel caballo era muy brioso,
y las cosas salieron mal.
salto al camino presuroso,
y le cayó encima el animal.
Una traición de la suerte,
hombre y caballo se precipitaron,
causándole ahí mismo la muerte,
desde entonces se dice no tiene descanso.
Y cuando pasa un jinete a muy altas horas,
lo asalta e intenta derribar.
repitiendo así aquella trágica broma,
que le dio a su vida final.
Ya casi nadie para, ya casi nadie llega.
y la cruz de madera se perdió en la tierra,
en la actualidad muy pocos jinetes quedan,
y siendo ya tarde siempre evitan dicha senda…
emprendió el camino de regreso a casa.
era un poco más tarde de lo habitual,
estando junto a ella el tiempo parecía volar.
Para acortar camino,
y ganar algo de tiempo,
se perdió entre los pinos,
por un pasaje muy viejo.
Solo unos minutos más adelante,
en lo más cerrado de la pinera,
la obscuridad se volvió muy penetrante,
y un escalofrió le helo las venas.
Entonces ocurrió, el caballo se detuvo en seco.
negándose a seguir adelante, estaba muy inquieto.
al principio no entendía bien él porque,
solo un impulso que le hizo estremecer.
No había nada ni nadie al frente que pudiera distinguir,
solo una cruz al lado del camino, entonces entendió el motivo.
hundió las espuelas en el animal consiguiendo así avanzar,
en medio de la confusión, el caos toma control .
Al pasar por donde estaba dicha cruz de madera,
unas manos heladas le tomaron por la cadera,
como si alguien hubiera montado atrás de él,
sintió el peso del cuerpo y un gélido aliento.
El caballo estaba aún más nervioso,
y temió por su vida en ese instante.
aquellas manos apretando más poco a poco,
y esa respiración que parecía asfixiarle.
En su carrera desbocada el caballo galopaba,
creyó que no soportaría un segundo más,
con esa respiración que no cesaba,
y sintió la necesidad de voltear.
Lo que vio no era de este mundo,
encomendarse a dios y seguir,
fueron apenas unos segundos,
algo imposible de describir.
Apenas pasando la propiedad donde estaba la cruz,
el peso del cuerpo y las manos dejaron de sentirse.
menos nervioso y con otra actitud,
el jinete consiguió redimirse.
Cuentan los más ancianos,
de la entidad que pena ahí.
también iba solo de paso,
y nunca ya pudo partir.
Venía con un amigo del pueblo,
el cual pensó jugarle una broma.
ya oscurecía y se le adelanto escondiendo,
ocultándose bien entre las sombras.
Pero aquel caballo era muy brioso,
y las cosas salieron mal.
salto al camino presuroso,
y le cayó encima el animal.
Una traición de la suerte,
hombre y caballo se precipitaron,
causándole ahí mismo la muerte,
desde entonces se dice no tiene descanso.
Y cuando pasa un jinete a muy altas horas,
lo asalta e intenta derribar.
repitiendo así aquella trágica broma,
que le dio a su vida final.
Ya casi nadie para, ya casi nadie llega.
y la cruz de madera se perdió en la tierra,
en la actualidad muy pocos jinetes quedan,
y siendo ya tarde siempre evitan dicha senda…