Hubiera pensado que era un sueño, pero ante nosotros se mostraba la infinidad del océano pacifico que se filtraba entre los cientos de piedras y guijarros que su furia había convertido en forma ovalada y sobre las cuales nosotros caminábamos para llegar hasta el. El agua tibia llegaba convertida en espuma y mojaba nuestros pies.
Tomados de la mano llegamos hasta una piedra grande cuya superficie era suficiente para estar los dos, la luna llena dejaba ver un horizonte azul obscuro y a lo lejos las luces de un barco se alejaban.
Era media noche exactamente, lucias bella y radiante, tus ojos negros acarreaban esa chispa de vida con la que tu presencia se hace notar en cualquier lugar y tu sonrisa que acarreas como amuleto alejaba a las sirenas de envidia. Tu vestido azul frescura ajustado a tu figura dejaba ver el contorno de tu cuerpo que mis manos otras veces han explorado y solo era interrumpido por tu cabellera con rayos dorados. Yo por mi parte lucia un pantalón blanco y camisa a rayas azul claro que me habia puesto para combinar con tu vestido.
Nuestros zapatos, tu bolsa y la cámara se encontraban ahora en la playa lejos de donde estábamos parcialmente sumergidos y apenas se distinguían.
No nos habíamos separado las manos a pesar de las dificultades para llegar hasta ese punto, pensé que nuestra vida podría ser así, mientras nos aferráramos a este amor siempre estaríamos juntos.
Entonces fue que ocurrió, como en otras ocasiones, tomados de las manos nos miramos a los ojos por unos instantes y el mundo se desvaneció a nuestro alrededor y lo único que nos recordaba donde estábamos era la espuma y agua que llegaba a nuestros pies.
Con las manos en nuestros corazones frente a frente, cuerpo a cuerpo hicimos el juramento:
Juramos por nuestro amor y por que siempre estaremos juntos...... juramos que haremos todo para siempre estar enamorados como nos sentíamos en esos momentos, juramos que nuestro amor era sincero y que no habría nada que nos separara y por ultimo sellamos el juramento con un beso.
Nuestras palabras caían a nuestros corazones y al mar quien las guardará eternamente y al besarnos sentí que ya no éramos dos sino una sola persona fundidos por nuestro amor, como si esas palabras dichas se hubieran convertido en un hechizo y entrelazaran nuestro ser y ya nunca, nunca estaríamos separados. Sentí que tomados de la mano caíamos a un precipicio donde el futuro era incierto pero los dos seguíamos viéndonos uno al otro..... entonces comprendí que ya nunca podría vivir sin ti, que tendríamos una vida feliz juntos y que el día que terminaran nuestros días quisiera que nuestras cenizas las echaran al mar para buscar el juramento que hicimos y permanecer con el eternamente.
Tomados de la mano llegamos hasta una piedra grande cuya superficie era suficiente para estar los dos, la luna llena dejaba ver un horizonte azul obscuro y a lo lejos las luces de un barco se alejaban.
Era media noche exactamente, lucias bella y radiante, tus ojos negros acarreaban esa chispa de vida con la que tu presencia se hace notar en cualquier lugar y tu sonrisa que acarreas como amuleto alejaba a las sirenas de envidia. Tu vestido azul frescura ajustado a tu figura dejaba ver el contorno de tu cuerpo que mis manos otras veces han explorado y solo era interrumpido por tu cabellera con rayos dorados. Yo por mi parte lucia un pantalón blanco y camisa a rayas azul claro que me habia puesto para combinar con tu vestido.
Nuestros zapatos, tu bolsa y la cámara se encontraban ahora en la playa lejos de donde estábamos parcialmente sumergidos y apenas se distinguían.
No nos habíamos separado las manos a pesar de las dificultades para llegar hasta ese punto, pensé que nuestra vida podría ser así, mientras nos aferráramos a este amor siempre estaríamos juntos.
Entonces fue que ocurrió, como en otras ocasiones, tomados de las manos nos miramos a los ojos por unos instantes y el mundo se desvaneció a nuestro alrededor y lo único que nos recordaba donde estábamos era la espuma y agua que llegaba a nuestros pies.
Con las manos en nuestros corazones frente a frente, cuerpo a cuerpo hicimos el juramento:
Juramos por nuestro amor y por que siempre estaremos juntos...... juramos que haremos todo para siempre estar enamorados como nos sentíamos en esos momentos, juramos que nuestro amor era sincero y que no habría nada que nos separara y por ultimo sellamos el juramento con un beso.
Nuestras palabras caían a nuestros corazones y al mar quien las guardará eternamente y al besarnos sentí que ya no éramos dos sino una sola persona fundidos por nuestro amor, como si esas palabras dichas se hubieran convertido en un hechizo y entrelazaran nuestro ser y ya nunca, nunca estaríamos separados. Sentí que tomados de la mano caíamos a un precipicio donde el futuro era incierto pero los dos seguíamos viéndonos uno al otro..... entonces comprendí que ya nunca podría vivir sin ti, que tendríamos una vida feliz juntos y que el día que terminaran nuestros días quisiera que nuestras cenizas las echaran al mar para buscar el juramento que hicimos y permanecer con el eternamente.