quizá no dejamos de ser desencuentros ("locos"), unas veces por falta de entendimiento, otras, porque la boca se nos pasa de frenada... (algo así). Jugoso poema, Luis (me ha mantenido un buen rato por aquí).`
Estaba loco,
completamente loco.
De currículum exmonaguillo
y exbarman de puticlub.
Un divorcio, una vieja amiga,
aquel mareado Supertramp en París,
el amor de un chucho-rotweiller cojo,
media cirrosis
y veinte arrugas de más.
Decía que todos hemos vendido
y matado a Jesús por lo menos una vez
en nuestra vida,
que él habría quitado la custodia
de su hijo a Dios
porque los padres no putean así a sus hijos,
que tácticamente fue un error
bajarle de esa forma a la Tierra,
pues las consecuencias fueron enormemente
más jodidas que si hubiera regalado
mil cabezas nucleares al puto César.
¡Vaya un loco!
¡Hasta llegó a decir que Dios ladraba a los hombres!
y que los ángeles de hoy son antisistema, ciber-ninis
y drogadictos en potencia que graffitean
las puertas de los baños del cielo con penes,
vaginas y haikus infames
(y les sangran las alas al reunirse
en la entrada de los mataderos municipales)
Contaba que el infierno está lleno
de ministerios, banderas y excusas,
y aun con sus humos contaminantes y abandonados jardines
es la mejor universidad pública del universo
(y el demonio, un triste funcionario
con úlcera de estómago y eyaculación precoz)
Lógicamente recibió su castigo:
pues a falta de romanos,
una noche, cuando volvía a su casa
desde esa obra a la entrada del pueblo,
andando y por su arcén correspondiente,
le atropelló un conductor borracho,
a bordo de aquel viejo BMW
con los faros sucios y una luz rota.
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Un fuerte abrazo.