El miedo de mi ocaso****

coral

Una dama muy querida en esta casa.
x1pnprgmi5o53slnjikqmzicdbngkaitgftjp1tmiaawoyza8qu37fc8.jpg


El miedo de mi ocaso





¡Un miedo inmenso
es el que invade mi alma!
los días pasan... y se esconde tu mirada,
esa mirada... que se tatuó en mi alma.




¡Ay pena amarga! que carcome mis entrañas,
¿cómo decirte que nunca, nunca te he amado?
¡si a cada instante te vivo recordando!
y tu aliento de vida en mis muros,
¡dejaste cincelado!,




que entre suspiros llevo tus besos, pegados en mi ocaso;
que he de marcharme, sin sentir tus labios
posándose en mis labios ya casi muertos
¡cansados de esperarte!



¡Amor... quiero contarte que me estoy muriendo!
que los geranios que sembramos
en el patio... se secaron, rociados con mi pena,
por tu invierno,
que las gotas de rocío al despuntar el alba,
se congelaron en el frío de mis sábanas.




Y aún te espero amor... en el oscuro rincón
de mi aposento... he de prender la lumbre
para dar tibieza a nuestro lecho...
Tal vez revivan los geranios en el patio,
tal vez de nuevo se iluminen mis pupilas,
tal vez te encuentre amor...
¡antes de sucumbir en el triste ocaso de mi vida!
sin encontrarte cerca... ¡antes de mi partida!






Prudencia arenas.



Coral.
 
Última edición:
x1pnprgmi5o53slnjikqmzicdbngkaitgftjp1tmiaawoyza8qu37fc8.jpg


El miedo de mi ocaso





¡Un miedo inmenso
es el que invade mi alma!
los días pasan... y se esconde tu mirada,
esa mirada... que se tatuó en mi alma.




¡Ay pena amarga! que carcome mis entrañas,
¿cómo decirte que nunca, nunca te he amado?
¡si a cada instante te vivo recordando!
y tu aliento de vida en mis muros,
¡dejaste cincelado!,




que entre suspiros llevo tus besos, pegados en mi ocaso;
que he de marcharme, sin sentir tus labios
posándose en mis labios ya casi muertos
¡cansados de esperarte!


¡Amor... quiero contarte que me estoy muriendo!
que los geranios que sembramos
en el patio... se secaron, rociados con mi pena,
por tu invierno,
que las gotas de rocío al despuntar el alba,
se congelaron en el frío de mis sábanas.




Y aún te espero amor... en el oscuro rincón
de mi aposento... he de prender la lumbre
para dar tibieza a nuestro lecho...
Tal vez revivan los geranios en el patio,
tal vez de nuevo se iluminen mis pupilas,
tal vez te encuentre amor...
¡antes de sucumbir en el triste ocaso de mi vida!
sin encontrarte cerca... ¡antes de mi partida!






Prudencia arenas.



Coral.


MI dulce Coral.... siempre engalanando esta página con tus versos infinitos que denotan muchas emociones y sentimientos puros....

Un gusto pasearme por tu rincón lleno de esa magia que sólo tu mano crea...

Un beso...
 
Tal vez querida amiga,
los jardines vuelvana florecer
y el tiempo ya no pase,
este mismo tiempo de la esperanza
se debe quedar entre nuestros hombros
y quizá un día, logremos volver a ser felices...

Un beso

Eugenio
 
hermosas y melancolicas letras, un placer leerte saluditos miles...
 
Genialidad, aplausos !!!

Una mariposa debió hacer los limites
entre las primaveras que enfermaron de frío,
como el río detenido, acaso un hito.
Como la distancia sembrada en los océanos,
que zurcen tiempos en nuestras palabras.
Y los ocasos mueren en sus bellos colores, como fiel reflejo del recuerdo;
que une nuestra amistad y mi admiración.

Un verdadero honor leerte en esta inspirada composición, bella expresión de tu alma; en un canto que abriga al corazón.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba