cristobal monzon lemus
Poeta que considera el portal su segunda casa
EL MILLONARIO Y EL POETA
Hola poeta, cómo anda tu poesía,
a mí me gustaría escribirla, si me
diera mucho dinero.
La poesía respondió el poeta,
es, discreta, amable, sincera, bella,
como una dama, no se da con
nadie, menos por dinero.
Yo puedo comprarla, si me place,
escrita en un libro cualquiera
dijo el adinerado.
No es lo mismo, sentirla, tenerla
en el pulso de tu pluma, palparla
correr por tu sangre, tinta de sus
letras.
El mejor contacto es el dinero,
a la mejor poesía, insistió enojado
encumbrado fulano, nombrado.
El dinero es posesión ordinaria,
diseminado, materiales necesidades
corporales, en miles de manos,
capitalizados en incertidumbres.
El espíritu de un poema,
es lo exquisito de la vida, felicidad,
absoluta del poeta, el séptimo cielo
a donde llegan sus versos.
Se retiro el hombre aquel, contando
sus billetes, el poeta, cantando sus
versos en comunión transparente,
a los divinos dioses del Olimpo.
respiro luego escribo.
Hola poeta, cómo anda tu poesía,
a mí me gustaría escribirla, si me
diera mucho dinero.
La poesía respondió el poeta,
es, discreta, amable, sincera, bella,
como una dama, no se da con
nadie, menos por dinero.
Yo puedo comprarla, si me place,
escrita en un libro cualquiera
dijo el adinerado.
No es lo mismo, sentirla, tenerla
en el pulso de tu pluma, palparla
correr por tu sangre, tinta de sus
letras.
El mejor contacto es el dinero,
a la mejor poesía, insistió enojado
encumbrado fulano, nombrado.
El dinero es posesión ordinaria,
diseminado, materiales necesidades
corporales, en miles de manos,
capitalizados en incertidumbres.
El espíritu de un poema,
es lo exquisito de la vida, felicidad,
absoluta del poeta, el séptimo cielo
a donde llegan sus versos.
Se retiro el hombre aquel, contando
sus billetes, el poeta, cantando sus
versos en comunión transparente,
a los divinos dioses del Olimpo.
respiro luego escribo.