el naufragío.

Betanzos para el mundo

Poeta asiduo al portal
Sólo fuiste una ola
entre un mar embravecido,
golpeando con
fuerza diste vuelta a
mí velero,
tratando de hundirme,
arrancarme mar a dentro.
Con la ola del silencio,
conseguí subir a mí velero
faenando así,
pero ya en otro puerto.
Dónde el mar está en calmo, dónde quiere faenar todo marinero,
el pez entra cantando sin
trampas; sin anzuelos,
sabiendo que está esperando que lleguemos
a puerto,
esa mariscadora con los
brazos abiertos,
ansía la llegada para decir
"Te quiero".
 
en medio de un naufragio también se puede encontrar la calma y así seguir navegando hasta llegar a puerto seguro, y poder decir un "Te quiero" en medio de esa tranquilidad. Feliz de volver a leerte amigo, te dejo mis Salu2 y un fuerte abrazo.
 
Última edición por un moderador:
Sólo fuiste una ola
entre un mar embravecido,
golpeando con
fuerza diste vuelta a
mí velero,
tratando de hundirme,
arrancarme mar a dentro.
Con la ola del silencio,
conseguí subir a mí velero
faenando así,
pero ya en otro puerto.
Dónde el mar está en calmo, dónde quiere faenar todo marinero,
el pez entra cantando sin
trampas; sin anzuelos,
sabiendo que está esperando que lleguemos
a puerto,
esa mariscadora con los
brazos abiertos,
ansía la llegada para decir
"Te quiero".
Unas bellas letras que llegan al lector en forma de poesía
con mucho sentimiento que aunque el oleaje sea bravío
siempre llega la calma, esa que te ha hecho dejarnos esta
bonita inspiración. Ha sido un placer poder pasar a leerte.
Un abrazo. Tere
 
Sólo fuiste una ola
entre un mar embravecido,
golpeando con
fuerza diste vuelta a
mí velero,
tratando de hundirme,
arrancarme mar a dentro.
Con la ola del silencio,
conseguí subir a mí velero
faenando así,
pero ya en otro puerto.
Dónde el mar está en calmo, dónde quiere faenar todo marinero,
el pez entra cantando sin
trampas; sin anzuelos,
sabiendo que está esperando que lleguemos
a puerto,
esa mariscadora con los
brazos abiertos,
ansía la llegada para decir
"Te quiero".
 
Sólo fuiste una ola
entre un mar embravecido,
golpeando con
fuerza diste vuelta a
mí velero,
tratando de hundirme,
arrancarme mar a dentro.
Con la ola del silencio,
conseguí subir a mí velero
faenando así,
pero ya en otro puerto.
Dónde el mar está en calmo, dónde quiere faenar todo marinero,
el pez entra cantando sin
trampas; sin anzuelos,
sabiendo que está esperando que lleguemos
a puerto,
esa mariscadora con los
brazos abiertos,
ansía la llegada para decir
"Te quiero".
Excelente poema donde clamas el amor en medio de todas las tempestades de la vida. Buenas pinceladas poéticas que le dan calidad a tu poema. Mis felicitaciones y abrazos para tí.
 
Sólo fuiste una ola
entre un mar embravecido,
golpeando con
fuerza diste vuelta a
mí velero,
tratando de hundirme,
arrancarme mar a dentro.
Con la ola del silencio,
conseguí subir a mí velero
faenando así,
pero ya en otro puerto.
Dónde el mar está en calmo, dónde quiere faenar todo marinero,
el pez entra cantando sin
trampas; sin anzuelos,
sabiendo que está esperando que lleguemos
a puerto,
esa mariscadora con los
brazos abiertos,
ansía la llegada para decir
"Te quiero".

Reposo en ese final latente que diluye el ambito de un
tiempo tormentoso. felicidades. luzyabsenta.
bellas lineas de combustion unica.
 
Muchas gracias Luzyabsenta por su comentario y el paso por mis letras.
Un saludo cordial amiga.

De nuevo me adentro para disfrutaren una nueva lectura de esta obra
que deja materias para latir en ella. Agradezco ademas tu respuesta
amable para mi comentario.saludos siempre de luzyabsenta



 

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