J
Jazmin blanco
Invitado
Hola musador. No leí en su momento este magnífico (a mi pobre entender) soneto tuyo.Como indeleble signo del ultraje,
del círculo imposible cuadratura,
presume del imperio la apostura
quebrando la ternura del paisaje.
Lo llevó su grandeza a ser salvaje
vulnerando en su cuna a la cultura,
escribiendo en la luz desde la oscura
celda que custodiaba su linaje.
Hoy vemos ese signo en perspectiva
cual ola salpicando consecuencias
al golpear nuestra muralla altiva.
La bruma de los carlos y sus ciencias
tiene a la dulce humanidad cautiva
con grillos de culpables aquiescencias.
El tema de los popurrís arquitectónicos tiene tantas vertientes...
Es lícito decir me gusta o no me gusta en relación a la convivivencia de dos muestras arquitectónicas. Cuando decimos no me gusta generalmente aludimos a razones estéticas: No combinan bién. A poco que indaguemos casi todos estaremos de acuerdo. La controversia surge cuando hay que elegir entre la estética y la preservación de las huellas históricas.
Conozco ese palacio y conozco la Alhambra. Ciertamente el contraste no es agradable. Pero no destruiría ninguno de los dos. Ambos palacios son nuestra historia.
Tu soneto merece ser releído. Gustosa lo subo.
Saludos.
Jazmín