musador
esperando...
Santuario de mis plegarias
al que acudo en la emergencia
con la inconfesable urgencia
de mis angustias primarias.
Caminando por la calle
te invoco a veces a gritos,
apurado por los ritos
que me exigen que te halle.
Recuerdo alguna letrina
con su zumbido de moscas
donde dejara sus roscas
también alguna vecina.
Un agujero en el tablado (*)
que puso la providencia
exigía mucha ciencia
para no darle a un costado.
Aliviada ya la tripa,
limpiando apenas su boca,
en una danza barroca
yo me alejo con mi pipa.
Si te he visto no me acuerdo
digo si veo llegar
con disimulo al lugar
una niña a paso lerdo.
Si los retretes hablaran
cuántas cosas contarían...
y las princesas sabrían
más de los que las amaran.
(*) La métrica de este verso parece incorrecta: el error surge de que yo pronuncio «aujero», con diptongo en «au».
al que acudo en la emergencia
con la inconfesable urgencia
de mis angustias primarias.
Caminando por la calle
te invoco a veces a gritos,
apurado por los ritos
que me exigen que te halle.
Recuerdo alguna letrina
con su zumbido de moscas
donde dejara sus roscas
también alguna vecina.
Un agujero en el tablado (*)
que puso la providencia
exigía mucha ciencia
para no darle a un costado.
Aliviada ya la tripa,
limpiando apenas su boca,
en una danza barroca
yo me alejo con mi pipa.
Si te he visto no me acuerdo
digo si veo llegar
con disimulo al lugar
una niña a paso lerdo.
Si los retretes hablaran
cuántas cosas contarían...
y las princesas sabrían
más de los que las amaran.
(*) La métrica de este verso parece incorrecta: el error surge de que yo pronuncio «aujero», con diptongo en «au».
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