Lorenzo Salamanca Garcia
Poeta fiel al portal
Bebieron la pócima del desamor:
Compartían el nido de la soledad,
donde incubaron
sueños rotos,
de los que nunca sale nada.
¡La distancia en el lecho
es la más difícil de superar!.
Resignados al desastre,
deshojaban el calendario
cual enfermos terminales,
esperando la muerte.
Un día se hicieron primitivos
y se dejaron llevar por el instinto:
Al rozarse consiguieron hacer chispas
que encendieron
pequeños fuegos.
Como si fueran testigos de un milagro,
empezaron a hacer guardia
para cruzar el crudo invierno
sin que la llama se extinga.