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El ruiseñor y la rosa

Shalott

Poeta recién llegado
Buenas tardes a todos.
Ando escasa de tiempo y mis entradas son muy fugaces. Espero poder regresar pronto.
Ayer domingo se me concedió un Accésit que quiero compartir con vosotros, por un trabajo en el que, entre otros, incluí este poema que espero que os guste.
Está basado en el relato en prosa El Ruiseñor y La Rosa, del genial dramaturgo Oscar Wilde.

EL RUISEÑOR Y LA ROSA
(DÉCIMA FALSA)

Un ruiseñor observaba,
tras el vidrio, a un estudiante:
-"¡Mi desdicha es alarmante!

(entre sollozos rumiaba)
Deseo su amor constante...
¡Una rosa roja, presto!
Esta petición me asola,
no basta que sea apuesto...
Mi éxito depende de esto
y no veo ni una sola."

Se conmovió el pajarillo
y lanzóse en raudo vuelo.
Aterrizó sobre el suelo
y rodeando un junquillo,
caminó con gran revuelo
(según un árbol frutal)
debajo del escalón
que había frente al portal.
Y cantó al primer rosal
su importante petición:

- "Búscame una rosa roja.
El chico la necesita"
- "Mi ramada está marchita
(dijo con cierta congoja).
Ve al rosal junto a la ermita."
Y allá fue el ave donosa
con su melodía franca
y pidió una roja rosa,
mas la planta quisquillosa
le dijo: -"Mi rosa es blanca"

Y así el jardín recorrió,
hasta que triste y deshecho,
tropezó con un helecho
que su atención reclamó:
-"Girando al lado derecho
descansa un rosal precioso.
Es tieso como un señor,
sano, verde y muy frondoso"
...Y caminó allí nervioso,
a pedir su humilde flor.

- "¡Lo siento! ¡No sabes cuánto!
No puedo darte ninguna.
Salvo que con luz de luna...
¡No lo diré! ¡Es un espanto!
Sólo pensarlo es quebranto..."
Él, enfadado, opina:
- "Dímelo... ¡Tengo derecho!"
- "Una linda canción trina,
mientras dejas que mi espina
se abra camino en tu pecho.

Con sangre la teñirás...
¡Vete, no seas tan necio!
Pagarás un alto precio.
Al hacerlo, morirás.
...Y tus gorjeos aprecio."
-"No quiero en verdad, morir,
pero mi causa venero.
¡No puedo verle sufrir!
Mi vida habré de rendir
ante el amor verdadero."

...Y así se preparó todo.
Se esperó a que anocheciera,
y con disposición sincera,
obró de aquel triste modo
porque un brote, floreciera.
¡Y cantó con gran vigor!
Apoyándose en la espina,
reunió todo su valor,
en una escena de horror,
que tal vez, sea divina.

Su carne rompe la espina,
llegando hasta el corazón.
¡Y qué sublime canción!
El pequeño cuerpo trina
con contenida emoción.
Tan rojo como la grana,
va apareciendo un capullo.
Mientras, la muerte tirana,
va entonándole una nana
y le arropa con su arrullo.

A la mañana siguiente,
despertó presto el muchacho.
Tomó de pan, sólo un cacho.
Y con su amada en la mente,
salió camino al poblacho.
Atravesando el jardín,
vio algo que sobresalía
semioculto entre el verdín.
- "¡Una rosa roja al fin!

¡Qué gran fortuna la mía!"

La acarició con la mano,
y a su amada la llevó.
Con fervor se la ofreció
entre satisfecho y ufano,
sin contener la emoción.
Mas la niña torció el gesto.
De plata, hebillas mostraba.
- "Son un regalo de Ernesto.
Aquel chico tan apuesto,
que mi garbo tanto alaba."


El chico le dio la espalda.
Lento y cadencioso el paso.
Pensó en lo injusto del caso:
- "¡Penar yo por una falda!
¿Es que soy tan tonto acaso?
Toda mujer es infiel,
malvada, torpe o celosa.
...Que llevan bajo la piel
su naturaleza cruel."
Y a un charco, tiró la rosa...


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Je, je, pues nada de señalar, que la tranquilidad vale un mundo… y el poema está para saborearlo; y décimas son, falsas o no… pero qué pinta el “15” en el verso quince. Ese se te coló al copiar.
La obra preciosa; me llegó muy dentro el pobre ruiseñor, que da la vida por una buena causa… aunque la causante ni se entere… ni el encausado.
Me gustó, y después del paseo vengo y te lo digo.
Un saludote lunar… de lunes.
 
Muy bonotas y meritorias tus decimas sobre la rosa roja y el gorrión. Encantada de leerte.Un fuerte abrazo amiga.
 
Preciosa y triste historia nos cuentas en estas decimas Shalott; me ha gustado mucho aunque las décimas sean falsas como tú dices, acaso por las rimas que no se ajustan a la ortodoxia;

Te dejo un par de apuntes :

-hay un verso de la 9ª estrofa que se te ha ido a la 10ª de tal forma que hay una décima de 9 versos y otra de 11; fijate para que veas ese probable error al transcribir el poema. En mi cita te los he puesto correctamente.

- en estos dos versos que te pongo a continuación se me hace difícil contar ocho sílabas pues más bien me salen nueve; probablemente es porque tú haces una especie de triple sinalefa en donde no se puede pues cuando se unen tres vocales, la central debe ser más abierta que las laterales, cosa que no sucede en estos versos:
-vio algo que sobresalía
-entre satisfecho y ufano,


acaso en el primero lo arregles cambiándolo por : "vio que algo sobresalía" y el otro por : "entre gozoso y ufano" , o "muy satisfecho y ufano". En fin, discúlpame por haber ido quizá más allá de lo que debiera en mis apuntes. Tú sabras si debes tenerlos en cuenta o no , estimada Shalott.

Me despido felicitándote por ese accesit que te han concedido seguro que con todo merecimiento, amiga.

Te mando un fuerte abrazo.

Buenas tardes a todos.
Ando escasa de tiempo y mis entradas son muy fugaces. Espero poder regresar pronto.
Ayer domingo se me concedió un Accésit que quiero compartir con vosotros, por un trabajo en el que, entre otros, incluí este poema que espero que os guste.
Está basado en el relato en prosa El Ruiseñor y La Rosa, del genial dramaturgo Oscar Wilde.

EL RUISEÑOR Y LA ROSA
(DÉCIMA FALSA)

Un ruiseñor observaba,
tras el vidrio, a un estudiante:
-"¡Mi desdicha es alarmante!

(entre sollozos rumiaba)
Deseo su amor constante...
¡Una rosa roja, presto!
Esta petición me asola,
no basta que sea apuesto...
Mi éxito depende de esto
y no veo ni una sola."

Se conmovió el pajarillo
y lanzóse en raudo vuelo.
Aterrizó sobre el suelo
y rodeando un junquillo,
caminó con gran revuelo
(según un árbol frutal)
debajo del escalón
que había frente al portal.
Y cantó al primer rosal
su importante petición:

- "Búscame una rosa roja.
El muchacho la precisa"
- "Mi ramada está marchita
(dijo con cierta congoja).
Ve al rosal junto a la ermita."
Y allá fue el ave donosa
con su melodía franca
y pidió una roja rosa,
mas la planta quisquillosa
le dijo: -"Mi rosa es blanca"

Y así el jardín recorrió,
hasta que triste y deshecho,
tropezó con un helecho
que su atención reclamó:
-"Girando al lado derecho
descansa un rosal precioso.
Es tieso como un señor,
sano, verde y muy frondoso"
...Y caminó allí nervioso,
a pedir su humilde flor.

- "¡Lo siento! ¡No sabes cuánto!
No puedo darte ninguna.
Salvo que con luz de luna...
¡No lo diré! ¡Es un espanto!
Sólo pensarlo es quebranto..."
Él, enfadado, opina:
- "Dímelo... ¡Tengo derecho!"
- "Una linda canción trina,
mientras dejas que mi espina
se abra camino en tu pecho.

Con sangre la teñirás...
¡Vete, no seas tan necio!
Pagarás un alto precio.
Al hacerlo, morirás.
...Y tus gorjeos aprecio."
-"No quiero en verdad, morir,
pero mi causa venero.
¡No puedo verle sufrir!
Mi vida habré de rendir
ante el amor verdadero."

...Y así se preparó todo.
Se esperó a que anocheciera,
y con disposición sincera,
obró de aquel triste modo
porque un brote, floreciera.
¡Y cantó con gran vigor!
Apoyándose en la espina,
reunió todo su valor,
en una escena de horror,
que tal vez, sea divina.

Su carne rompe la espina,
llegando hasta el corazón.
¡Y qué sublime canción!
El pequeño cuerpo trina
con contenida emoción.
Tan rojo como la grana,
va apareciendo un capullo.
Mientras, la muerte tirana,
va entonándole una nana
y le arropa con su arrullo.

A la mañana siguiente,
despertó presto el muchacho.
Tomó de pan, sólo un cacho.
Y con su amada en la mente,
salió camino al poblacho.
Atravesando el jardín,
vio algo que sobresalía
semioculto entre el verdín.
- "¡Una rosa roja al fin!
¡Qué gran fortuna la mía!"

La acarició con la mano,
y a su amada la llevó.
Con fervor se la ofreció
entre satisfecho y ufano,
sin contener la emoción.
Mas la niña torció el gesto.
De plata, hebillas mostraba.
- "Son un regalo de Ernesto.
Aquel chico tan apuesto,
que mi garbo tanto alaba."


El chico le dio la espalda.
Lento y cadencioso el paso.
Pensó en lo injusto del caso:
- "¡Penar yo por una falda!
¿Es que soy tan tonto acaso?
Toda mujer es infiel,
malvada, torpe o celosa.
...Que llevan bajo la piel
su naturaleza cruel."
Y a un charco, tiró la rosa...


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Última edición:
Preciosa y triste historia nos cuentas en estas decimas Shalott; me ha gustado mucho aunque las décimas sean falsas como tú dices, acaso por las rimas que no se ajustan a la ortodoxia;

Te dejo un par de apuntes :

-hay un verso de la 9ª estrofa que se te ha ido a la 10ª de tal forma que hay una décima de 9 versos y otra de 11; fijate para que veas ese probable error al transcribir el poema. En mi cita te los he puesto correctamente.

- en estos dos versos que te pongo a continuación se me hace difícil contar ocho sílabas pues más bien me salen nueve; probablemente es porque tú haces una especie de triple sinalefa en donde no se puede pues cuando se unen tres vocales, la central debe ser más abierta que las laterales, cosa que no sucede en estos versos:
-vio algo que sobresalía
-entre satisfecho y ufano,


acaso en el primero lo arregles cambiándolo por : "vio que algo sobresalía" y el otro por : "entre gozoso y ufano" , o "muy satisfecho y ufano". En fin, discúlpame por haber ido quizá más allá de lo que debiera en mis apuntes. Tú sabras si debes tenerlos en cuenta o no , estimada Shalott.

Me despido felicitándote por ese accesit que te han concedido seguro que con todo merecimiento, amiga.

Te mando un fuerte abrazo.
Mi adorable réplica:
Estoy convencida de que no te falta razón.
El problema es que no puedo retocarlo puesto que durante dos años pertenece a la institución que lo ha premiado y en consecuencia no debo "retocarlo".
Hice un comentario apuntando a sus posibles fallos y la contribución a mi felicidad que supondría no apuntármelos, pero lo borré. jajajajajajaja
Este poema lo mandé a concurso en Julio cuando aún no os conocía y no tenía la gran suerte de que dispongo ahora, que es la de poder someter mis humildes escritos a vuestro criterio.
Abrazos poéticos, mi querido amigo.
 
Última edición:
Buenas tardes a todos.
Ando escasa de tiempo y mis entradas son muy fugaces. Espero poder regresar pronto.
Ayer domingo se me concedió un Accésit que quiero compartir con vosotros, por un trabajo en el que, entre otros, incluí este poema que espero que os guste.
Está basado en el relato en prosa El Ruiseñor y La Rosa, del genial dramaturgo Oscar Wilde.

EL RUISEÑOR Y LA ROSA
(DÉCIMA FALSA)

Un ruiseñor observaba,
tras el vidrio, a un estudiante:
-"¡Mi desdicha es alarmante!

(entre sollozos rumiaba)
Deseo su amor constante...
¡Una rosa roja, presto!
Esta petición me asola,
no basta que sea apuesto...
Mi éxito depende de esto
y no veo ni una sola."

Se conmovió el pajarillo
y lanzóse en raudo vuelo.
Aterrizó sobre el suelo
y rodeando un junquillo,
caminó con gran revuelo
(según un árbol frutal)
debajo del escalón
que había frente al portal.
Y cantó al primer rosal
su importante petición:

- "Búscame una rosa roja.
El muchacho la precisa"
- "Mi ramada está marchita
(dijo con cierta congoja).
Ve al rosal junto a la ermita."
Y allá fue el ave donosa
con su melodía franca
y pidió una roja rosa,
mas la planta quisquillosa
le dijo: -"Mi rosa es blanca"

Y así el jardín recorrió,
hasta que triste y deshecho,
tropezó con un helecho
que su atención reclamó:
-"Girando al lado derecho
descansa un rosal precioso.
Es tieso como un señor,
sano, verde y muy frondoso"
...Y caminó allí nervioso,
a pedir su humilde flor.

- "¡Lo siento! ¡No sabes cuánto!
No puedo darte ninguna.
Salvo que con luz de luna...
¡No lo diré! ¡Es un espanto!
Sólo pensarlo es quebranto..."
Él, enfadado, opina:
- "Dímelo... ¡Tengo derecho!"
- "Una linda canción trina,
mientras dejas que mi espina
se abra camino en tu pecho.

Con sangre la teñirás...
¡Vete, no seas tan necio!
Pagarás un alto precio.
Al hacerlo, morirás.
...Y tus gorjeos aprecio."
-"No quiero en verdad, morir,
pero mi causa venero.
¡No puedo verle sufrir!
Mi vida habré de rendir
ante el amor verdadero."

...Y así se preparó todo.
Se esperó a que anocheciera,
y con disposición sincera,
obró de aquel triste modo
porque un brote, floreciera.
¡Y cantó con gran vigor!
Apoyándose en la espina,
reunió todo su valor,
en una escena de horror,
que tal vez, sea divina.

Su carne rompe la espina,
llegando hasta el corazón.
¡Y qué sublime canción!
El pequeño cuerpo trina
con contenida emoción.
Tan rojo como la grana,
va apareciendo un capullo.
Mientras, la muerte tirana,
va entonándole una nana
y le arropa con su arrullo.

A la mañana siguiente,
despertó presto el muchacho.
Tomó de pan, sólo un cacho.
Y con su amada en la mente,
salió camino al poblacho.
Atravesando el jardín,
vio algo que sobresalía
semioculto entre el verdín.
- "¡Una rosa roja al fin!

¡Qué gran fortuna la mía!"
La acarició con la mano,
y a su amada la llevó.
Con fervor se la ofreció
entre satisfecho y ufano,
sin contener la emoción.
Mas la niña torció el gesto.
De plata, hebillas mostraba.
- "Son un regalo de Ernesto.
Aquel chico tan apuesto,
que mi garbo tanto alaba."


El chico le dio la espalda.
Lento y cadencioso el paso.
Pensó en lo injusto del caso:
- "¡Penar yo por una falda!
¿Es que soy tan tonto acaso?
Toda mujer es infiel,
malvada, torpe o celosa.
...Que llevan bajo la piel
su naturaleza cruel."
Y a un charco, tiró la rosa...


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Mi queridísima Shalott, me parece que, si todos los trabajos presentados fueron de esta categoría, tu accésit es más que merecido; tienes un arte increíble para narrar en verso, una maravilla, la verdad mi querida Shalott. Mis felicitaciones mas sinceras, por tu décima falsa, un trabajo loable.
El tema muy hermoso y magníficamente llevado.
Un beso muy grande y un abrazo aún mayor.
Isabel.
 
Última edición:
Primero que nada, felicitarte por tan meritorio reconocimiento, pero al ver semejante poema, imposible que no recibieras dicho reconocimiento. Ahora tocante a lo de décimas falsas, pues la verdad que por la distribución de las rimas, me pareció que no encontraba como catalogarlas, pero haces un inmenso derroche de talento en este hermoso trabajo.
Nuevamente felicidades, un gran placer haber disfrutado de tu magistral trabajo.
Saludos y abrazos cordiales.
Alfredo
 
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Buenas tardes a todos.
Ando escasa de tiempo y mis entradas son muy fugaces. Espero poder regresar pronto.
Ayer domingo se me concedió un Accésit que quiero compartir con vosotros, por un trabajo en el que, entre otros, incluí este poema que espero que os guste.
Está basado en el relato en prosa El Ruiseñor y La Rosa, del genial dramaturgo Oscar Wilde.

EL RUISEÑOR Y LA ROSA
(DÉCIMA FALSA)

Un ruiseñor observaba,
tras el vidrio, a un estudiante:
-"¡Mi desdicha es alarmante!

(entre sollozos rumiaba)
Deseo su amor constante...
¡Una rosa roja, presto!
Esta petición me asola,
no basta que sea apuesto...
Mi éxito depende de esto
y no veo ni una sola."

Se conmovió el pajarillo
y lanzóse en raudo vuelo.
Aterrizó sobre el suelo
y rodeando un junquillo,
caminó con gran revuelo
(según un árbol frutal)
debajo del escalón
que había frente al portal.
Y cantó al primer rosal
su importante petición:

- "Búscame una rosa roja.
El muchacho la precisa"
- "Mi ramada está marchita
(dijo con cierta congoja).
Ve al rosal junto a la ermita."
Y allá fue el ave donosa
con su melodía franca
y pidió una roja rosa,
mas la planta quisquillosa
le dijo: -"Mi rosa es blanca"

Y así el jardín recorrió,
hasta que triste y deshecho,
tropezó con un helecho
que su atención reclamó:
-"Girando al lado derecho
descansa un rosal precioso.
Es tieso como un señor,
sano, verde y muy frondoso"
...Y caminó allí nervioso,
a pedir su humilde flor.

- "¡Lo siento! ¡No sabes cuánto!
No puedo darte ninguna.
Salvo que con luz de luna...
¡No lo diré! ¡Es un espanto!
Sólo pensarlo es quebranto..."
Él, enfadado, opina:
- "Dímelo... ¡Tengo derecho!"
- "Una linda canción trina,
mientras dejas que mi espina
se abra camino en tu pecho.

Con sangre la teñirás...
¡Vete, no seas tan necio!
Pagarás un alto precio.
Al hacerlo, morirás.
...Y tus gorjeos aprecio."
-"No quiero en verdad, morir,
pero mi causa venero.
¡No puedo verle sufrir!
Mi vida habré de rendir
ante el amor verdadero."

...Y así se preparó todo.
Se esperó a que anocheciera,
y con disposición sincera,
obró de aquel triste modo
porque un brote, floreciera.
¡Y cantó con gran vigor!
Apoyándose en la espina,
reunió todo su valor,
en una escena de horror,
que tal vez, sea divina.

Su carne rompe la espina,
llegando hasta el corazón.
¡Y qué sublime canción!
El pequeño cuerpo trina
con contenida emoción.
Tan rojo como la grana,
va apareciendo un capullo.
Mientras, la muerte tirana,
va entonándole una nana
y le arropa con su arrullo.

A la mañana siguiente,
despertó presto el muchacho.
Tomó de pan, sólo un cacho.
Y con su amada en la mente,
salió camino al poblacho.
Atravesando el jardín,
vio algo que sobresalía
semioculto entre el verdín.
- "¡Una rosa roja al fin!

¡Qué gran fortuna la mía!"

La acarició con la mano,
y a su amada la llevó.
Con fervor se la ofreció
entre satisfecho y ufano,
sin contener la emoción.
Mas la niña torció el gesto.
De plata, hebillas mostraba.
- "Son un regalo de Ernesto.
Aquel chico tan apuesto,
que mi garbo tanto alaba."


El chico le dio la espalda.
Lento y cadencioso el paso.
Pensó en lo injusto del caso:
- "¡Penar yo por una falda!
¿Es que soy tan tonto acaso?
Toda mujer es infiel,
malvada, torpe o celosa.
...Que llevan bajo la piel
su naturaleza cruel."
Y a un charco, tiró la rosa...


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Bueno Shalot, sin entrar en materia gramatical, me ha parecido tu trabajo unas letras de compleja hechura , delicados versos y sublime inspiración en el acomodo a la obra de WILDE, lo he disfrutado mucho, cariños y una grande felicitación por el premio merecido sin duda.
 
Bella la historia narrada, que con sutil delicadeza en las palabras poéticamente expresadas, nos revela los reveses que tiene el amor, proyectándonos también a la espiritualidad del gran Oscar Wilde.

Me ha gustado leerte, escribes con mucha sensibilidad.

***
Adorno-de-Flores.gif

 
Maravilloso trabajo, triste la historia que relata pero con absoluta fluidez y belleza en cada uno de sus versos. Un placer desgustar siempre su excelente poesía, reciba mi más cordial felicitación y saludos.
 
Tu historia me ha llegado al alma, me ha conmovido, pues no conocía el relato de Oscar Wilde, pero dejando de lado que la idea original ya existiese me parece magnífica tu narrativa en verso. Y aunque la historia es muy triste la has contado con muchísima gracia y soltura.
Mis felicitaciones.
 

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