EL VEJETE
La gimnasia ha dejado
pero no de tomarse una cerveza,
brinda con su cuñado,
no pierde la cabeza
y muestra con orgullo su firmeza.
Mantiene su entereza
a pesar de los años ya cumplidos.
Con los noventa empieza,
recuerda tiempos idos,
los trabajos y gozos revividos.
Huesos envejecidos
no impiden caminar con gallardía,
pero suenan crujidos
sin perder energía
para dar buen paseo cada dia.
La gimnasia ha dejado
pero no de tomarse una cerveza,
brinda con su cuñado,
no pierde la cabeza
y muestra con orgullo su firmeza.
Mantiene su entereza
a pesar de los años ya cumplidos.
Con los noventa empieza,
recuerda tiempos idos,
los trabajos y gozos revividos.
Huesos envejecidos
no impiden caminar con gallardía,
pero suenan crujidos
sin perder energía
para dar buen paseo cada dia.