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El viento del deseo

lomafresquita

Poeta que no puede vivir sin el portal
th

El viento del deseo
*******************

Quiero sostener un brindis
por los frutos de la Tierra,
por el azul de los mares,
por el amor sin contienda.
Quiero que tus ojos miren
la belleza en las esferas,
el brillo que en los colores
tu semblante me refleja.
Quiero, amor mío, brindar
por lo que es y lo que era,
por aquello que vendrá
cuando mi alma fenezca.
Hoy no quiero estar aquí,
ya no sufro de quimeras,
me embarga la pena amarga,
la que envenena mis venas.
Un río con mil cerrojos
recorre mi noche negra,
mientras el mar de la aurora
en mis enaguas se enreda.
Un brindis de terciopelo
en esta noche bermeja
me agarra fuerte la mano
y a tus veredas la orienta.
¡Ay, sonriente alborada
que te ocultas tras mis rejas!
Me muero en este amor vivo
que, por vivo, hasta me quema.
¡Venid, vientos del invierno!
Apagad mi sed inmensa,
que este deseo que nace
me arrastra a la muerte eterna.

Lomafresquita

 
Última edición:
th

El viento del deseo
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Quiero sostener un brindis
por los frutos de la Tierra,
por el azul de los mares,
por el amor sin contienda.
Quiero que tus ojos miren
la belleza en las esferas,
el brillo que en los colores
tu semblante me refleja.
Quiero, amor mío, brindar
por lo que es y lo que era,
por aquello que vendrá
cuando mi alma fenezca.
Hoy no quiero estar aquí,
ya no sufro de quimeras,
me embarga la pena amarga,
la que envenena mis venas.
Un río con mil cerrojos
recorre mi noche negra,
mientras el mar de la aurora
en mis enaguas se enreda.
Un brindis de terciopelo
en esta noche bermeja
me agarra fuerte la mano
y a tus veredas la orienta.
¡Ay sonriente alborada
que te ocultas tras mis rejas!
Me muero en este amor vivo
que, por vivo, hasta me quema.
¡Venid vientos del invierno!
Apagad mi sed inmensa,
que este deseo que nace
me arrastra a la muerte eterna.

Lomafresquita

Cien por ciento entregada.
Un beso, Isabelmaravilla.
 
th

El viento del deseo
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Quiero sostener un brindis
por los frutos de la Tierra,
por el azul de los mares,
por el amor sin contienda.
Quiero que tus ojos miren
la belleza en las esferas,
el brillo que en los colores
tu semblante me refleja.
Quiero, amor mío, brindar
por lo que es y lo que era,
por aquello que vendrá
cuando mi alma fenezca.
Hoy no quiero estar aquí,
ya no sufro de quimeras,
me embarga la pena amarga,
la que envenena mis venas.
Un río con mil cerrojos
recorre mi noche negra,
mientras el mar de la aurora
en mis enaguas se enreda.
Un brindis de terciopelo
en esta noche bermeja
me agarra fuerte la mano
y a tus veredas la orienta.
¡Ay sonriente alborada
que te ocultas tras mis rejas!
Me muero en este amor vivo
que, por vivo, hasta me quema.
¡Venid vientos del invierno!
Apagad mi sed inmensa,
que este deseo que nace
me arrastra a la muerte eterna.

Lomafresquita



Isabel, ¡¡cuánto lirismo hay en tus versos!!
Felicidades por los altos vuelos de tu poesía,
Un abrazo enorme, para una enorme poeta.
Isabel
 
th

El viento del deseo
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Quiero sostener un brindis
por los frutos de la Tierra,
por el azul de los mares,
por el amor sin contienda.
Quiero que tus ojos miren
la belleza en las esferas,
el brillo que en los colores
tu semblante me refleja.
Quiero, amor mío, brindar
por lo que es y lo que era,
por aquello que vendrá
cuando mi alma fenezca.
Hoy no quiero estar aquí,
ya no sufro de quimeras,
me embarga la pena amarga,
la que envenena mis venas.
Un río con mil cerrojos
recorre mi noche negra,
mientras el mar de la aurora
en mis enaguas se enreda.
Un brindis de terciopelo
en esta noche bermeja
me agarra fuerte la mano
y a tus veredas la orienta.
¡Ay sonriente alborada
que te ocultas tras mis rejas!
Me muero en este amor vivo
que, por vivo, hasta me quema.
¡Venid vientos del invierno!
Apagad mi sed inmensa,
que este deseo que nace
me arrastra a la muerte eterna.

Lomafresquita

Intenso y absolutamente magistral romance el que nos regalas en tus exquisitos versos con maravillosas imágenes entre amor y agonía. Felicitaciones Isabel por tu hermosísima poesía, saludos Daniel
 
th

El viento del deseo
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Quiero sostener un brindis
por los frutos de la Tierra,
por el azul de los mares,
por el amor sin contienda.
Quiero que tus ojos miren
la belleza en las esferas,
el brillo que en los colores
tu semblante me refleja.
Quiero, amor mío, brindar
por lo que es y lo que era,
por aquello que vendrá
cuando mi alma fenezca.
Hoy no quiero estar aquí,
ya no sufro de quimeras,
me embarga la pena amarga,
la que envenena mis venas.
Un río con mil cerrojos
recorre mi noche negra,
mientras el mar de la aurora
en mis enaguas se enreda.
Un brindis de terciopelo
en esta noche bermeja
me agarra fuerte la mano
y a tus veredas la orienta.
¡Ay sonriente alborada
que te ocultas tras mis rejas!
Me muero en este amor vivo
que, por vivo, hasta me quema.
¡Venid vientos del invierno!
Apagad mi sed inmensa,
que este deseo que nace
me arrastra a la muerte eterna.

Lomafresquita

Un hermoso romance que surte un gratificante efecto a mis emociones estimada Isabel.
Tenia algo de tiempo sin adentrarme en tu sentir y ya añoraba este encuentro con tu sublime poesía.
Saludos y afectos
 
th

El viento del deseo
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Quiero sostener un brindis
por los frutos de la Tierra,
por el azul de los mares,
por el amor sin contienda.
Quiero que tus ojos miren
la belleza en las esferas,
el brillo que en los colores
tu semblante me refleja.
Quiero, amor mío, brindar
por lo que es y lo que era,
por aquello que vendrá
cuando mi alma fenezca.
Hoy no quiero estar aquí,
ya no sufro de quimeras,
me embarga la pena amarga,
la que envenena mis venas.
Un río con mil cerrojos
recorre mi noche negra,
mientras el mar de la aurora
en mis enaguas se enreda.
Un brindis de terciopelo
en esta noche bermeja
me agarra fuerte la mano
y a tus veredas la orienta.
¡Ay sonriente alborada
que te ocultas tras mis rejas!
Me muero en este amor vivo
que, por vivo, hasta me quema.
¡Venid vientos del invierno!
Apagad mi sed inmensa,
que este deseo que nace
me arrastra a la muerte eterna.

Lomafresquita


Gracias Isabel, por alegrarme la mañana con tus versos enamorados, gracias por compartir tu talento.-
Besos millones parecidos a los que tu siempre dejas.
 
Última edición:
Me ha gustado mucho este romance, estimada Isabel. Siempre he asociado al viento con el deseo, quizás por ser navegante. Parece ser que este deseo lo sientes pecaminoso, una pena... Me llamó la atención que tomes a «sonriente» como palabra de cuatro sílabas, aunque lo veo legítimo.

Detalles en la cita. Te daré algunas interpretaciones, que bien pueden ser erróneas: tú dirás...

abrazo
Jorge



th

El viento del deseo
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Quiero sostener un brindis
(es interesante lo de «sostener», no «proponer»: tus versos lo sostienen...)
por los frutos de la Tierra,
por el azul de los mares,
por el amor sin contienda.
Quiero que tus ojos miren
la belleza en las esferas,
el brillo que en los colores
tu semblante me refleja.
(sofisticada lógica: pretendes que él vea el brillo de los colores que tú ves en el el reflejo...)
Quiero, amor mío, brindar
por lo que es y lo que era,
por aquello que vendrá
cuando mi alma fenezca.
(acá se ve por vez primera lo que decía de pecaminoso: asociamos la inmortalidad al alma, «fenezca» parece referir a su condena...)
Hoy no quiero estar aquí,
ya no sufro de quimeras,
(este «aquí» parece hablar de una pareja actual en la que ya no cifras esperanzas, quimeras...)
me embarga la pena amarga,
la que envenena mis venas.
Un río con mil cerrojos
recorre mi noche negra,
mientras el mar de la aurora
en mis enaguas se enreda.
(elaborada metáfora: el río encajonado entre sus costas (cerrojos) en contraste con la libertad del mar)
Un brindis de terciopelo
en esta noche bermeja
(entiendo que «bermeja» remite a las primeras luces de esa aurora que mencionaste un poco antes: «Eos, la de rosados dedos», dice Homero)
me agarra fuerte la mano
y a tus veredas la orienta.
¡Ay sonriente alborada
(corresponde coma después de «Ay»)
que te ocultas tras mis rejas!
Me muero en este amor vivo
que, por vivo, hasta me quema.
(lindo retruécano con la palabra «vivo»)
¡Venid vientos del invierno!
(corresponde coma después de «Venid»)
Apagad mi sed inmensa,
que este deseo que nace
me arrastra a la muerte eterna.
(en el cierre, puntualizas el eje del poema: la naturaleza pecaminosa del deseo que te impulsa)

Lomafresquita

 
Última edición:
th

El viento del deseo
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Quiero sostener un brindis
por los frutos de la Tierra,
por el azul de los mares,
por el amor sin contienda.
Quiero que tus ojos miren
la belleza en las esferas,
el brillo que en los colores
tu semblante me refleja.
Quiero, amor mío, brindar
por lo que es y lo que era,
por aquello que vendrá
cuando mi alma fenezca.
Hoy no quiero estar aquí,
ya no sufro de quimeras,
me embarga la pena amarga,
la que envenena mis venas.
Un río con mil cerrojos
recorre mi noche negra,
mientras el mar de la aurora
en mis enaguas se enreda.
Un brindis de terciopelo
en esta noche bermeja
me agarra fuerte la mano
y a tus veredas la orienta.
¡Ay sonriente alborada
que te ocultas tras mis rejas!
Me muero en este amor vivo
que, por vivo, hasta me quema.
¡Venid vientos del invierno!
Apagad mi sed inmensa,
que este deseo que nace
me arrastra a la muerte eterna.

Lomafresquita

Eres una verdadera artista de los romances querida tocaya. ¡Ay de la pasión que nos devora! y de la huella de la culpa que nos dejó a la mujeres como culpables, desde la pobre Eva y su deseo de probar el fruto prohibido y lo que es peor aún, de seducir a Adán. Siempre cargando con la cruz de la culpa de ser condenadas a la peor de la muertes para un creyente " la muerte eterna"
Las figuras retóricas que empleas con sutil elegancia, hacen del tuyo un poema de altos vuelos.
Felicidades, querida Isabel.
Un placer de lectura
Un fuerte abrazo con cariño y admiración.
Isabel
 
Última edición:
Isabel, ¡¡cuánto lirismo hay en tus versos!!
Felicidades por los altos vuelos de tu poesía,
Un abrazo enorme, para una enorme poeta.
Isabel
Ayyy Isabel qué bondadosa es tu mirada, rebosa generosidad por los cuatro ángulos de su visión. Me alegra mi queridísima amiga de que te hayan gustado estos sencillos versos, otro abrazo enorme para ti con todo mi cariño....muááááácksssss
 
Intenso y absolutamente magistral romance el que nos regalas en tus exquisitos versos con maravillosas imágenes entre amor y agonía. Felicitaciones Isabel por tu hermosísima poesía, saludos Daniel
Muchas gracias querido Daniel por tu maravillosa huella en estos humildes versos, me gratifica que te hayan agradado, miles de besos para ti colmados de cariño y gratitud...muááááackssss
 
Un hermoso romance que surte un gratificante efecto a mis emociones estimada Isabel.
Tenia algo de tiempo sin adentrarme en tu sentir y ya añoraba este encuentro con tu sublime poesía.
Saludos y afectos
Maravilloso encuentro el de tu estancia en mis humildes letras querido amigo Manuel, me alegras el corazón al saber que estas sencillas letras mías te han agradado. Muchos besos para ti con cariño y gratitud....muááááackssss
 
Gracias Isabel, por alegrarme la mañana con tus versos enamorados, gracias por compartir tu talento.-
Besos millones parecidos a los que tu siempre dejas.
Gracias a ti, mi querida Catia, por dejarme tus generosas y bellas palabras en torno a mis sencillas letras. Me alegra saber que te han gustado. Muchos besos para ti con todo mi cariño y colmados de gratitud....muááááacksssssss
 
Me ha gustado mucho este romance, estimada Isabel. Siempre he asociado al viento con el deseo, quizás por ser navegante. Parece ser que este deseo lo sientes pecaminoso, una pena... Me llamó la atención que tomes a «sonriente» como palabra de cuatro sílabas, aunque lo veo legítimo.

Detalles en la cita. Te daré algunas interpretaciones, que bien pueden ser erróneas: tú dirás...

abrazo
Jorge
Ayyyyy Jorge, me dan ganas de enmarcar este comentario tan hermoso y gratificante que me dejas y que demuestra tu vasta cultura en múltiples disciplinas, son tus palabras dignas de un erudito, y por tanto de un sabio, me honras con tu presencia querido y admirado amigo.
Has calado en el fondo de este poema y has extraído de él su esencia, yo no podría haberle dado una interpretación mejor. Yo soy creyente y muchas veces examino minuciosamente la naturaleza de mis deseos, y mi conciencia me dice si son coherentes o no con la línea de mi moral y mantengo dentro de mí una batalla que al final siempre me lleva a realizar ese deseo en mi imaginación o en mis sueños.
Gracias, mil gracias por tus interpretaciones, por el análisis detenido y exhaustivo que has realizado a estos versos, gracias también por el tiempo que les has dedicado, mil y mil gracias. Siempre aprendo infinito de ti, tu análisis es constructivo y repercute siempre en una mejora de aquel tema o poema que en su momento comentes. He puesto esas dos comas que me sugieres, una después de Ay, y otra a continuación de Venid...
No sé si se me escapa algún detalle, pero si es así, y me doy cuenta después volveré de nuevo para subsanarlo querido amigo.
Mil besazos colmados de cariño y de gratitud se dirigen a tu hermoso corazón de navegante en mares de poesía donde el viento de tu sabiduría te impulsa a llegar al mejor de los puertos......muááááááááááacksssssssss
 
Eres una verdadera artista de los romances querida tocaya. ¡Ay de la pasión que nos devora! y de la huella de la culpa que nos dejó, a la mujeres, como culpables, desde la pobre Eva y su deseo de probar el fruto prohibido y lo que es peor aún, de seducir a Adán. Siempre cargando con la cruz de la culpa de ser condenadas a la peor de la muertes para un creyente " la muerte eterna"
Las figuras retóricas que empleas con sutil elegancia, hacen del tuyo un poema de altos vuelos.
Felicidades, querida Isabel.
Un placer de lectura
Un fuerte abrazo con cariño y admiración.
Isabel
Ayyyy Isabel, tu vuelta a mi rinconcito me llena de alegría, me honras y gratificas el alma queridísima amiga, ayyy cuánta generosidad anida en tu corazón, cuánta ternura y cariño lo habitan, Dios te premie por ello siempre con mil bendiciones para ti y tus seres queridos. Muchos besos colmados de gratitud y de cariño vuelan hacia ti....muáááááaackssssss
 
Eres una verdadera artista de los romances querida tocaya. ¡Ay de la pasión que nos devora! y de la huella de la culpa que nos dejó, a la mujeres, como culpables, desde la pobre Eva y su deseo de probar el fruto prohibido y lo que es peor aún, de seducir a Adán. Siempre cargando con la cruz de la culpa de ser condenadas a la peor de la muertes para un creyente " la muerte eterna"
Las figuras retóricas que empleas con sutil elegancia, hacen del tuyo un poema de altos vuelos.
Felicidades, querida Isabel.
Un placer de lectura
Un fuerte abrazo con cariño y admiración.
Isabel
Ayyy Isabel, a veces somos seres apasionados, y tanto hombres como mujeres estamos supeditados a nuestra educación, a nuestras creencias y conforme a ellas actuamos, pero en la historia del ser humano casi siempre la mujer se ha llevado la peor parte, aunque como mujeres nuestra naturaleza ha sido, es, y seguirá siendo luchadora, amantes de la justicia y de la verdad antes que de cualquier otra pasión, hemos de sentirnos orgullosas de ser como somos y frente a las falsas acusaciones dejaremos que el tiempo ponga cada cosa en su lugar, pues con el tiempo las aguas vuelven a su cauce y todo ocupa su debido lugar. Creo que tanto hombres como mujeres nos complementamos y podemos hacer del amor una realidad poniendo lo mejor de cada un@ al servicio del amor, la justicia y la libertad... Te quiero y te admiro profundamente querida amiga, otros mil besos con todo mi cariño....muáááááaacksssss
 
Ayyy Isabel, a veces somos seres apasionados, y tanto hombres como mujeres estamos supeditados a nuestra educación, a nuestras creencias y conforme a ellas actuamos, pero en la historia del ser humano casi siempre la mujer se ha llevado la peor parte, aunque como mujeres nuestra naturaleza ha sido, es, y seguirá siendo luchadora, amantes de la justicia y de la verdad antes que de cualquier otra pasión, hemos de sentirnos orgullosas de ser como somos y frente a las falsas acusaciones dejaremos que el tiempo ponga cada cosa en su lugar, pues con el tiempo las aguas vuelven a su cauce y todo ocupa su debido lugar. Creo que tanto hombres como mujeres nos complementamos y podemos hacer del amor una realidad poniendo lo mejor de cada un@ al servicio del amor, la justicia y la libertad... Te quiero y te admiro profundamente querida amiga, otros mil besos con todo mi cariño....muáááááaacksssss
Totalmente de acuerdo contigo, querida Isabel.
Recibe un entrañable y cálido abrazo, con la misma admiración y cariño, desde ésta isla mía cuyo horizonte es el mar, siempre el mar...y ese anhelo de cruzarlo, ese ansia de viajar, de volar.
Isabel
 
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El viento del deseo
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Quiero sostener un brindis
por los frutos de la Tierra,
por el azul de los mares,
por el amor sin contienda.
Quiero que tus ojos miren
la belleza en las esferas,
el brillo que en los colores
tu semblante me refleja.
Quiero, amor mío, brindar
por lo que es y lo que era,
por aquello que vendrá
cuando mi alma fenezca.
Hoy no quiero estar aquí,
ya no sufro de quimeras,
me embarga la pena amarga,
la que envenena mis venas.
Un río con mil cerrojos
recorre mi noche negra,
mientras el mar de la aurora
en mis enaguas se enreda.
Un brindis de terciopelo
en esta noche bermeja
me agarra fuerte la mano
y a tus veredas la orienta.
¡Ay, sonriente alborada
que te ocultas tras mis rejas!
Me muero en este amor vivo
que, por vivo, hasta me quema.
¡Venid, vientos del invierno!
Apagad mi sed inmensa,
que este deseo que nace
me arrastra a la muerte eterna.

Lomafresquita

Bellísimo!!! Un verdadero placer leerte.
Saludos.
 
th

El viento del deseo
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Quiero sostener un brindis
por los frutos de la Tierra,
por el azul de los mares,
por el amor sin contienda.
Quiero que tus ojos miren
la belleza en las esferas,
el brillo que en los colores
tu semblante me refleja.
Quiero, amor mío, brindar
por lo que es y lo que era,
por aquello que vendrá
cuando mi alma fenezca.
Hoy no quiero estar aquí,
ya no sufro de quimeras,
me embarga la pena amarga,
la que envenena mis venas.
Un río con mil cerrojos
recorre mi noche negra,
mientras el mar de la aurora
en mis enaguas se enreda.
Un brindis de terciopelo
en esta noche bermeja
me agarra fuerte la mano
y a tus veredas la orienta.
¡Ay, sonriente alborada
que te ocultas tras mis rejas!
Me muero en este amor vivo
que, por vivo, hasta me quema.
¡Venid, vientos del invierno!
Apagad mi sed inmensa,
que este deseo que nace
me arrastra a la muerte eterna.

Lomafresquita

Qué versos más bellos, eres la Sultana del romance. Me transportas a un mundo de ensueño. Te mando muchos besos, plenos de cariño y respeto.
Miguel
 
Totalmente de acuerdo contigo, querida Isabel.
Recibe un entrañable y cálido abrazo, con la misma admiración y cariño, desde ésta isla mía cuyo horizonte es el mar, siempre el mar...y ese anhelo de cruzarlo, ese ansia de viajar, de volar.
Isabel
Otro abrazo recíproco se dirige a tu alma dulce y acogedora....muáááááacksssss y persigue tus sueños, tus ansias de volar sin dejar jamás que nadie, nadie, te corte tus alas....muáácksss
 
Qué versos más bellos, eres la Sultana del romance. Me transportas a un mundo de ensueño. Te mando muchos besos, plenos de cariño y respeto.
Miguel
Jaja qué encantadora, dulce, amable y generosa es tu presencia querido Miguel, mi admirado paisano y mi entrañable amigo, gracias por premiarme con este calificativo de sultana, me va grande pero me habla del cariño que me tienes, gracias por todo de corazón. Mil besos para ti con cariño, respeto y gratitud...muááácksssss
 
th

El viento del deseo
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Quiero sostener un brindis
por los frutos de la Tierra,
por el azul de los mares,
por el amor sin contienda.
Quiero que tus ojos miren
la belleza en las esferas,
el brillo que en los colores
tu semblante me refleja.
Quiero, amor mío, brindar
por lo que es y lo que era,
por aquello que vendrá
cuando mi alma fenezca.
Hoy no quiero estar aquí,
ya no sufro de quimeras,
me embarga la pena amarga,
la que envenena mis venas.
Un río con mil cerrojos
recorre mi noche negra,
mientras el mar de la aurora
en mis enaguas se enreda.
Un brindis de terciopelo
en esta noche bermeja
me agarra fuerte la mano
y a tus veredas la orienta.
¡Ay, sonriente alborada
que te ocultas tras mis rejas!
Me muero en este amor vivo
que, por vivo, hasta me quema.
¡Venid, vientos del invierno!
Apagad mi sed inmensa,
que este deseo que nace
me arrastra a la muerte eterna.

Lomafresquita

Solo te diré que el alma no fenece, mas en el contexto va de perlas.
Un abrazo para la poetisa sultana.
Castro.
 
th

El viento del deseo
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por los frutos de la Tierra,
por el azul de los mares,
por el amor sin contienda.
Quiero que tus ojos miren
la belleza en las esferas,
el brillo que en los colores
tu semblante me refleja.
Quiero, amor mío, brindar
por lo que es y lo que era,
por aquello que vendrá
cuando mi alma fenezca.
Hoy no quiero estar aquí,
ya no sufro de quimeras,
me embarga la pena amarga,
la que envenena mis venas.
Un río con mil cerrojos
recorre mi noche negra,
mientras el mar de la aurora
en mis enaguas se enreda.
Un brindis de terciopelo
en esta noche bermeja
me agarra fuerte la mano
y a tus veredas la orienta.
¡Ay, sonriente alborada
que te ocultas tras mis rejas!
Me muero en este amor vivo
que, por vivo, hasta me quema.
¡Venid, vientos del invierno!
Apagad mi sed inmensa,
que este deseo que nace
me arrastra a la muerte eterna.

Lomafresquita

Grato encuentro con este trepidante romance, rico en imágenes e intenso al recitarlo. Gracias por compartir belleza y buena ejecución. Un abrazo
 
th

El viento del deseo
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Quiero sostener un brindis
por los frutos de la Tierra,
por el azul de los mares,
por el amor sin contienda.
Quiero que tus ojos miren
la belleza en las esferas,
el brillo que en los colores
tu semblante me refleja.
Quiero, amor mío, brindar
por lo que es y lo que era,
por aquello que vendrá
cuando mi alma fenezca.
Hoy no quiero estar aquí,
ya no sufro de quimeras,
me embarga la pena amarga,
la que envenena mis venas.
Un río con mil cerrojos
recorre mi noche negra,
mientras el mar de la aurora
en mis enaguas se enreda.
Un brindis de terciopelo
en esta noche bermeja
me agarra fuerte la mano
y a tus veredas la orienta.
¡Ay, sonriente alborada
que te ocultas tras mis rejas!
Me muero en este amor vivo
que, por vivo, hasta me quema.
¡Venid, vientos del invierno!
Apagad mi sed inmensa,
que este deseo que nace
me arrastra a la muerte eterna.

Lomafresquita

Buenas tardes
Unas hermosas letras dejas en mi paso
Gracias por compartirlas
Un saludo
 
Que no se apague tu sed , Isa , que siga la buena poesía .
Un beso , amiga.



th

El viento del deseo
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Quiero sostener un brindis
por los frutos de la Tierra,
por el azul de los mares,
por el amor sin contienda.
Quiero que tus ojos miren
la belleza en las esferas,
el brillo que en los colores
tu semblante me refleja.
Quiero, amor mío, brindar
por lo que es y lo que era,
por aquello que vendrá
cuando mi alma fenezca.
Hoy no quiero estar aquí,
ya no sufro de quimeras,
me embarga la pena amarga,
la que envenena mis venas.
Un río con mil cerrojos
recorre mi noche negra,
mientras el mar de la aurora
en mis enaguas se enreda.
Un brindis de terciopelo
en esta noche bermeja
me agarra fuerte la mano
y a tus veredas la orienta.
¡Ay, sonriente alborada
que te ocultas tras mis rejas!
Me muero en este amor vivo
que, por vivo, hasta me quema.
¡Venid, vientos del invierno!
Apagad mi sed inmensa,
que este deseo que nace
me arrastra a la muerte eterna.

Lomafresquita

 

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