rodrigotoro
Poeta adicto al portal
Al ir caminando por una avenida el ángel volvió a sentir en su mente la voz de Víctor que le llamaba.
El viejo gato le sacó de sus pensamientos
- .ése que te llama, ¿Quién es?
-¡¿lo escuchas?!
-¡claro!. Los gatos tenemos muchas facultades. Parece estar triste...
-es un amigo. Es humano.
-se nota que te extraña. Escucha bien, esta muy, muy triste...
-¡pero si me echó de casa!
-¿te comiste algún pájaro?
-no, quebré una puta ventana. Por culpa de Martia...¡pero cuando lo atrape..!
-no lo sé, pero se ve que ese humano te quiere. Yo que tu, vuelvo .¡y me podrías llevar a mí de paso!
-quizás tengas razón .creo que es cierto: te llevaré a conocerlo. ¡cocina unos huevos con hamburguesas muy sabrosos!
-¡no se diga más: tengo mucha hambre!-en ese preciso instante una camioneta frenó violentamente. Y frente a la sorpresa de Aniky los mismos hombres que anteriormente le secuestrasen le tomaron y empujaron al interior con gato y todo.
- ¡hola muchacho, costó trabajo encontrarte!
- .que quieren de nuevo...
-nuestra cliente nos paga por hora. Y nos ofreció un chorro de millones por llevarte otra vez ante ella.
-¿Madeleine?..-la voz del gato resonó en la mente de Aniky
- ..ten cuidado, estos hombres son mafiosos. Piensan pedir rescate por ti, incluso matarte. El calvo está armado con un revólver...-silencioso, el ángel tragó saliva.
A su mente vinieron las interminables jornadas de deambular por los verdes prados del paraíso, cuando tocaba su arpa y no tenía nada de qué preocuparse. Aquéllas imágenes le figuraron más agradables entonces. Ahora sentía pavor, y por primera vez una sensación que nunca antes había experimentado
Nostalgia por su antigua vida .
-saben, creo que rechazo la invitación. No quiero ir...
-vamos muchacho, no seas aguafiestas ¡además no te estamos invitando!..
-¿no quiero, no entienden?-Aniky pensó en desmaterializarse. Hubiese podido hacerlo fácilmente, pero su felino compañero habría quedado abandonado y a merced.
Era extraño: aquel ángel rebelde, que nunca se había preocupado por nada ni nadie, comenzaba a sentir remordimientos, responsabilidad y afecto por sus semejantes...
¿sería acaso que la estrategia del edén estaba funcionando?
El viejo gato le sacó de sus pensamientos
- .ése que te llama, ¿Quién es?
-¡¿lo escuchas?!
-¡claro!. Los gatos tenemos muchas facultades. Parece estar triste...
-es un amigo. Es humano.
-se nota que te extraña. Escucha bien, esta muy, muy triste...
-¡pero si me echó de casa!
-¿te comiste algún pájaro?
-no, quebré una puta ventana. Por culpa de Martia...¡pero cuando lo atrape..!
-no lo sé, pero se ve que ese humano te quiere. Yo que tu, vuelvo .¡y me podrías llevar a mí de paso!
-quizás tengas razón .creo que es cierto: te llevaré a conocerlo. ¡cocina unos huevos con hamburguesas muy sabrosos!
-¡no se diga más: tengo mucha hambre!-en ese preciso instante una camioneta frenó violentamente. Y frente a la sorpresa de Aniky los mismos hombres que anteriormente le secuestrasen le tomaron y empujaron al interior con gato y todo.
- ¡hola muchacho, costó trabajo encontrarte!
- .que quieren de nuevo...
-nuestra cliente nos paga por hora. Y nos ofreció un chorro de millones por llevarte otra vez ante ella.
-¿Madeleine?..-la voz del gato resonó en la mente de Aniky
- ..ten cuidado, estos hombres son mafiosos. Piensan pedir rescate por ti, incluso matarte. El calvo está armado con un revólver...-silencioso, el ángel tragó saliva.
A su mente vinieron las interminables jornadas de deambular por los verdes prados del paraíso, cuando tocaba su arpa y no tenía nada de qué preocuparse. Aquéllas imágenes le figuraron más agradables entonces. Ahora sentía pavor, y por primera vez una sensación que nunca antes había experimentado
Nostalgia por su antigua vida .
-saben, creo que rechazo la invitación. No quiero ir...
-vamos muchacho, no seas aguafiestas ¡además no te estamos invitando!..
-¿no quiero, no entienden?-Aniky pensó en desmaterializarse. Hubiese podido hacerlo fácilmente, pero su felino compañero habría quedado abandonado y a merced.
Era extraño: aquel ángel rebelde, que nunca se había preocupado por nada ni nadie, comenzaba a sentir remordimientos, responsabilidad y afecto por sus semejantes...
¿sería acaso que la estrategia del edén estaba funcionando?