ELLA
Por Juan José Martín Gordaliza
Me entregó su amor,
Me mostró su alma.
Me inundó de dicha.
Me llenó de calma.
Descubrí el placer
Al sentir el roce de su piel.
Entre mis brazos dormía
Y yo, tiernamente sonreía.
Pero una noche, cuando la luna
Brillaba en lo alto del firmamento
Me abandonó al romper el alba
Y me dejó, sólo con mi sufrimiento.
¿Dónde están sus besos, sus caricias,
Su pasión, su confianza, su sonrisa,
Ese cuerpo que me enloquecía?.
Ella vistió su adiós
Con un dulce beso apasionado.
Yo me quedé inmóvil, perplejo
Enmudecido y callado.
Otro adiós, otro recuerdo,
Otro llanto al viento.
Otro nombre que pronuncio
En silencio.
Otro poema triste
Lleno de amor y de lamento.
Por Juan José Martín Gordaliza
Me entregó su amor,
Me mostró su alma.
Me inundó de dicha.
Me llenó de calma.
Descubrí el placer
Al sentir el roce de su piel.
Entre mis brazos dormía
Y yo, tiernamente sonreía.
Pero una noche, cuando la luna
Brillaba en lo alto del firmamento
Me abandonó al romper el alba
Y me dejó, sólo con mi sufrimiento.
¿Dónde están sus besos, sus caricias,
Su pasión, su confianza, su sonrisa,
Ese cuerpo que me enloquecía?.
Ella vistió su adiós
Con un dulce beso apasionado.
Yo me quedé inmóvil, perplejo
Enmudecido y callado.
Otro adiós, otro recuerdo,
Otro llanto al viento.
Otro nombre que pronuncio
En silencio.
Otro poema triste
Lleno de amor y de lamento.