Ansel Arenas
Poeta que considera el portal su segunda casa
En algún lugar...
En algún lugar de este pequeño
corpúsculo de oscilantes arenas
y aguas azules,
los que son oprimidos tendrán
la redención del paraíso,
sin derechas ni izquierdas
o centros relativos y no volverán
a ser sometidos al antojo
del poder absoluto y los ritmos
del dinero perverso que irrespeta
la vida; vivirán en orden productivo
sin alterar el natural paisaje
de lo biodiverso, sin cortar
las ramas que sostienen
su mundo, porque de ellas
cuidara la acción del meditado
consenso
de la mayoría poniéndole fin
a la guerra de la garra extractiva
y el lucro obseso de la minoría
que jura ser la elegida
para gobernar como bestias
eternas.
En algún lugar de este pequeño
corpúsculo de oscilantes arenas
y aguas azules,
los que son oprimidos tendrán
la redención del paraíso,
sin derechas ni izquierdas
o centros relativos y no volverán
a ser sometidos al antojo
del poder absoluto y los ritmos
del dinero perverso que irrespeta
la vida; vivirán en orden productivo
sin alterar el natural paisaje
de lo biodiverso, sin cortar
las ramas que sostienen
su mundo, porque de ellas
cuidara la acción del meditado
consenso
de la mayoría poniéndole fin
a la guerra de la garra extractiva
y el lucro obseso de la minoría
que jura ser la elegida
para gobernar como bestias
eternas.
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