En edición...

dragon_ecu

Esporádico permanente
Entre inhalaciones de vapers
las palabras se enredan y confunden.

"Hay que defender la revolución"...
sonaba en una esquina,
mientras las manos hurgaban bolsillos
para encontrar alguna moneda,
aunque lo normal,
era usar la visa plástica...
esa de color verde Lincoln.

Mientras las miradas se entrecruzaban
a ver quien pagaba la cuenta del starducks.

De pronto...
se escurrió como un chillido...
"El pueblo, necesita ser liberado" —
pero el ratón aquel
nunca ha trabajado un día en su vida.
Vive del dinero de papá
y su Che Guevara en la pared
fue impreso en China.

La mesera los mira
adivinando quién pagará la cuenta.
... tres trabajos,
cuatro hijos que alimentar,
manos curtidas por la lejía,
"soltera"... suena mejor
que "abandonada"
No tiene tiempo para teorías bonitas
ni cafés de seis dólares
con planes para salvar
el culo de las gallinas ponedoras.
Como si eso fuera
la salvación del mundo.

El cutre pide una ronda
de mac-chiattos
mientras levanta
una tarjeta de crédito,
como diciendo...
"tranquila que ahora si vamos a pagar...
y no fingiremos
que entraron unos jodíos
para salir quejándonos del sitio...
y no pagar".

En la puerta
los dos mozos más fornidos del local,
se relajan
y vuelven al trastero
a lavar los platos.

Estos piojobonitos
hablan de desigualdad
desde sus ay-fone dieciocho,

"Bueno acordamos entonces
la marcha de protesta
para el lunes" —

"No" — dice el "líder"
detrás de una gafas oscuras
que ocultan su rostro de mapache
tras estar treinta y seis horas seguidas
en el marathón
del juego del calamar
o algún videogeim.

"No" — repite. "Haremos la protesta el martes".
Sin advertir a nadie
que tiene clase de yoga los lunes.

Afuera llueve sobre la gente común
aquella que camina a trabajos que odian
para pagar rentas que no pueden permitirse
mientras su casa verdadera
la tiene una familia okupa
con su sexto hijo en camino.

Pero ya alguien encontró la solución perfecta:
votar cada cuatro años y tuitear indignación
entre reuniones del club de lectura
donde nadie ha leído ni una página.

Por lo menos así seguro revive
la mujer cuyo acosador
pudo llegar hasta ella
llevando una pulsera alibabá.

Cualquier distracción es buena
y mejor si es lejana
para no ver la realidad propia
escuchando propaganda ajena.

"La consigna es que
se sientan responsables... no...
que se sientan culpables
de Laza y de Absurdistán" —

"Si eso...
y que no metan sus narices
en nuestros chiringuitos" —

"¿Te enteraste?...
nuestros hermanos de Laza
fueron derrotados
y están pactando por la paz —

"¿Confirmaste eso? —

"Si, se rindieron
del todo...
¿Qué hacemos? —

"Diremos entonces
que eran
de la derecha extrema" —

Pero el minutero avanza
y empieza el hambre.

La revolución esperará seguro...
hasta después del brunch.
 
Última edición:
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las palabras se enredan y confunden.

"Hay que defender la revolución"...
sonaba en una esquina,
mientras las manos hurgaban bolsillos
para encontrar alguna moneda,
aunque lo normal,
era usar la visa plástica...
esa de color verde Lincoln.

Mientras las miradas se entrecruzaban
a ver quien pagaba la cuenta del starducks.

De pronto...
se escurrió como un chillido...
"El pueblo, necesita ser liberado" —
pero el ratón aquel
nunca ha trabajado un día en su vida.
Vive del dinero de papá
y su Che Guevara en la pared
fue impreso en China.

La mesera los mira
adivinando quién pagará la cuenta.
... tres trabajos,
cuatro hijos que alimentar,
manos curtidas por la lejía,
"soltera"... suena mejor
que "abandonada"
No tiene tiempo para teorías bonitas
ni cafés de seis dólares
con planes para salvar
el culo de las gallinas ponedoras.
Como si eso fuera
la salvación del mundo.

El cutre pide una ronda
de mac-chiattos
mientras levanta
una tarjeta de crédito,
como diciendo...
"tranquila que ahora si vamos a pagar...
y no fingiremos
que entraron unos jodíos
para salir quejándonos del sitio...
y no pagar".

En la puerta
los dos mozos más fornidos del local,
se relajan
y vuelven al trastero
a lavar los platos.

Estos piojobonitos
hablan de desigualdad
desde sus ay-fone dieciocho,

"Bueno acordamos entonces
la marcha de protesta
para el lunes" —

"No" — dice el "líder"
detrás de una gafas oscuras
que ocultan su rostro de mapache
tras estar treinta y seis horas seguidas
en el marathón
del juego del calamar
o algún videogaim.

"No" — repite. "Haremos la protesta el martes".
Sin advertir a nadie
que tiene clase de yoga los lunes.

Afuera llueve sobre la gente común
aquella que camina a trabajos que odian
para pagar rentas que no pueden permitirse
mientras su casa verdadera
la tiene una familia okupa
con su sexto hijo en camino.

Pero ya alguien encontró la solución perfecta:
votar cada cuatro años y tuitear indignación
entre reuniones del club de lectura
donde nadie ha leído ni una página.

Por lo menos así seguro revive
la mujer cuyo acosador
pudo llegar hasta ella
llevando una pulsera alibabá.

La revolución esperará seguro...
hasta después del brunch.
Interesante escenario, tiene amplitud y realismo, me gusta más en formato de prosa, ( soy novelesco pero no es tu culpa). Es un gran trabajo aunque parezca fácil... Un abrazo y seguimos. Saludo amable. Julius
 
Entre inhalaciones de vapers
las palabras se enredan y confunden.

"Hay que defender la revolución"...
sonaba en una esquina,
mientras las manos hurgaban bolsillos
para encontrar alguna moneda,
aunque lo normal,
era usar la visa plástica...
esa de color verde Lincoln.

Mientras las miradas se entrecruzaban
a ver quien pagaba la cuenta del starducks.

De pronto...
se escurrió como un chillido...
"El pueblo, necesita ser liberado" —
pero el ratón aquel
nunca ha trabajado un día en su vida.
Vive del dinero de papá
y su Che Guevara en la pared
fue impreso en China.

La mesera los mira
adivinando quién pagará la cuenta.
... tres trabajos,
cuatro hijos que alimentar,
manos curtidas por la lejía,
"soltera"... suena mejor
que "abandonada"
No tiene tiempo para teorías bonitas
ni cafés de seis dólares
con planes para salvar
el culo de las gallinas ponedoras.
Como si eso fuera
la salvación del mundo.

El cutre pide una ronda
de mac-chiattos
mientras levanta
una tarjeta de crédito,
como diciendo...
"tranquila que ahora si vamos a pagar...
y no fingiremos
que entraron unos jodíos
para salir quejándonos del sitio...
y no pagar".

En la puerta
los dos mozos más fornidos del local,
se relajan
y vuelven al trastero
a lavar los platos.

Estos piojobonitos
hablan de desigualdad
desde sus ay-fone dieciocho,

"Bueno acordamos entonces
la marcha de protesta
para el lunes" —

"No" — dice el "líder"
detrás de una gafas oscuras
que ocultan su rostro de mapache
tras estar treinta y seis horas seguidas
en el marathón
del juego del calamar
o algún videogaim.

"No" — repite. "Haremos la protesta el martes".
Sin advertir a nadie
que tiene clase de yoga los lunes.

Afuera llueve sobre la gente común
aquella que camina a trabajos que odian
para pagar rentas que no pueden permitirse
mientras su casa verdadera
la tiene una familia okupa
con su sexto hijo en camino.

Pero ya alguien encontró la solución perfecta:
votar cada cuatro años y tuitear indignación
entre reuniones del club de lectura
donde nadie ha leído ni una página.

Por lo menos así seguro revive
la mujer cuyo acosador
pudo llegar hasta ella
llevando una pulsera alibabá.

La revolución esperará seguro...
hasta después del brunch.
Profundas líneas que retratan cómo la cultura del consumo, las protestas ineficaces y la superficialidad dominan el discurso de la revolución, mientras que quienes realmente luchan por la supervivencia son ignorados y marginados.

Saludos
 
Desde luego, Dragoncete, has retratado perfectamente nuestra actualidad en tu excelente poema.

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Entre inhalaciones de vapers
las palabras se enredan y confunden.

"Hay que defender la revolución"...
sonaba en una esquina,
mientras las manos hurgaban bolsillos
para encontrar alguna moneda,
aunque lo normal,
era usar la visa plástica...
esa de color verde Lincoln.

Mientras las miradas se entrecruzaban
a ver quien pagaba la cuenta del starducks.

De pronto...
se escurrió como un chillido...
"El pueblo, necesita ser liberado" —
pero el ratón aquel
nunca ha trabajado un día en su vida.
Vive del dinero de papá
y su Che Guevara en la pared
fue impreso en China.

La mesera los mira
adivinando quién pagará la cuenta.
... tres trabajos,
cuatro hijos que alimentar,
manos curtidas por la lejía,
"soltera"... suena mejor
que "abandonada"
No tiene tiempo para teorías bonitas
ni cafés de seis dólares
con planes para salvar
el culo de las gallinas ponedoras.
Como si eso fuera
la salvación del mundo.

El cutre pide una ronda
de mac-chiattos
mientras levanta
una tarjeta de crédito,
como diciendo...
"tranquila que ahora si vamos a pagar...
y no fingiremos
que entraron unos jodíos
para salir quejándonos del sitio...
y no pagar".

En la puerta
los dos mozos más fornidos del local,
se relajan
y vuelven al trastero
a lavar los platos.

Estos piojobonitos
hablan de desigualdad
desde sus ay-fone dieciocho,

"Bueno acordamos entonces
la marcha de protesta
para el lunes" —

"No" — dice el "líder"
detrás de una gafas oscuras
que ocultan su rostro de mapache
tras estar treinta y seis horas seguidas
en el marathón
del juego del calamar
o algún videogaim.

"No" — repite. "Haremos la protesta el martes".
Sin advertir a nadie
que tiene clase de yoga los lunes.

Afuera llueve sobre la gente común
aquella que camina a trabajos que odian
para pagar rentas que no pueden permitirse
mientras su casa verdadera
la tiene una familia okupa
con su sexto hijo en camino.

Pero ya alguien encontró la solución perfecta:
votar cada cuatro años y tuitear indignación
entre reuniones del club de lectura
donde nadie ha leído ni una página.

Por lo menos así seguro revive
la mujer cuyo acosador
pudo llegar hasta ella
llevando una pulsera alibabá.

La revolución esperará seguro...
hasta después del brunch.
Entre inhalaciones de vapers
las palabras se enredan y confunden.

"Hay que defender la revolución"...
sonaba en una esquina,
mientras las manos hurgaban bolsillos
para encontrar alguna moneda,
aunque lo normal,
era usar la visa plástica...
esa de color verde Lincoln.

Mientras las miradas se entrecruzaban
a ver quien pagaba la cuenta del starducks.

De pronto...
se escurrió como un chillido...
"El pueblo, necesita ser liberado" —
pero el ratón aquel
nunca ha trabajado un día en su vida.
Vive del dinero de papá
y su Che Guevara en la pared
fue impreso en China.

La mesera los mira
adivinando quién pagará la cuenta.
... tres trabajos,
cuatro hijos que alimentar,
manos curtidas por la lejía,
"soltera"... suena mejor
que "abandonada"
No tiene tiempo para teorías bonitas
ni cafés de seis dólares
con planes para salvar
el culo de las gallinas ponedoras.
Como si eso fuera
la salvación del mundo.

El cutre pide una ronda
de mac-chiattos
mientras levanta
una tarjeta de crédito,
como diciendo...
"tranquila que ahora si vamos a pagar...
y no fingiremos
que entraron unos jodíos
para salir quejándonos del sitio...
y no pagar".

En la puerta
los dos mozos más fornidos del local,
se relajan
y vuelven al trastero
a lavar los platos.

Estos piojobonitos
hablan de desigualdad
desde sus ay-fone dieciocho,

"Bueno acordamos entonces
la marcha de protesta
para el lunes" —

"No" — dice el "líder"
detrás de una gafas oscuras
que ocultan su rostro de mapache
tras estar treinta y seis horas seguidas
en el marathón
del juego del calamar
o algún videogaim.

"No" — repite. "Haremos la protesta el martes".
Sin advertir a nadie
que tiene clase de yoga los lunes.

Afuera llueve sobre la gente común
aquella que camina a trabajos que odian
para pagar rentas que no pueden permitirse
mientras su casa verdadera
la tiene una familia okupa
con su sexto hijo en camino.

Pero ya alguien encontró la solución perfecta:
votar cada cuatro años y tuitear indignación
entre reuniones del club de lectura
donde nadie ha leído ni una página.

Por lo menos así seguro revive
la mujer cuyo acosador
pudo llegar hasta ella
llevando una pulsera alibabá.

La revolución esperará seguro...
hasta después del brunch.
:D:D:D:D:D:D:D:D:D:D:D:D:D:D:D:D

LOSABIA. YESQUETODOSABEAJUELGA.
 
Interesante escenario, tiene amplitud y realismo, me gusta más en formato de prosa, ( soy novelesco pero no es tu culpa). Es un gran trabajo aunque parezca fácil... Un abrazo y seguimos. Saludo amable. Julius
Un gusto en enviar saludos de vuelta.

Pues sip... el realismo nació de la crónica sin opinión ni postura. Del texto fluido sin reglas medidoras de acentos y sílabas.
Pero a veces toca endulzar, para que pueda pasar todo lo amargo sin interrumpirse.

Como es un texto en edición y además amoldable a los hechos, será revisado y actualizado según las circunstancias.
Por allí se aumentaron dos estrofas.

Que pase un gran día.
 
Última edición:
Un gusto en enviar saludos de vuelta.

Pues sip... el realismo nació de la crónica sin opinión ni postura. Del texto fluido sin reglas medidoras de acentos y sílabas.
Pero a veces toca endulzar, para que pueda pasar todo lo amargo sin interrumpirse.

Como es un texto en edición y además amoldable a los hechos, será revisado y actualizado según las circunstancias.
Por allí se aumentaron dos estrofas.

Que pase un gran día.
Muy interesante tu labor poética. Me procura alegría y gratitud. Saludo y abrazo.
 
Entre inhalaciones de vapers
las palabras se enredan y confunden.

"Hay que defender la revolución"...
sonaba en una esquina,
mientras las manos hurgaban bolsillos
para encontrar alguna moneda,
aunque lo normal,
era usar la visa plástica...
esa de color verde Lincoln.

Mientras las miradas se entrecruzaban
a ver quien pagaba la cuenta del starducks.

De pronto...
se escurrió como un chillido...
"El pueblo, necesita ser liberado" —
pero el ratón aquel
nunca ha trabajado un día en su vida.
Vive del dinero de papá
y su Che Guevara en la pared
fue impreso en China.

La mesera los mira
adivinando quién pagará la cuenta.
... tres trabajos,
cuatro hijos que alimentar,
manos curtidas por la lejía,
"soltera"... suena mejor
que "abandonada"
No tiene tiempo para teorías bonitas
ni cafés de seis dólares
con planes para salvar
el culo de las gallinas ponedoras.
Como si eso fuera
la salvación del mundo.

El cutre pide una ronda
de mac-chiattos
mientras levanta
una tarjeta de crédito,
como diciendo...
"tranquila que ahora si vamos a pagar...
y no fingiremos
que entraron unos jodíos
para salir quejándonos del sitio...
y no pagar".

En la puerta
los dos mozos más fornidos del local,
se relajan
y vuelven al trastero
a lavar los platos.

Estos piojobonitos
hablan de desigualdad
desde sus ay-fone dieciocho,

"Bueno acordamos entonces
la marcha de protesta
para el lunes" —

"No" — dice el "líder"
detrás de una gafas oscuras
que ocultan su rostro de mapache
tras estar treinta y seis horas seguidas
en el marathón
del juego del calamar
o algún videogaim.

"No" — repite. "Haremos la protesta el martes".
Sin advertir a nadie
que tiene clase de yoga los lunes.

Afuera llueve sobre la gente común
aquella que camina a trabajos que odian
para pagar rentas que no pueden permitirse
mientras su casa verdadera
la tiene una familia okupa
con su sexto hijo en camino.

Pero ya alguien encontró la solución perfecta:
votar cada cuatro años y tuitear indignación
entre reuniones del club de lectura
donde nadie ha leído ni una página.

Por lo menos así seguro revive
la mujer cuyo acosador
pudo llegar hasta ella
llevando una pulsera alibabá.

Cualquier distracción es buena
y mejor si es lejana
para no ver la realidad propia
escuchando propaganda ajena.

"La consigna es que
se sientan responsables... no...
que se sientan culpables
de Laza y de Absurdistán" —

"Si eso...
y que no metan sus narices
en nuestros chiringuitos" —

"¿Te enteraste?...
nuestros hermanos de Laza
fueron derrotados
y están pactando por la paz —

"¿Confirmaste eso? —

"Si, se rindieron
del todo...
¿Qué hacemos? —

"Diremos entonces
que eran
de la derecha extrema" —

Pero el minutero avanza
y empieza el hambre.

La revolución esperará seguro...
hasta después del brunch.

¡Madre mía, pero cuánto hace que estás encerrado!
Este "poema" tendría sentido en los años sesenta o setenta. La gente de ahora no sabe ni quién fue el Che Guevara.

Iba a extenderme más pero ya he comprendido.

Solo añadir que sí hay un derrotado para la historia de este Genocidio. Israel y su invento, Hamás. Joputas que han asesinado a más de setenta mil civiles, niños, ancianos, mujeres... Hablar de vencidos y derrotados en este Genocidio es vomitivo.

Salga usted de su secuestro también y póngase al día, si quiere, claro, que los tiempos de los que versa son cavernícolas.
 
Entre inhalaciones de vapers
las palabras se enredan y confunden.

"Hay que defender la revolución"...
sonaba en una esquina,
mientras las manos hurgaban bolsillos
para encontrar alguna moneda,
aunque lo normal,
era usar la visa plástica...
esa de color verde Lincoln.

Mientras las miradas se entrecruzaban
a ver quien pagaba la cuenta del starducks.

De pronto...
se escurrió como un chillido...
"El pueblo, necesita ser liberado" —
pero el ratón aquel
nunca ha trabajado un día en su vida.
Vive del dinero de papá
y su Che Guevara en la pared
fue impreso en China.

La mesera los mira
adivinando quién pagará la cuenta.
... tres trabajos,
cuatro hijos que alimentar,
manos curtidas por la lejía,
"soltera"... suena mejor
que "abandonada"
No tiene tiempo para teorías bonitas
ni cafés de seis dólares
con planes para salvar
el culo de las gallinas ponedoras.
Como si eso fuera
la salvación del mundo.

El cutre pide una ronda
de mac-chiattos
mientras levanta
una tarjeta de crédito,
como diciendo...
"tranquila que ahora si vamos a pagar...
y no fingiremos
que entraron unos jodíos
para salir quejándonos del sitio...
y no pagar".

En la puerta
los dos mozos más fornidos del local,
se relajan
y vuelven al trastero
a lavar los platos.

Estos piojobonitos
hablan de desigualdad
desde sus ay-fone dieciocho,

"Bueno acordamos entonces
la marcha de protesta
para el lunes" —

"No" — dice el "líder"
detrás de una gafas oscuras
que ocultan su rostro de mapache
tras estar treinta y seis horas seguidas
en el marathón
del juego del calamar
o algún videogaim.

"No" — repite. "Haremos la protesta el martes".
Sin advertir a nadie
que tiene clase de yoga los lunes.

Afuera llueve sobre la gente común
aquella que camina a trabajos que odian
para pagar rentas que no pueden permitirse
mientras su casa verdadera
la tiene una familia okupa
con su sexto hijo en camino.

Pero ya alguien encontró la solución perfecta:
votar cada cuatro años y tuitear indignación
entre reuniones del club de lectura
donde nadie ha leído ni una página.

Por lo menos así seguro revive
la mujer cuyo acosador
pudo llegar hasta ella
llevando una pulsera alibabá.

Cualquier distracción es buena
y mejor si es lejana
para no ver la realidad propia
escuchando propaganda ajena.

"La consigna es que
se sientan responsables... no...
que se sientan culpables
de Laza y de Absurdistán" —

"Si eso...
y que no metan sus narices
en nuestros chiringuitos" —

"¿Te enteraste?...
nuestros hermanos de Laza
fueron derrotados
y están pactando por la paz —

"¿Confirmaste eso? —

"Si, se rindieron
del todo...
¿Qué hacemos? —

"Diremos entonces
que eran
de la derecha extrema" —

Pero el minutero avanza
y empieza el hambre.

La revolución esperará seguro...
hasta después del brunch.

sin meter en la bolsa a todos, y fuera del contexto bélico entre Israel y la frontera gaza/palestina este poema refleja una parte del pendejito woke actual. Igual prefiero diez mil veces ser woke, progre , che guevarista, o como mierda quieran llamar antes de ser un cipayo que de liberal no tiene ni la puta sombra. :D Tu me entiendes. jajaja No, el poema, me parece muy bueno y nada arcaico.

saludos dragon.
 
Tras el reciente alto al fuego y evidente derrota... de seguro empezarán a desmarcarse y decir que los vencidos son de la derecha.

Saludos.
bueno acá fuera del eje del poema que creo que no es su raíz principal si podemos debatirlo. Tu hablas de vencedores/vencidos? pero de lejos yo creo que Israel como hace años viene haciendo mas que ser pueblo de Dios es Nación imperial del diablo. :rolleyes:
 
Lo de "vencedores/vencidos" es una parte de un todo: el discurso.

La obra trata del "discurso" como forma de manejar la realidad en base de subjetividades.

Como ejemplo, y sin intención de polemizar podemos tomar la última frase:
"El pueblo de Dios es la nación imperio del Diablo".

Esta declaración es verdadera en cuanto alguien la pronuncie y otro la crea.
Y también es falsa en cuanto alguien la niegue y otro secunde.

Tenemos entonces una mal llamada "contradicción".

Se entiende la contradicción como la presencia simultánea de dos eventos que no pueden coincidir.

Pero la realidad es que las contradicciones son puntuales. No pueden ser generales.

El "discurso" emplea los principios de la dialéctica para generalizar las contradiciones hasta volverlas "conflictos".

Siendo el conflicto la situación donde se enfrentan posiciones. No importan los hechos más que como herramientas para avivar el conflicto.

Discutir si un país es un ángel o demonio no lleva a nada constructivo. Es solo un desencuentro de subjetividades.

Ese es el mensaje de la obra. Mostrar que las discusiones subjetivas sirven solo a fines egoístas. Que las mismas poco o nada resuelven, e incluso pueden empeorar las cosas.

Saludos cordiales.
 
Última edición:
Lo de "vencedores/vencidos" es una parte de un todo: el discurso.

La obra trata del "discurso" como forma de manejar la realidad en base de subjetividades.

Como ejemplo, y sin intención de polemizar podemos tomar la última frase:
"El pueblo de Dios es la nación imperio del Diablo".

Esta declaración es verdadera en cuanto alguien la pronuncie y otro la crea.
Y también es falsa en cuanto alguien la niegue y otro secunde.

Tenemos entonces una mal llamada "contradicción".

Se entiende la contradicción como la presencia simultánea de dos eventos que no pueden coincidir.

Pero la realidad es que las contradicciones son puntuales. No pueden ser generales.

El "discurso" emplea los principios de la dialéctica para generalizar las contradiciones hasta volverlas "conflictos".

Siendo el conflicto la situación donde se enfrentan posiciones. No importan los hechos más que como herramientas para avivar el conflicto.

Discutir si un país es un ángel o demonio no lleva a nada constructivo. Es solo un desencuentro de subjetividades.

Ese es el mensaje de la obra. Mostrar que las discusiones subjetivas sirven solo a fines egoístas. Que las mismas poco o nada resuelven, e incluso pueden empeorar las cosas.

Saludos cordiales.
todo bien, pero la contradicción deja de ser una contradicción con hechos concretos. Uno de ellos es que Israel interfiere todo los transporte de alimentos para que los palestinos directamente se mueran de desnutrición. Esto de subjetivo no tiene absolutamente nada. Un texto literario, un poema si puede ser subjetivo, pero un ideal noble debe estar sujeto a una causa y alejado de la subjetividad. Por ejemplo la famosa libertad y el puto libre mercado eso es diez mil veces mas subjetivo que cualquier alegoría de un verso. Saludos Dragon.
 
¿Qué esperas que conteste sobre la hambruna en Gaza?

La realidad.

No es una situación constante. Han habido momentos donde ingresó ayuda en demasía y otros donde no ingresó nada.
Claro que los buenos momentos no se publican, mientras que las emergencias se sobrepublicitan.

Tenemos entonces una mezcla de realidades y exageraciones.

Podría decirse que el culpable de la hambruna es exclusivamente el estado israelí.
Pero también se han conocido casos de negocios de venta de comida en manos de hamás, e incluso la destrucción de sacos de harina y otros alimentos también en manos de hamás.

Los actos de un lado no justifican los actos del otro lado, pero existen tales actos aunque solo se den a resaltar las versiones de un lado.

Así que conviene notar una duda razonable:
Si tan difícil era el ingreso de alimentos para la población, entonces:
¿Como pudieron tener armamento, combustibles y maquinaria para cohetería?
Algo no cuadra.

Por ello es que menciono lo de la subjetividad como relleno de una verdad incompleta. Y ese espacio es llenado por el discurso.

¿Cómo reconocer el discurso?...
Las falsedades evidentes son sencillas.
Las contradicciones que encubren conflictos.
Si los conflictos no son reconocidos es porque hay supuestos creíbles.
Identificar los supuestos en contradicción.
Comprobar cada supuesto.​
Claro que este ejercicio no funciona si se aceptan los supuestos sin ningún filtro.

Dudar, dudar de todo. Que no significa desconfiar.
Se puede dudar sin perder la confianza. Es lo conocido como "duda razonable".

Si el discurso se emplea para sembrar y validar supuestos... ¿por qué no emplearlo para exponer y someter a prueba los supuestos?

Esta última acción involucra abrir los criterios a todas las fuentes posibles, a favor y en contra.
Luego tomar todas las coincidencias entre las versiones como una base firme y aprobada por todos.
Reducir y hasta eliminar todos los supuestos que contradicen la base firme.
Y finalmente crear una nueva solución lo más libre de contradicciones.

Lo dicho es complicado y no todo el mundo sabe o puede hacerlo.
Se necesita una gran honestidad y desprendimiento para no permitir supuestos.

Un abrazo Daniel.
 

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