He leído y releído tu romance y lo he ido cantando con las músicas sencillas de las canciones de los niños, ¿recuerdas?
"Jardinero tú que vives
en el jardín del amor,
de las flores que tú guardas,
dime cuál es la mejor"
Y tus palabras como un tesoro se vienen a mi boca y van saliendo en ese cantar simple, que llena de ecos el cuarto donde estoy. Tu poesía se hace entonces grande, bonita, humana. Habla de las cosas que llevamos en el corazón y canta al amor con palabras dulces, sentidas, esas que quisieran haber sido dichas por cualquier enamorado. Hay un aire fresco, de renuevo, en tus letras; penetran como la luz de la mañana entra por la ventana y anuncia un nuevo día, una jornada de vida, encanto y canción.
Muchas gracias por publicar cosas tan hermosas. Un montón de besos.