En mi calle espejea tu nombre

penabad57

Poeta veterano en el portal
No puedo repetir el amago de la luz,
ni el puñal en sus horarios
ni tampoco el patio que se cansa
o finge luna en los crucigramas del ser.

¿A qué feraz guardián enseñaré la llama de un color
que se dobla insolente?

Veo los pechos que cuentan cifras y no me miran.
Veo la motocicleta herida en su quietud.

Mi calle tiene un bar llamado tabú,
es redondo, allí el humo juega con los patines
de tu angular esfera.

¿Deberé nombrar la plaza,
cuando inventábamos el gemido del metal,
sin temer al desierto, a la bruja gris que no habla?

Hoy vendré a mis orillas como un narciso triste,
con un secreto sin edad que ya conoce tu alba,
también tu cataclismo.

¡Oh, dolor que se pega al deseo,
la bruma en el jardín,
la flores tropicales con caballos en las corolas
y tu petunia sagrada en mi aguja de hélices!

Mi calle es como un lento camino,
en su mercurio la fiebre busca apellidos,
ácidas ramas sin pupila,
hongos que a la media tarde sonríen,
almanaques donde espejea tu nombre
como un incendio de agua.
 
No puedo repetir el amago de la luz,
ni el puñal en sus horarios
ni tampoco el patio que se cansa
o finge luna en los crucigramas del ser.

¿A qué feraz guardián enseñaré la llama de un color
que se dobla insolente?

Veo los pechos que cuentan cifras y no me miran.
Veo la motocicleta herida en su quietud.

Mi calle tiene un bar llamado tabú,
es redondo, allí el humo juega con los patines
de tu angular esfera.

¿Deberé nombrar la plaza,
cuando inventábamos el gemido del metal,
sin temer al desierto, a la bruja gris que no habla?

Hoy vendré a mis orillas como un narciso triste,
con un secreto sin edad que ya conoce tu alba,
también tu cataclismo.

¡Oh, dolor que se pega al deseo,
la bruma en el jardín,
la flores tropicales con caballos en las corolas
y tu petunia sagrada en mi aguja de hélices!

Mi calle es como un lento camino,
en su mercurio la fiebre busca apellidos,
ácidas ramas sin pupila,
hongos que a la media tarde sonríen,
almanaques donde espejea tu nombre
como un incendio de agua.
Muy bueno tu poema. Un gusto leerte .
Saludos.
 
No puedo repetir el amago de la luz,
ni el puñal en sus horarios
ni tampoco el patio que se cansa
o finge luna en los crucigramas del ser.

¿A qué feraz guardián enseñaré la llama de un color
que se dobla insolente?

Veo los pechos que cuentan cifras y no me miran.
Veo la motocicleta herida en su quietud.

Mi calle tiene un bar llamado tabú,
es redondo, allí el humo juega con los patines
de tu angular esfera.

¿Deberé nombrar la plaza,
cuando inventábamos el gemido del metal,
sin temer al desierto, a la bruja gris que no habla?

Hoy vendré a mis orillas como un narciso triste,
con un secreto sin edad que ya conoce tu alba,
también tu cataclismo.

¡Oh, dolor que se pega al deseo,
la bruma en el jardín,
la flores tropicales con caballos en las corolas
y tu petunia sagrada en mi aguja de hélices!

Mi calle es como un lento camino,
en su mercurio la fiebre busca apellidos,
ácidas ramas sin pupila,
hongos que a la media tarde sonríen,
almanaques donde espejea tu nombre
como un incendio de agua.


Excelente tema penabad sus tintes surrealistas encajan muy bien en la intensa expresividad.
Mis saludos, feliz domingo tengas.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba