Danel
Un cubano más
De lejos te miro, sublime y serena,
tan alta, tan bella, cual astro fugaz;
en tus ojos guardas un sueño que ordena
que solo lo digno te puede alcanzar.
Eres un misterio de fuerza y orgullo,
un reto esculpido en la sombra y la luz;
y yo, tan humilde, a tu amor no arrullo,
temblando en el eco de un sueño sin cruz.
¿Cómo alzar mi paso al compás de tu cielo,
si soy solo un hombre de anhelos sin fin?
Me pierdo en la senda que a ti lleva el vuelo,
pues temo no hallarte, y perderte al fin.
Mas queda la llama, pequeña, encendida,
de un ansia secreta que anhela tu amor;
y aunque en tu grandeza me pierda la vida,
serás en mis versos mi eterno clamor.
tan alta, tan bella, cual astro fugaz;
en tus ojos guardas un sueño que ordena
que solo lo digno te puede alcanzar.
Eres un misterio de fuerza y orgullo,
un reto esculpido en la sombra y la luz;
y yo, tan humilde, a tu amor no arrullo,
temblando en el eco de un sueño sin cruz.
¿Cómo alzar mi paso al compás de tu cielo,
si soy solo un hombre de anhelos sin fin?
Me pierdo en la senda que a ti lleva el vuelo,
pues temo no hallarte, y perderte al fin.
Mas queda la llama, pequeña, encendida,
de un ansia secreta que anhela tu amor;
y aunque en tu grandeza me pierda la vida,
serás en mis versos mi eterno clamor.