Extravagante
Poeta recién llegado
Me sostuve en tu mirada,
un abismo sin final,
donde el tiempo es un cristal
y la sombra no es llamada.
Eres fuego, brisa alada,
noche intacta en mi tormento,
y en el pulso de este viento,
donde el mundo se deshace,
solo tu nombre renace,
como un astro en movimiento.
Y en tus ojos, el reflejo
de un amor que no se apaga,
mi alma en silencio se embriaga,
perdida en su propio espejo.
El tiempo ya no es forcejo
que nos roba sin piedad,
pues en tu profunda verdad,
todo se detiene y canta,
y mi ser, en ti se aguanta,
viviendo en tu eternidad.
un abismo sin final,
donde el tiempo es un cristal
y la sombra no es llamada.
Eres fuego, brisa alada,
noche intacta en mi tormento,
y en el pulso de este viento,
donde el mundo se deshace,
solo tu nombre renace,
como un astro en movimiento.
Y en tus ojos, el reflejo
de un amor que no se apaga,
mi alma en silencio se embriaga,
perdida en su propio espejo.
El tiempo ya no es forcejo
que nos roba sin piedad,
pues en tu profunda verdad,
todo se detiene y canta,
y mi ser, en ti se aguanta,
viviendo en tu eternidad.