lesmo
Poeta veterano en el portal
En un momento triste
En un momento triste,
triste como otros muchos que he vivido,
dije de una manera contundente
que toda mi ilusión
se me quedó perdida en el camino.
Y tú que sabes todo,
que sabes de mi ser enfermo y solitario,
que sabes de mi mente atormentada,
de todos mis encierros
en aquellos pasillos de los gritos
de los desheredados;
que sabes con detalles al extremo
del transcurso de todas mis jornadas...,
no hiciste ni una mueca de extrañeza.
Aquella afirmación tan contundente
sigue aún si tener una respuesta;
parece que en el aire
flota aún devanada a mis propias tristezas.
Sin embargo, después de meditar,
aquello que te dije convencido
pienso que no se ajusta del todo a la verdad.
Y es que entre todo el miedo
a la muerte, al vacío y al dolor,
también tengo profunda
la inquietud por los hijos que tuvimos
y la necesidad de verte cada día.
Aquel día tan triste
aun sin mentir no dije del todo la verdad,
no te dije que pienso firmemente
que el buen Dios me bendijo
el día que te puso junto a mí.
Aquel día tan triste,
triste como otros tantos,
triste en la gran hondura,
triste hasta decir basta,
triste en el corazón yo no te dije
que hubiera sido un día muchísimo más triste
de haber estado solo sin hablarte,
y sin tenerte al fondo en mi retina
y sin tener la voz de la esperanza
en ese Dios que un día te uniera a mi destino.
Porque mi gran tristeza
consiste y se resume
en no saber vivir contigo y para ti,
y en no saber vivir contigo y para Él.
Salva Glez. Moles
25 de octubre, 2021.
En un momento triste,
triste como otros muchos que he vivido,
dije de una manera contundente
que toda mi ilusión
se me quedó perdida en el camino.
Y tú que sabes todo,
que sabes de mi ser enfermo y solitario,
que sabes de mi mente atormentada,
de todos mis encierros
en aquellos pasillos de los gritos
de los desheredados;
que sabes con detalles al extremo
del transcurso de todas mis jornadas...,
no hiciste ni una mueca de extrañeza.
Aquella afirmación tan contundente
sigue aún si tener una respuesta;
parece que en el aire
flota aún devanada a mis propias tristezas.
Sin embargo, después de meditar,
aquello que te dije convencido
pienso que no se ajusta del todo a la verdad.
Y es que entre todo el miedo
a la muerte, al vacío y al dolor,
también tengo profunda
la inquietud por los hijos que tuvimos
y la necesidad de verte cada día.
Aquel día tan triste
aun sin mentir no dije del todo la verdad,
no te dije que pienso firmemente
que el buen Dios me bendijo
el día que te puso junto a mí.
Aquel día tan triste,
triste como otros tantos,
triste en la gran hondura,
triste hasta decir basta,
triste en el corazón yo no te dije
que hubiera sido un día muchísimo más triste
de haber estado solo sin hablarte,
y sin tenerte al fondo en mi retina
y sin tener la voz de la esperanza
en ese Dios que un día te uniera a mi destino.
Porque mi gran tristeza
consiste y se resume
en no saber vivir contigo y para ti,
y en no saber vivir contigo y para Él.
Salva Glez. Moles
25 de octubre, 2021.