La Sexorcisto
Lluna V. L.
una vez estuve con un escritor
que me lanzaba
bolas de papel, gatos y vigas de hierro
por
eso sabía que escribía,
yo le cruzaba
con botellas y tetrabricks de caldo de pollo,
vivíamos en una ciudad sin vagabundos
limpia
pulcra
con gente de cartón
y
casas que se inclinaban como huesos,
él estaba en una pared
yo
en la otra,
a través de los ladrillos
me daba palmas en el culo,
yo alargaba mi lengua
libando el azúcar.
me enseñaba lo que escribía
y me volvía más loca aún,
las letras salían como hormigas
se metían por la boca
salían por la nariz
después por un ojo y por el otro
por el tercero también
después no tenía ni brazos
ni pies
flotaba hasta la siguiente casa
los vecinos me devolvían
en una caja usada para pizzas
como si estuviera resacosa
él muy jodido se reía de mí
pero tenía gracia
flores de alambre
y
bombones pasados
la que me reía era
yo
me pedía hacer el amor
como cuando sale el Sol
entre las almohadas destrozadas
sin
relleno,
demasiado escándalo en el vecindario,
había un imán
para otros dementes
que
recitaban y se fumaban el aire, los muros,
gritaban lagartos
meaban en amarillo lírico
así es como me enseñé a escribir
partiendo la palabra en mil
botellas
paredes
besos
soles
y escombros,
sabiendo que la letra cae
contigo
por suelo y el cielo,
una vez estuve...
que me lanzaba
bolas de papel, gatos y vigas de hierro
por
eso sabía que escribía,
yo le cruzaba
con botellas y tetrabricks de caldo de pollo,
vivíamos en una ciudad sin vagabundos
limpia
pulcra
con gente de cartón
y
casas que se inclinaban como huesos,
él estaba en una pared
yo
en la otra,
a través de los ladrillos
me daba palmas en el culo,
yo alargaba mi lengua
libando el azúcar.
me enseñaba lo que escribía
y me volvía más loca aún,
las letras salían como hormigas
se metían por la boca
salían por la nariz
después por un ojo y por el otro
por el tercero también
después no tenía ni brazos
ni pies
flotaba hasta la siguiente casa
los vecinos me devolvían
en una caja usada para pizzas
como si estuviera resacosa
él muy jodido se reía de mí
pero tenía gracia
flores de alambre
y
bombones pasados
la que me reía era
yo
me pedía hacer el amor
como cuando sale el Sol
entre las almohadas destrozadas
sin
relleno,
demasiado escándalo en el vecindario,
había un imán
para otros dementes
que
recitaban y se fumaban el aire, los muros,
gritaban lagartos
meaban en amarillo lírico
así es como me enseñé a escribir
partiendo la palabra en mil
botellas
paredes
besos
soles
y escombros,
sabiendo que la letra cae
contigo
por suelo y el cielo,
una vez estuve...