Encuentro romántico... largo.

León_es

...no soy poeta, solo escribo...
Paseando por los jardines, junto al río

respirando aromas de rosales y jazmines,

a lo lejos, ella, su silueta,

su esbelta figura, su melena al viento.


Nos aproximamos el uno al otro,

unas miradas bastan para entendernos,

para comprendernos, para continuar

cogidos de la mano, volvemos

sobre mis pasos, en dirección

no premeditada, si consentida.


Caminamos despacio, sin prisa,

no nos importa la velocidad

del mundo que nos rodea,

asumimos cada instante

mirándonos con complicidad


Al fondo, muy lejos, la sierra,

nevada en sus cumbres blancas,

cual prolongación de nubes.


Aquí, el puente romano,

sobre el río vigoroso de aguas turbias,

al lado el colosal Hospital,

con majestuoso plateresco donde,

D. Francisco de Quevedo, cautivo,

cumplió su condena, injusta; y

junto al río desbordado, la humedad penetrante.


Complacidos de la exuberante vista,

y sin mediar palabra, nuestras miradas

asienten, tranquilas, plenas.


Quietos, juntos, las manos unidas,

acercándonos, abrazándonos suavemente,

emociones satisfechas, plenas; juntamos

nuestros rostros, acariciándonos,

labios próximos, juntos en un beso… largo…largo…

 
Última edición:
Una travesia larga como la de Aragorn y al final logra con su valor el amor de Arwen, las miradas, las palabras llenan el aire que respiramos. Bonito poema.
 
Paseando por los jardines, junto al río

respirando aromas de rosales y jazmines,

a lo lejos, ella, su silueta,

su esbelta figura, su melena al viento.


Nos aproximamos el uno al otro,

unas miradas bastan para entendernos,

para comprendernos, para continuar

cogidos de la mano, volvemos

sobre mis pasos, en dirección

no premeditada, si consentida.


Caminamos despacio, sin prisa,

no nos importa la velocidad

del mundo que nos rodea,

asumimos cada instante

mirándonos con complicidad


Al fondo, muy lejos, la sierra,

nevada en sus cumbres blancas,

cual prolongación de nubes.


Aquí, el puente romano,

sobre el río vigoroso de aguas turbias,

al lado el colosal Hospital,

con majestuoso plateresco donde,

D. Francisco de Quevedo, cautivo,

cumplió su condena, injusta; y

junto al río desbordado, la humedad penetrante.


Complacidos de la exuberante vista,

y sin mediar palabra, nuestras miradas

asienten, tranquilas, plenas.


Quietos, juntos, las manos unidas,

acercándonos, abrazándonos suavemente,

emociones satisfechas, plenas; juntamos

nuestros rostros, acariciándonos,

labios próximos, juntos en un beso… largo…largo…

Me ha gustado mucho el paseo amigo poeta los paisajes evocados, me hacen soñar con tu país que tanto me encanta. Todo un gusto pasar por tus letras.Te mando mi amistad poética Amarilys
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba