Camy
Camelia Miranda
Serena la calma en la cumbre del verbo callado
embebe la bruma del alba que entra por la ventana
pretérito arrimando lluvia al vaivén de sus cortinas
tañendo al café que se cuela por la rendija de la mirada
imperando en mis manos la tonada de un te quiero
espesor de calima que trasluce los árboles de silencio
mientras los párpados del tiempo prenden con su espejo
briznas que difuminan tu nombre en mis labios
redención, verdor, trinar en presente su escala al poniente
entonces, tan sólo viajé sobre el sostén de una hoja, una vez más…
embebe la bruma del alba que entra por la ventana
pretérito arrimando lluvia al vaivén de sus cortinas
tañendo al café que se cuela por la rendija de la mirada
imperando en mis manos la tonada de un te quiero
espesor de calima que trasluce los árboles de silencio
mientras los párpados del tiempo prenden con su espejo
briznas que difuminan tu nombre en mis labios
redención, verdor, trinar en presente su escala al poniente
entonces, tan sólo viajé sobre el sostén de una hoja, una vez más…