• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Entonces era un niño

Entonces era un niño
de letras atrapadas,
tan solo en la mañana
de pájaros nerviosos
los cantos me llegaban,
y supe entre penumbras,
que lejos por los años
en mis poemas tristes
el tiempo desatara,
el aura de esa lluvia
el rosa de esa falda....

lo felicito Salvador porque solo es humano quien ha quedado herido de pasado..un saludo!
 
Hoy te viste de añoranzas y consigues que te sigamos por los caminos de los entonces.
Bien Salvador, como siempre, BIEN
Un abrazo
 
cuanta inspiracion te trajo esos recuerdos amigo,
que lindoo todo de principio afin,
besos y abrazos mi gran poeta.
 
Entonces era un niño

¡Qué lejos hoy tus besos!
¡Qué lejos los recuerdos!
Las lámparas brillaban…
Yo: niño sin corbata.
Tú: niña en crinolina blanca.
Tan sólo de las manos
y el mundo ya volaba.
Oh ciénega callada,
el mundo yo volaba.
Aún tu boca era sagrada.
Tu mano me excitaba,
y el alma de los niños
se iba en algazara.
¡Qué lindos los recuerdos!
Las lámparas brillaban…
Aún guardo en mi jarro
los tréboles de cuatro
y las hojas de amaranto
que brotaron de tus manos.
Aún llevo en el alma
tus ojos y el halago.
¡Qué lejos hoy aquellos!
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…

¡Qué bellas las bellotas
cayendo por el vado!:
racimos que colgaban,
paisajes que sembraban,
los cántaros repletos
de juegos y de encanto,
las blancas azucenas
colgando en las verbenas,
suspiros que vagaban,
caricias que flotaban,
los sueños degustando
encuentros y alcaparras.
Y tan sólo de las manos,
tan sólo te tocaba…
Tu boca era sagrada.
¡Qué lindos los recuerdos
y estar enamorados!
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…

¡Qué bellas las campanas
que en tu falda se meneaban!
Así yo las sentía
al verlas que sonaban.
A mi me coqueteaban,
al alba le besaban.
¡Qué linda ibas de rosa
prendiendo las mañanas!
Entonces era un niño
y sonaban las campanas,
vagaban por mis ojos
y luego se ocultaban.
Entonces eran bellas,
tan bellas las veredas:
las flores se enfilaban,
las lilas se juntaban,
y volcándose a tu rostro
tu peineta ataviaban.
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…

¡Qué lejos los recuerdos!
¡Qué lejos hoy tus besos!
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…


Salvador Pliego


[MUSICA]http://galeon.com/sppoemas/FirstMay.wma[/MUSICA]



¡Dices que fuiste niño !
y las lámparas brillaban...
como brillan estos vesos
que son candelas del alma.

Un abrazo con la trenura de aquella niña que un día fui y hoy me devolvieron tus versos.Rosario
 
Remontarnos a esa época feliz, cuando el amor nos sonreía por primera vez, recordar la inocente sensación de aquel latido que llegaba, ese premier roce que estremeció el alma y nos descubría al dulce y primer amor. ¡Ufff esos recuerdos !
Bellísimo poema Salvador, una linda y nostálgica historia de amor.
Estrellas y besos
 
Entonces era un niño

¡Qué lejos hoy tus besos!
¡Qué lejos los recuerdos!
Las lámparas brillaban…
Yo: niño sin corbata.
Tú: niña en crinolina blanca.
Tan sólo de las manos
y el mundo ya volaba.
Oh ciénega callada,
el mundo yo volaba.
Aún tu boca era sagrada.
Tu mano me excitaba,
y el alma de los niños
se iba en algazara.
¡Qué lindos los recuerdos!
Las lámparas brillaban…
Aún guardo en mi jarro
los tréboles de cuatro
y las hojas de amaranto
que brotaron de tus manos.
Aún llevo en el alma
tus ojos y el halago.
¡Qué lejos hoy aquellos!
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…

¡Qué bellas las bellotas
cayendo por el vado!:
racimos que colgaban,
paisajes que sembraban,
los cántaros repletos
de juegos y de encanto,
las blancas azucenas
colgando en las verbenas,
suspiros que vagaban,
caricias que flotaban,
los sueños degustando
encuentros y alcaparras.
Y tan sólo de las manos,
tan sólo te tocaba…
Tu boca era sagrada.
¡Qué lindos los recuerdos
y estar enamorados!
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…

¡Qué bellas las campanas
que en tu falda se meneaban!
Así yo las sentía
al verlas que sonaban.
A mi me coqueteaban,
al alba le besaban.
¡Qué linda ibas de rosa
prendiendo las mañanas!
Entonces era un niño
y sonaban las campanas,
vagaban por mis ojos
y luego se ocultaban.
Entonces eran bellas,
tan bellas las veredas:
las flores se enfilaban,
las lilas se juntaban,
y volcándose a tu rostro
tu peineta ataviaban.
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…

¡Qué lejos los recuerdos!
¡Qué lejos hoy tus besos!
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…


Salvador Pliego


[MUSICA]http://galeon.com/sppoemas/FirstMay.wma[/MUSICA]

EN ESTA SEGUNDA LECTURA, LO ENCUENTRO MÁS BELLO AÚN.
TE FELICITO NUEVAMENTE POR TAN HERMOSO POEMA. APLAUSOS.......!!!!!!!!!!!
MI ABRAZO FRATERNO Y CRUJIDOR.
fELICIDADES.
ENRIQUE
 
Has vivido mucho mas de los años que tienes.Vives intensamente los recuerdos,vives el presente.Vivirás más de lo que imaginas. Tu poesía trasciende el espacio y el tiempo."Si usted me deja templar/si no se muestra impaciente/si me deja que me asiente/y no me saca apurau/capaz que dentro al pasao/y me llevo hasta el presente"Un abrazo amigo.
 
Entonces era un niño

¡Qué lejos hoy tus besos!
¡Qué lejos los recuerdos!
Las lámparas brillaban…
Yo: niño sin corbata.
Tú: niña en crinolina blanca.
Tan sólo de las manos
y el mundo ya volaba.
Oh ciénega callada,
el mundo yo volaba.
Aún tu boca era sagrada.
Tu mano me excitaba,
y el alma de los niños
se iba en algazara.
¡Qué lindos los recuerdos!
Las lámparas brillaban…
Aún guardo en mi jarro
los tréboles de cuatro
y las hojas de amaranto
que brotaron de tus manos.
Aún llevo en el alma
tus ojos y el halago.
¡Qué lejos hoy aquellos!
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…

¡Qué bellas las bellotas
cayendo por el vado!:
racimos que colgaban,
paisajes que sembraban,
los cántaros repletos
de juegos y de encanto,
las blancas azucenas
colgando en las verbenas,
suspiros que vagaban,
caricias que flotaban,
los sueños degustando
encuentros y alcaparras.
Y tan sólo de las manos,
tan sólo te tocaba…
Tu boca era sagrada.
¡Qué lindos los recuerdos
y estar enamorados!
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…

¡Qué bellas las campanas
que en tu falda se meneaban!
Así yo las sentía
al verlas que sonaban.
A mi me coqueteaban,
al alba le besaban.
¡Qué linda ibas de rosa
prendiendo las mañanas!
Entonces era un niño
y sonaban las campanas,
vagaban por mis ojos
y luego se ocultaban.
Entonces eran bellas,
tan bellas las veredas:
las flores se enfilaban,
las lilas se juntaban,
y volcándose a tu rostro
tu peineta ataviaban.
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…

¡Qué lejos los recuerdos!
¡Qué lejos hoy tus besos!
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…


Salvador Pliego


[MUSICA]http://galeon.com/sppoemas/FirstMay.wma[/MUSICA]
Vaya Mestro una vez más me kito el sombreo ante la mágia de sus versos!!
Con que ternura y delicaseza expresa sus recuerdos..bellísimo!!
Saludos y un placer deleitarme entre sus letras.Le dejo mis estrellitas para adornar su talento y sus recuerdos de infancia.:)
 
mis paseos por el portal me regalan a cada pasos los sentidos, y este poema me lleno de nostalgia el alma, saludos poeta.
 
Entonces era un niño

¡Qué lejos hoy tus besos!
¡Qué lejos los recuerdos!
Las lámparas brillaban…
Yo: niño sin corbata.
Tú: niña en crinolina blanca.
Tan sólo de las manos
y el mundo ya volaba.
Oh ciénega callada,
el mundo yo volaba.
Aún tu boca era sagrada.
Tu mano me excitaba,
y el alma de los niños
se iba en algazara.
¡Qué lindos los recuerdos!
Las lámparas brillaban…
Aún guardo en mi jarro
los tréboles de cuatro
y las hojas de amaranto
que brotaron de tus manos.
Aún llevo en el alma
tus ojos y el halago.
¡Qué lejos hoy aquellos!
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…

¡Qué bellas las bellotas
cayendo por el vado!:
racimos que colgaban,
paisajes que sembraban,
los cántaros repletos
de juegos y de encanto,
las blancas azucenas
colgando en las verbenas,
suspiros que vagaban,
caricias que flotaban,
los sueños degustando
encuentros y alcaparras.
Y tan sólo de las manos,
tan sólo te tocaba…
Tu boca era sagrada.
¡Qué lindos los recuerdos
y estar enamorados!
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…

¡Qué bellas las campanas
que en tu falda se meneaban!
Así yo las sentía
al verlas que sonaban.
A mi me coqueteaban,
al alba le besaban.
¡Qué linda ibas de rosa
prendiendo las mañanas!
Entonces era un niño
y sonaban las campanas,
vagaban por mis ojos
y luego se ocultaban.
Entonces eran bellas,
tan bellas las veredas:
las flores se enfilaban,
las lilas se juntaban,
y volcándose a tu rostro
tu peineta ataviaban.
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…

¡Qué lejos los recuerdos!
¡Qué lejos hoy tus besos!
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…


Salvador Pliego


[MUSICA]http://galeon.com/sppoemas/FirstMay.wma[/MUSICA]

Querido Salvador, este poema es una belleza. Dulzura, ternura... ¡Me encantó!!

Besos.
 
Entonces era un niño

¡Qué lejos hoy tus besos!
¡Qué lejos los recuerdos!
Las lámparas brillaban…
Yo: niño sin corbata.
Tú: niña en crinolina blanca.
Tan sólo de las manos
y el mundo ya volaba.
Oh ciénega callada,
el mundo yo volaba.
Aún tu boca era sagrada.
Tu mano me excitaba,
y el alma de los niños
se iba en algazara.
¡Qué lindos los recuerdos!
Las lámparas brillaban…
Aún guardo en mi jarro
los tréboles de cuatro
y las hojas de amaranto
que brotaron de tus manos.
Aún llevo en el alma
tus ojos y el halago.
¡Qué lejos hoy aquellos!
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…

¡Qué bellas las bellotas
cayendo por el vado!:
racimos que colgaban,
paisajes que sembraban,
los cántaros repletos
de juegos y de encanto,
las blancas azucenas
colgando en las verbenas,
suspiros que vagaban,
caricias que flotaban,
los sueños degustando
encuentros y alcaparras.
Y tan sólo de las manos,
tan sólo te tocaba…
Tu boca era sagrada.
¡Qué lindos los recuerdos
y estar enamorados!
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…

¡Qué bellas las campanas
que en tu falda se meneaban!
Así yo las sentía
al verlas que sonaban.
A mi me coqueteaban,
al alba le besaban.
¡Qué linda ibas de rosa
prendiendo las mañanas!
Entonces era un niño
y sonaban las campanas,
vagaban por mis ojos
y luego se ocultaban.
Entonces eran bellas,
tan bellas las veredas:
las flores se enfilaban,
las lilas se juntaban,
y volcándose a tu rostro
tu peineta ataviaban.
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…

¡Qué lejos los recuerdos!
¡Qué lejos hoy tus besos!
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…


Salvador Pliego


[MUSICA]http://galeon.com/sppoemas/FirstMay.wma[/MUSICA]

Es un placer en esta mañana fría leer tan
bonito poema.
Besos de Zulcas.:::hug:::
 
Entonces era un niño

¡Qué lejos hoy tus besos!
¡Qué lejos los recuerdos!
Las lámparas brillaban…
Yo: niño sin corbata.
Tú: niña en crinolina blanca.
Tan sólo de las manos
y el mundo ya volaba.
Oh ciénega callada,
el mundo yo volaba.
Aún tu boca era sagrada.
Tu mano me excitaba,
y el alma de los niños
se iba en algazara.
¡Qué lindos los recuerdos!
Las lámparas brillaban…
Aún guardo en mi jarro
los tréboles de cuatro
y las hojas de amaranto
que brotaron de tus manos.
Aún llevo en el alma
tus ojos y el halago.
¡Qué lejos hoy aquellos!
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…

¡Qué bellas las bellotas
cayendo por el vado!:
racimos que colgaban,
paisajes que sembraban,
los cántaros repletos
de juegos y de encanto,
las blancas azucenas
colgando en las verbenas,
suspiros que vagaban,
caricias que flotaban,
los sueños degustando
encuentros y alcaparras.
Y tan sólo de las manos,
tan sólo te tocaba…
Tu boca era sagrada.
¡Qué lindos los recuerdos
y estar enamorados!
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…

¡Qué bellas las campanas
que en tu falda se meneaban!
Así yo las sentía
al verlas que sonaban.
A mi me coqueteaban,
al alba le besaban.
¡Qué linda ibas de rosa
prendiendo las mañanas!
Entonces era un niño
y sonaban las campanas,
vagaban por mis ojos
y luego se ocultaban.
Entonces eran bellas,
tan bellas las veredas:
las flores se enfilaban,
las lilas se juntaban,
y volcándose a tu rostro
tu peineta ataviaban.
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…

¡Qué lejos los recuerdos!
¡Qué lejos hoy tus besos!
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…


Salvador Pliego


[MUSICA]http://galeon.com/sppoemas/FirstMay.wma[/MUSICA]

Bonita evocación de tu niñez.
Muy bonita.
El ploema fluya maravillosamente dejano un retrato perfecto
Felicidades
T
 
Vaya! que hermoso poema... como pocos me han arrancado una sonrisa... pero este en particular me ha sacado una risa acompañada de nostalgia... por el primer amor la niñez y esas letras que se pintan de tanta imaginación...

Espero que esas lámparas nunca dejen de brillar en tu vida...
 
Dulces añoranzas exquisitamente logradas de esos primeros amores que siempre llevaremos en el corazón
 
Muy acertada la idea de formar una imagen con el recuerdo y la lámpara, ambos van de la mano y hasta el paisaje bordeado de los tréboles, hojas de amaranto y el volver a ser niño con solo quitarse la corbata. Bien ingeniado, quitémonos la corbata de los años rompiendo el almanaque, regresemos los sueños.
 
Bello poema que recupera la nostalgia de la infancia, como sólo tú sabes hacerlo. Por lo que te he leído, Salvador, es una de tus temáticas favoritas, y lo haces realmente bien.
A destacar la musicalidad los versos y las repeticiones más que procedentes, que le dan mucha fuerza y dinamismo.
Saludos y estrellas, amigo.
 
Pasa el tiempo... pero no el sentimiento hermoso de los bellos recuerdos que nos regalas con estas letras. Aplausos y estrellas para ti,
Silvia
 
Entonces era un niño

¡Qué lejos hoy tus besos!
¡Qué lejos los recuerdos!
Las lámparas brillaban…
Yo: niño sin corbata.
Tú: niña en crinolina blanca.
Tan sólo de las manos
y el mundo ya volaba.
Oh ciénega callada,
el mundo yo volaba.
Aún tu boca era sagrada.
Tu mano me excitaba,
y el alma de los niños
se iba en algazara.
¡Qué lindos los recuerdos!
Las lámparas brillaban…
Aún guardo en mi jarro
los tréboles de cuatro
y las hojas de amaranto
que brotaron de tus manos.
Aún llevo en el alma
tus ojos y el halago.
¡Qué lejos hoy aquellos!
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…

¡Qué bellas las bellotas
cayendo por el vado!:
racimos que colgaban,
paisajes que sembraban,
los cántaros repletos
de juegos y de encanto,
las blancas azucenas
colgando en las verbenas,
suspiros que vagaban,
caricias que flotaban,
los sueños degustando
encuentros y alcaparras.
Y tan sólo de las manos,
tan sólo te tocaba…
Tu boca era sagrada.
¡Qué lindos los recuerdos
y estar enamorados!
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…

¡Qué bellas las campanas
que en tu falda se meneaban!
Así yo las sentía
al verlas que sonaban.
A mi me coqueteaban,
al alba le besaban.
¡Qué linda ibas de rosa
prendiendo las mañanas!
Entonces era un niño
y sonaban las campanas,
vagaban por mis ojos
y luego se ocultaban.
Entonces eran bellas,
tan bellas las veredas:
las flores se enfilaban,
las lilas se juntaban,
y volcándose a tu rostro
tu peineta ataviaban.
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…

¡Qué lejos los recuerdos!
¡Qué lejos hoy tus besos!
Entonces era un niño
y las lámparas brillaban…


Salvador Pliego


[musica]http://galeon.com/sppoemas/FirstMay.wma[/musica]





Mágico transitar hecho poesía desde una pluma que hace soñar y danzar por tan bella expresión en tinta, los recuerdos un hermoso entonar de delicadeces con el paso por tan suspirantes líneas, un gusto amigo, besitos
Lau
 
Tú poesía es conmovedora por efecto dominó... Se entiende? Je... Pero intento explicarlo yo q no soy tan sublime, tan solar como Ud.
Voy a meter mi lápiz en su poesía a riesgo d q se ofenda y es porque me parece q Ud. es un obseso de la rima perfecta, y su métrica. Así q ahí le va...
Dice: Aún tu boca era sagrada...
Si apretamos la lectura suena, pero si Ud. es un obseso <como puedo serlo yo> diría: Aún tu boca era sacra.
Listo, fue de amigos, ah!
Saludos, hermano.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba