Entre los escombros moran
pequeñas almas quebradas
tiritando agazapadas,
sombras que en la noche afloran.
Las noches de luna llena
se liberan de su pena
bañándose en la laguna
para atraer la fortuna.
En ese lugar oscuro
lejos de la luz del día,
grises de melancolía,
encerrados tras los muros.
En el charco resplandece
la luz que intentan cazar
pero los suele engañar
y al pisar desaparece.
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