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Denuncio que esta floral mujer sin hojas,
pero no desnuda, me está otoñando
la primavera, está estiando la nevada
del último diciembre en este febrero
del año que viene.
Se gasta el cobre de su mirada redonda
en promocionar que el horizonte es gratis,
pero me ha dejado sin monedas
bajo la lengua para mirarlo en la platea VIP
de sus ojos mirando, horizontales,
la vertical de mirarla con los ojos cerrados.
La acuso de delinquir sin mí
el oprobioso acto lujurioso de extrañarme,
de ensayar mi libertad como penitencia
a mi sentencia de dejarme libre por elección,
con mi pie atado al camino
que conduce a su puerta sin regreso a casa.
La delato porque tiró a la alcantarilla
la llave de su amor sin candados
y mi Declaración de Independencia
firmada con testigos como donador
de órganos, esquejes, soledades.
Declaro que esa mujer desnuda,
pero frondosa como hojas de calendarios,
me ha hecho cómplice de echarla
de menos, de planear un homicidio,
el suyo y el mío, con premeditación
y ventaja y sudor y temblor de manos,
a las tres de la mañana,
plenamente vivos,
irremediablemente humanos.
Maravilla de poema con metáforas torcidas que voltean al inverso las palabras. Todo el poema es muy bello, pero esos versos me encantaron. Un placer leerlo.
La acuso de delinquir sin mí
el oprobioso acto lujurioso de extrañarme,
de ensayar mi libertad como penitencia
a mi sentencia de dejarme libre por elección,
con mi pie atado al camino
Denuncio que esta floral mujer sin hojas,
pero no desnuda, me está otoñando
la primavera, está estiando la nevada
del último diciembre en este febrero
del año que viene.
Se gasta el cobre de su mirada redonda
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de sus ojos mirando, horizontales,
la vertical de mirarla con los ojos cerrados.
La acuso de delinquir sin mí
el oprobioso acto lujurioso de extrañarme,
de ensayar mi libertad como penitencia
a mi sentencia de dejarme libre por elección,
con mi pie atado al camino
que conduce a su puerta sin regreso a casa.
La delato porque tiró a la alcantarilla
la llave de su amor sin candados
y mi Declaración de Independencia
firmada con testigos como donador
de órganos, esquejes, soledades.
Declaro que esa mujer desnuda,
pero frondosa como hojas de calendarios,
me ha hecho cómplice de echarla
de menos, de planear un homicidio,
el suyo y el mío, con premeditación
y ventaja y sudor y temblor de manos,
a las tres de la mañana,
plenamente vivos,
irremediablemente humanos.
A esa mujer, métala presa en la cárcel de sus brazos para que pague la condena pegada a su zarzo y hasta dele con el mazo
Me gustó el desparpajo metafórico de este excelente poema
Saludos, mi estimado Pedro... un abrazo
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la vertical de mirarla con los ojos cerrados.
La acuso de delinquir sin mí
el oprobioso acto lujurioso de extrañarme,
de ensayar mi libertad como penitencia
a mi sentencia de dejarme libre por elección,
con mi pie atado al camino
que conduce a su puerta sin regreso a casa.
La delato porque tiró a la alcantarilla
la llave de su amor sin candados
y mi Declaración de Independencia
firmada con testigos como donador
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Declaro que esa mujer desnuda,
pero frondosa como hojas de calendarios,
me ha hecho cómplice de echarla
de menos, de planear un homicidio,
el suyo y el mío, con premeditación
y ventaja y sudor y temblor de manos,
a las tres de la mañana,
plenamente vivos,
irremediablemente humanos.
Esto sí que es un buen poema de amor, hermano, ¡mira que cuesta encontrar uno medio bueno!. Qué bien te sienta el realismo (o el "lirismo canalla" ). Sí, realmente está muy chulo, y el título es genial ¡qué gran verdad! ... juntarse oficialmente ya tiene delito, ¡pero montar y montarse la de dios para luego volver a los dos días...!; (¿lo del paréntesis es por suavizar un poco, ... por sí te tiran puñales y estrellas ninja, no? jajja.). Un abrazo, querido amigo.
Denuncio que esta floral mujer sin hojas,
pero no desnuda, me está otoñando
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que conduce a su puerta sin regreso a casa.
La delato porque tiró a la alcantarilla
la llave de su amor sin candados
y mi Declaración de Independencia
firmada con testigos como donador
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Declaro que esa mujer desnuda,
pero frondosa como hojas de calendarios,
me ha hecho cómplice de echarla
de menos, de planear un homicidio,
el suyo y el mío, con premeditación
y ventaja y sudor y temblor de manos,
a las tres de la mañana,
plenamente vivos,
irremediablemente humanos.
Te lo dije, de haber sabido no le ponía azúcar a mi café, pa venir a leerte por estos rincones amorosos...
Pero eso fue temprano (¿o anoche?); ahora vengo con porros, digo porras, a celebrarte la cara de boludo con ojitos de cora y vocecita sonriente, PincheLíricoBaboso.
Te dejo besos y abrazos, las puteadas van llegándote. Te quiero.
Denuncio que esta floral mujer sin hojas,
pero no desnuda, me está otoñando
la primavera, está estiando la nevada
del último diciembre en este febrero
del año que viene.
Se gasta el cobre de su mirada redonda
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firmada con testigos como donador
de órganos, esquejes, soledades.
Declaro que esa mujer desnuda,
pero frondosa como hojas de calendarios,
me ha hecho cómplice de echarla
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el suyo y el mío, con premeditación
y ventaja y sudor y temblor de manos,
a las tres de la mañana,
plenamente vivos,
irremediablemente humanos.