miguegarza
Poeta que considera el portal su segunda casa
Muy buen día, queridos amigos mundopoetosos, me permito compartir este soneto de reciente factura.
Los apapachos van por anticipado. Miguel
Eran un mar
Eran un mar de suaves lejanías
mirando, más que al sol, a la distancia
o acaso a algún lugar donde la infancia
se confunde entre sueños y alegrías.
Un viento sur de dulces agonías
que juzgaran, tal vez, sin importancia,
les confería un aire de elegancia
y un resplandor a sus melancolías.
Miraban como miran los ocasos,
que esparcen sus adioses por el cielo.
Si alguna vez lloraron en mis brazos
en ellos no encontraron el consuelo.
No sé si eran azules o si grises,
sólo que no los supe hacer felices.
Los apapachos van por anticipado. Miguel
Eran un mar
Eran un mar de suaves lejanías
mirando, más que al sol, a la distancia
o acaso a algún lugar donde la infancia
se confunde entre sueños y alegrías.
Un viento sur de dulces agonías
que juzgaran, tal vez, sin importancia,
les confería un aire de elegancia
y un resplandor a sus melancolías.
Miraban como miran los ocasos,
que esparcen sus adioses por el cielo.
Si alguna vez lloraron en mis brazos
en ellos no encontraron el consuelo.
No sé si eran azules o si grises,
sólo que no los supe hacer felices.
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