Vicente Fernández-Cortés
Poeta que considera el portal su segunda casa
Eros
Te recorrí despacio
por ampliar los límites del tiempo y tus contornos,
por sendas adyacentes,
una a una,
en sucesivos tramos de ti misma,
en tránsito voraz,
a golpes de deseo.
Te convoqué a la mística del fuego.
Y tus huecos, de pronto refractarios al vacío
se abrieron al conjuro carnal de los sentidos.
Yo culminé el trayecto
y a ti te estremeció un suspiro.
Te recorrí despacio
por ampliar los límites del tiempo y tus contornos,
por sendas adyacentes,
una a una,
en sucesivos tramos de ti misma,
en tránsito voraz,
a golpes de deseo.
Te convoqué a la mística del fuego.
Y tus huecos, de pronto refractarios al vacío
se abrieron al conjuro carnal de los sentidos.
Yo culminé el trayecto
y a ti te estremeció un suspiro.
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