• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Escuché tu voz

Amartemisa

Poetisa
El aire era rozado por las alas de una mariposa,
que en su vuelo, adivinaba danzas
y esbozaba sonrisas entre suaves tactos.


Dunas de medianoche entre luceros,
arena fina por mi piel, y tú... crucero de mi cuerpo.


Altas bocas, lunas rotas, sombras claras,
tu roca destruída, mi algodón esparcido,
como aquel almirante desarmado por un niño.
Tus labios, tus palabras, sí, escuché tu voz
buceando en el espacio vago e intacto,
que al instante hice mío para eternizarlo dentro.


Y al final, un silencio nuestro
engrendado por arrumacos y dulces besos.


Sí, escuché tu voz...


Y fue tan cierto como el credo de mi pecho
que cada día nace para morir en ti.


Escuché tu voz y no fue un sueño.
 
Ah... *suspiro de enamorada* ¿Qué decir? Me encantó. Me hubiera gustado escuchar alguna voz, además de la de mi cabeza, recitar este poema.

Precioso =)
 
El poder de la voz que es un mimo al alma enamorada
es como tu versar lleno de magía
un cariño bella niña y saluditos tiernos.
 
Es un credo precioso el que transmite tu pecho. Suave versar, que entre susurros que navegan por la piel dejan escuchar aquella voz que se desliza como arena, acaricia, eterniza el momento.
Besos que te lleguen en silencio mi querida Clara, estrellas de crucero.
 
Esto supera lo metafísico y platónico, te has fugado del mundo de las sombras para dar paso a lo cierto, aplaudo tu vida.
Muy buen poema.
 
de todos tus poemas es el mas delicado que yo te he leido por eso me encanto amartemisa.
abrazos
 
El aire era rozado por las alas de una mariposa,



que en su vuelo, adivinaba danzas
y esbozaba sonrisas entre suaves tactos.


Dunas de medianoche entre luceros,
arena fina por mi piel, y tú... crucero de mi cuerpo.


Altas bocas, lunas rotas, sombras claras,
tu roca destruída, mi algodón esparcido,
como aquel almirante desarmado por un niño.
Tus labios, tus palabras, sí, escuché tu voz
buceando en el espacio vago e intacto,
que al instante hice mío para eternizarlo dentro.


Y al final, un silencio nuestro
engrendado por arrumacos y dulces besos.


Sí, escuché tu voz...


Y fue tan cierto como el credo de mi pecho
que cada día nace para morir en ti.



Escuché tu voz y no fue un sueño.



Es la voz del amor que

esbozaba sonrisas entre suaves tactos

Estrellas, saludos, abrazos y un besito.
 
El aire era rozado por las alas de una mariposa,

que en su vuelo, adivinaba danzas
y esbozaba sonrisas entre suaves tactos.


Dunas de medianoche entre luceros,
arena fina por mi piel, y tú... crucero de mi cuerpo.


Altas bocas, lunas rotas, sombras claras,
tu roca destruída, mi algodón esparcido,
como aquel almirante desarmado por un niño.
Tus labios, tus palabras, sí, escuché tu voz
buceando en el espacio vago e intacto,
que al instante hice mío para eternizarlo dentro.


Y al final, un silencio nuestro
engrendado por arrumacos y dulces besos.


Sí, escuché tu voz...


Y fue tan cierto como el credo de mi pecho
que cada día nace para morir en ti.



Escuché tu voz y no fue un sueño.


sí, escuché tu voz, acompasada y firme entre estos versos de luz.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba