ESTÁ DE AZUL (A PINCOYA 76)
Está de azul
la tarde que dialoga íntimos jacintos
en tu boca,
la que gime en la memoria de una piedra
la que escribe con el sudor de los olivos
tu nombre y el mío.
Tengo aquí
una calle desnuda de sol
paseando tu lírico andar.
Un pájaro de agua
baja y pone en mis oídos
una canción azul
que se lleva mi tristeza.
No importa que la sombra sea la misma o que la lluvia
caiga en un balcón abandonado; siempre la tarde está
de azul cuando bebemos poemas y nos llevamos
hacia adentro la belleza de las lilas que están por llegar.
El himen del mundo sobre el lomo de un río nos ve
nacer y renacer... a vuelo de pájaro, el átomo rojo
continúa ardiendo aún después del silencio.
Eban
(Abril del 2019)