Yo no me enamoré de la Eva, ni siquiera por su ancestral costumbre de morder la manzana con mirada sugerente y pose que !Diosssssss! Me vine a enamorar como un pendejo de Marina Stvetaieva, una poeta rusa muerta en Rusia en los años sesenta, y para colmo chiflada por Boris Pasternak. Y eso que nunca le pude las nalgas, sino apenas los poemas.
No, no me he podido enamorar de la Eva de Argentina, y que me perdonen lxs de allá. Un poco tal vez de Maradona (aunque me llamen maricón) cuando le ganó a Inglaterra entera, y desesperadamente de Alfonsina, la que no peleó con el mar.
¿Qué venezolano se enamoraría de la Eva si aquí tiene a Marialionza? La Diosa. Te mando una estampita, joven compa. pero haz buen uso de ella.
Excelente poema, hombre.
gracias bróder, y definitivamente, en américa no nos faltan diosas. no conocía a maría lionza - me falta mucho, ya ves jodido- pero qué tuani se ve, ¡y hasta sometiendo a un danto! (tapir le dicen en otros lados). gracias, hombre, haré buen uso, no lo dudés.
y bueno, sobre diosas americanas, hay harto por hablar... berta dando su vida por la montaña, dora maría con el fusil asaltando el palacio de somoza, sor juana escribiendole apasionadas cartas a su novia, bartolina bloqueando a lo más rancio de la oligarquía paceña. pero también evita, con y sin deificaciones, pegada a un micrófono cromadoo dando un discurso incendiario, es algo bonito pa'l panteón de diosas.
de maradona, somos todos. como lo pondría algún poeta inglés...
contemplad mi obra, oh poderosos, y desesperad: él solito, con su propia mano, venga el hundimiento del belgrano. y luego, para las eras, el gol de la historia universal.
ya lo dice la biblia: mía es la venganza.
Muy buen poema, charlie lía, lástima que no estoy muy enterada de los detalles históricos para tener más claro su sentido. Un gusto leerte. Un abrazo. Luciana.
gracias luciana. yo digo que no importa conocer demasiado los detalles cuando uno se siente bien con alguien o algo. vos sabés. es como cuando nos sentamos en un café, vemos al otro lado a una tipa que no conocemos de nada, y te guiña un ojo. hace sentir bien, ¿né?
al final del día, eso importa. leerte a vos también da esa sensación.
salud pa venezulea y pa méxico, pues.