Exilio
Yo no decidí
irme de ti
salirme de cuajo
de tu cuerpo
ni arrancarme
a punzadas el alma
como si fuera un búho
sin ojos nocturnos.
Me confundí
entre la espesura
de la niebla
para no verte
para no sentir
tu perfume a brisa fresca.
Me exilió tu silencio
pintado como una flor marchita
tirada en el cemento.
Me exilió
tu estrecha forma de amarme
tu garganta
que pedía
a gritos huye
antes de que el reloj
nos haga viejos los recuerdos.
Tu bendita forma de mirarme
desde lejos.
Así
interminable
como una gaviota balsera
me fui yendo
de tus días
de tu tiempo, y de tu piel.
Yo no decidí
irme de ti
salirme de cuajo
de tu cuerpo
ni arrancarme
a punzadas el alma
como si fuera un búho
sin ojos nocturnos.
Me confundí
entre la espesura
de la niebla
para no verte
para no sentir
tu perfume a brisa fresca.
Me exilió tu silencio
pintado como una flor marchita
tirada en el cemento.
Me exilió
tu estrecha forma de amarme
tu garganta
que pedía
a gritos huye
antes de que el reloj
nos haga viejos los recuerdos.
Tu bendita forma de mirarme
desde lejos.
Así
interminable
como una gaviota balsera
me fui yendo
de tus días
de tu tiempo, y de tu piel.