Extraña colada

Antonio

Moderador ENSEÑANTE/asesor en Foro poética clásica
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Moderador enseñante
A cada vuelta del tambor de la lavadora, se oía el extraño ruido de algún elemento que se había introducido en la centrifugadora.
La empleada de hogar, siguiendo instrucciones dejó que el programa llegara a su fin.
Una vez terminado el proceso, se dispuso a sacar la ropa seca y al introducir la mano en el interior del tambor noto una especie de peludo peluche, en ese momento intuyó la causa del continuo ruido, y pensó que el travieso de la casa había vuelto a introducir el oso de peluche de su hermana en la lavadora, mientras miraba extrañada el plato lleno de leche, del goloso Misifú.



Antonio Nieto Bruna
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A cada vuelta del tambor de la lavadora, se oía el extraño ruido de algún elemento que se había introducido en la centrifugadora.
La empleada de hogar, siguiendo instrucciones dejó que el programa llegara a su fin.
Una vez terminado el proceso, se dispuso a sacar la ropa seca y al introducir la mano en el interior del tambor noto una especie de peludo peluche, en ese momento intuyó la causa del continuo ruido, y pensó que el travieso de la casa había vuelto a introducir el oso de peluche de su hermana en la lavadora, mientras miraba extrañada el plato lleno de leche del goloso Misifú.



Antonio Nieto Bruna
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¡Ay, pobre Misifú! Los niños no son siempre angelitos, aveces son temibles diablos.

Ingeniso microrrelato. Salud y ventura.
 
A cada vuelta del tambor de la lavadora, se oía el extraño ruido de algún elemento que se había introducido en la centrifugadora.
La empleada de hogar, siguiendo instrucciones dejó que el programa llegara a su fin.
Una vez terminado el proceso, se dispuso a sacar la ropa seca y al introducir la mano en el interior del tambor noto una especie de peludo peluche, en ese momento intuyó la causa del continuo ruido, y pensó que el travieso de la casa había vuelto a introducir el oso de peluche de su hermana en la lavadora, mientras miraba extrañada el plato lleno de leche, del goloso Misifú.



Antonio Nieto Bruna
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El relato en su belleza deja esa disposicion para que el lector componga la imagen final.
el gato tambien podia o pudo ser un peluche. bellissimo. saludos amables de luzyabsenta
 
El relato en su belleza deja esa disposicion para que el lector componga la imagen final.
el gato tambien podia o pudo ser un peluche. bellissimo. saludos amables de luzyabsenta

Así es, estimado.
Siempre intento, aunque no siempre lo consigo, dejar a los lectores en los micro relatos la capacidad de darles la posibilidad de que ellos pongan el final.
Muchas gracias por tu visita por este antiguo micro.
Un abrazo.
 

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