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Fábula de un macho cabrío

danie

solo un pensamiento...
Observando en las lumbreras,​
el atisbo del lobo y la avidez,​
se confabulan con las miradas punzantes​
que acicalan los rayos del albor;​
unas grúas de tela lo alza sobre el pillaje​
de aquel manto cristalino que cubre ha esta fecunda hembra;​
hierbas frescas para este macho cabrío en carestía.​

El macho cabrío busca su rapiña
por las borrascas de aquella estepa,​
cuencos de frutos maduros​
se pudren entre las verjas de una jaula,​
un papiro exquisito con forma de pimpollo​
donairoso inmiscuido en orines,​
lo hipnotiza con ese aroma pernil​
sometiendo su recio viril en las fauces designadas.​

Antifaz de cazador bajo el manto de un lobo,
suspicacia y artimañas en la enreja del crepúsculo,​
centellas de luz en los peldaños del terruño,​
disipando con una efervescente sangre el desgajo de un tálamo,​
pequeña cicatriz aguda y delgada​
brotando en el afluente del río.​

Entre los frenos y las espigas nebulosas
descansan escrituras subterráneas similares​
a alcornoques “tenebristas”.​
Perfume fértil de aquel macho cabrío​
y abundancia para este aldeano y su mujer.​
 
Es un placer leer tu magistral obra...elocuente siempre fluido.
Llenos de magia son tus versos que siempre nos brindan un elegante lenguaje
Excelente letras que nos cuentan la historia de un macho cabrio en busca de su presa.
Saludos ¡¡¡
 
Hermosos versos nos dejas Danie, gracias por compartirnos tu arte y tus inspiraciones. Siempre es un honor visitarte.
Un abrazo y muchas bendiciones!!
 
Observando en las lumbreras,​
el atisbo del lobo y la avidez,​
se confabulan con las miradas punzantes​
que acicalan los rayos del albor;​
unas grúas de tela lo alza sobre el pillaje​
de aquel manto cristalino que cubre ha esta fecunda hembra;​
hierbas frescas para este macho cabrío en carestía.​

El macho cabrío busca su rapiña
por las borrascas de aquella estepa,​
cuencos de frutos maduros​
se pudren entre las verjas de una jaula,​
un papiro exquisito con forma de pimpollo​
donairoso inmiscuido en orines,​
lo hipnotiza con ese aroma pernil​
sometiendo su recio viril en las fauces designadas.​

Antifaz de cazador bajo el manto de un lobo,
suspicacia y artimañas en la enreja del crepúsculo,​
centellas de luz en los peldaños del terruño,​
disipando con una efervescente sangre el desgajo de un tálamo,​
pequeña cicatriz aguda y delgada​
brotando en el afluente del río.​

Entre los frenos y las espigas nebulosas
descansan escrituras subterráneas similares​
a alcornoques “tenebristas”.​
Perfume fértil de aquel macho cabrío​
y abundancia para este aldeano y su mujer.​
Tus escritos son siempre muy originales
compañero.
a mi es que los lobos como que no, jajaj
grato leerte.
 
Observando en las lumbreras,​
el atisbo del lobo y la avidez,​
se confabulan con las miradas punzantes​
que acicalan los rayos del albor;​
unas grúas de tela lo alza sobre el pillaje​
de aquel manto cristalino que cubre ha esta fecunda hembra;​
hierbas frescas para este macho cabrío en carestía.​

El macho cabrío busca su rapiña
por las borrascas de aquella estepa,​
cuencos de frutos maduros​
se pudren entre las verjas de una jaula,​
un papiro exquisito con forma de pimpollo​
donairoso inmiscuido en orines,​
lo hipnotiza con ese aroma pernil​
sometiendo su recio viril en las fauces designadas.​

Antifaz de cazador bajo el manto de un lobo,
suspicacia y artimañas en la enreja del crepúsculo,​
centellas de luz en los peldaños del terruño,​
disipando con una efervescente sangre el desgajo de un tálamo,​
pequeña cicatriz aguda y delgada​
brotando en el afluente del río.​

Entre los frenos y las espigas nebulosas
descansan escrituras subterráneas similares​
a alcornoques “tenebristas”.​
Perfume fértil de aquel macho cabrío​
y abundancia para este aldeano y su mujer.​
Intensas letras, paisajes que en su elocuencia subliman hacia una materia
de relampago que mueven el sentimiento sacrilego. fabuloso. luzyabsenta
 
Hola danie, muy bueno, en el cuarto verso de la segunda estrofa, leí verjas con g, JAJAJAJAJAJA, como iba de machos la cosa, total que el resto del poema lo leí riendo, si es que soy un poco atravesada no lo puedo ocultar ni evitar. También me acordé de un porgrama que emitieron hace muchos años en España, de gran éxito tambien durante muchos años. El hombre y la tierra. Féliz Rodríguez de la Fuente, hacía unas descripciones fantásticas, cuando el lobo o el águila iban a por su presa. Un abrazo.Este programa hizo historia, te paso el enlace, así empèzaba, qué música más buena, me encaNta . QUÉ RECUEDOS. http://www.youtube.com/watch?v=tQiKmwc_LVs
 
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Observando en las lumbreras,​
el atisbo del lobo y la avidez,​
se confabulan con las miradas punzantes​
que acicalan los rayos del albor;​
unas grúas de tela lo alza sobre el pillaje​
de aquel manto cristalino que cubre ha esta fecunda hembra;​
hierbas frescas para este macho cabrío en carestía.​

El macho cabrío busca su rapiña
por las borrascas de aquella estepa,​
cuencos de frutos maduros​
se pudren entre las verjas de una jaula,​
un papiro exquisito con forma de pimpollo​
donairoso inmiscuido en orines,​
lo hipnotiza con ese aroma pernil​
sometiendo su recio viril en las fauces designadas.​

Antifaz de cazador bajo el manto de un lobo,
suspicacia y artimañas en la enreja del crepúsculo,​
centellas de luz en los peldaños del terruño,​
disipando con una efervescente sangre el desgajo de un tálamo,​
pequeña cicatriz aguda y delgada​
brotando en el afluente del río.​

Entre los frenos y las espigas nebulosas
descansan escrituras subterráneas similares​
a alcornoques “tenebristas”.​
Perfume fértil de aquel macho cabrío​
y abundancia para este aldeano y su mujer.​

donairoso? vaya forma de describirlo, grato leerte
 
Ricas y expresivas imágenes impregnadas de aromas a "montuno" macho montes.
Olor a bosque en miradas cazadoras de secretos.

Pero me surge una pregunta: ¿Porqué tienen cuernos todos los machos cabríos?
Será por maldición o venganza de sufrir lo que a otros les hicieron, jejejeje.

Un gusto leerte DANI, por ello te dejo estrellas y mi alegre paz.
Vidal
 
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