Alejandro Padilla
Poeta recién llegado
Un fantasma recorre Europa,
vestido de trigo y metal,
traga fría, de piedras, sopa.
Un fantasma recorre Europa:
en los dedos, vacía copa,
que clama sangre capital.
¡Un fantasma recorre Europa,
vestido de trigo y metal!
Famélico en postres, sediento
entre los dorados licores;
el vientre colmado de viento.
Famélico en postres, sediento,
con ácido jugo en su aliento,
deglute los propios pavores.
¡Famélico en postres, sediento
entre los dorados licores!
Ya no desea la ambrosía
cuando admira el cielo vacío;
llena de carmín la bacía.
Ya no desea la ambrosía,
sino que en la fragua porfía
por dejar, hierro ajeno, frío.
¡Ya no desea la ambrosía
cuando admira el cielo vacío!
vestido de trigo y metal,
traga fría, de piedras, sopa.
Un fantasma recorre Europa:
en los dedos, vacía copa,
que clama sangre capital.
¡Un fantasma recorre Europa,
vestido de trigo y metal!
Famélico en postres, sediento
entre los dorados licores;
el vientre colmado de viento.
Famélico en postres, sediento,
con ácido jugo en su aliento,
deglute los propios pavores.
¡Famélico en postres, sediento
entre los dorados licores!
Ya no desea la ambrosía
cuando admira el cielo vacío;
llena de carmín la bacía.
Ya no desea la ambrosía,
sino que en la fragua porfía
por dejar, hierro ajeno, frío.
¡Ya no desea la ambrosía
cuando admira el cielo vacío!