Fenómeno atmosférico

Pedro Olvera

#ElPincheLirismo
Entonces la piedra me miró a mí
desde el agujero de las palabras;
usurpó el instante de mis extremos
con la eternidad de sus átomos,
y yo la herí en flor de nata
con la caducidad de mi silencio:
al fin compartimos la ceguera de nadie
en un mismo parpadeo.

Por eso siempre llego a la orilla
cuando me detengo a mitad del río
y mirarte consiste en hacer de ti una estatua,
guardar la luz que te delata en un amuleto
como la hendidura contiene al rayo
y luego es incendio.

Tu mirada es un fenómeno atmosférico
desde que vi que con las piedras te miraba.

6 de abril de 2021
 
Entonces la piedra me miró a mí
desde el agujero de las palabras;
usurpó el instante de mis extremos
con la eternidad de sus átomos,
y yo la herí en flor de nata
con la caducidad de mi silencio:
al fin compartimos la ceguera de nadie
en un mismo parpadeo.

Por eso siempre llego a la orilla
cuando me detengo a mitad del río
y mirarte consiste en hacer de ti una estatua,
guardar la luz que te delata en un amuleto
como la hendidura contiene al rayo
y luego es incendio.

Tu mirada es un fenómeno atmosférico
desde que vi que con las piedras te miraba.

6 de abril de 2021
Bonitas letras, para un final de noche
Gracias por compartirlas.
feliz noche
 
Entonces la piedra me miró a mí
desde el agujero de las palabras;
usurpó el instante de mis extremos
con la eternidad de sus átomos,
y yo la herí en flor de nata
con la caducidad de mi silencio:
al fin compartimos la ceguera de nadie
en un mismo parpadeo.

Por eso siempre llego a la orilla
cuando me detengo a mitad del río
y mirarte consiste en hacer de ti una estatua,
guardar la luz que te delata en un amuleto
como la hendidura contiene al rayo
y luego es incendio.

Tu mirada es un fenómeno atmosférico
desde que vi que con las piedras te miraba.

6 de abril de 2021
Entonces la tuya es un pararrayos. Un abrazo, Pedro.
 
Entonces la piedra me miró a mí
desde el agujero de las palabras;
usurpó el instante de mis extremos
con la eternidad de sus átomos,
y yo la herí en flor de nata
con la caducidad de mi silencio:
al fin compartimos la ceguera de nadie
en un mismo parpadeo.

Por eso siempre llego a la orilla
cuando me detengo a mitad del río
y mirarte consiste en hacer de ti una estatua,
guardar la luz que te delata en un amuleto
como la hendidura contiene al rayo
y luego es incendio.

Tu mirada es un fenómeno atmosférico
desde que vi que con las piedras te miraba.

6 de abril de 2021

Martín/Pedro. Tu poema, este y también otro, son un encuentro con muchas cosas. Sigo tu obra, de verdad. Será que también quiero decir, escribir. Luego luego subo. Un abrazo.
 
Martín/Pedro. Tu poema, este y también otro, son un encuentro con muchas cosas. Sigo tu obra, de verdad. Será que también quiero decir, escribir. Luego luego subo. Un abrazo.
Qué chida coincidencia, bro, te acabó de leer en los Melancólicos sin saber bien qué decirte, y aquí te encuentro.
Ya estoy acomodando todos los asuntos de esta nueva realidad para poder venir más a menudo, así que nos estamos leyendo.
Va el abrazo y el agradecimiento, mi chingón.
 
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Entonces la piedra me miró a mí
desde el agujero de las palabras;
usurpó el instante de mis extremos
con la eternidad de sus átomos,
y yo la herí en flor de nata
con la caducidad de mi silencio:
al fin compartimos la ceguera de nadie
en un mismo parpadeo.

Por eso siempre llego a la orilla
cuando me detengo a mitad del río
y mirarte consiste en hacer de ti una estatua,
guardar la luz que te delata en un amuleto
como la hendidura contiene al rayo
y luego es incendio.

Tu mirada es un fenómeno atmosférico
desde que vi que con las piedras te miraba.

6 de abril de 2021
Esa mirada de una presencia que se calma en estertor de esa naturaleza ofrecida.
es como desvestirse en un corar de fenomenos asumidos hacia el unico amor.
bellissimo. saludos de luzyabsenta
 
Entonces la piedra me miró a mí
desde el agujero de las palabras;
usurpó el instante de mis extremos
con la eternidad de sus átomos,
y yo la herí en flor de nata
con la caducidad de mi silencio:
al fin compartimos la ceguera de nadie
en un mismo parpadeo.

Por eso siempre llego a la orilla
cuando me detengo a mitad del río
y mirarte consiste en hacer de ti una estatua,
guardar la luz que te delata en un amuleto
como la hendidura contiene al rayo
y luego es incendio.

Tu mirada es un fenómeno atmosférico
desde que vi que con las piedras te miraba.

6 de abril de 2021
Simplemente eres un genio Pedrito.

Tu poesía siempre regala matíces increíblemente bellos.

Gracias por tanta poesía.

Abrazos con cariño insular.
 

Entonces la piedra me miró a mí
desde el agujero de las palabras;
usurpó el instante de mis extremos
con la eternidad de sus átomos,
y yo la herí en flor de nata
con la caducidad de mi silencio:
al fin compartimos la ceguera de nadie
en un mismo parpadeo.

Por eso siempre llego a la orilla
cuando me detengo a mitad del río
y mirarte consiste en hacer de ti una estatua,
guardar la luz que te delata en un amuleto
como la hendidura contiene al rayo
y luego es incendio.

Tu mirada es un fenómeno atmosférico
desde que vi que con las piedras te miraba.

6 de abril de 2021


Tremendo fenómeno, ahora me hiciste recordar Querido Amigo y PoetaM @Pedro Olvera , aquél día "Yo, prosaico, pateé la piedra y mi pie fracturado se hundió en ella, me tragó completo, y se puso a reír como si estuviera borracha. Así aprendí que las piedras no saben regurgitar. Ya, no me hagas caso (yo siempre te hago caso). Recuerdo piedras a las que les he escrito, las que me respondieron, las que me descalabraron." Cuanto logras transmitir en esta brevedad traslúcida e interna de parpadeo. Cuando se es capaz de compartir todo, hasta el silencio, que llega suave, perseverante, delicadamente toca y murmura sin emitir sonido ni palabra sino su propio lenguaje. Gracias Tribu por escribir así tu Arte del Alma y compartirlo. Tu enana de sangre violeta te deja su admiración, un saludo afectuoso y los mejores deseos siempre
 
Entonces la piedra me miró a mí
desde el agujero de las palabras;
usurpó el instante de mis extremos
con la eternidad de sus átomos,
y yo la herí en flor de nata
con la caducidad de mi silencio:
al fin compartimos la ceguera de nadie
en un mismo parpadeo.

Por eso siempre llego a la orilla
cuando me detengo a mitad del río
y mirarte consiste en hacer de ti una estatua,
guardar la luz que te delata en un amuleto
como la hendidura contiene al rayo
y luego es incendio.

Tu mirada es un fenómeno atmosférico
desde que vi que con las piedras te miraba.

6 de abril de 2021
El ser amado suele traer esos destellos o matices únicos al encontrarle en la mirada.
Me agradó leer.
Saludos
 
Entonces la piedra me miró a mí
desde el agujero de las palabras;
usurpó el instante de mis extremos
con la eternidad de sus átomos
Una mirada a la Gran Realidad, reconocimiento implicito de esta gran verdadad: Una sola energía que da y sustenta la vida, mi opinión. Felicitaciones por esta linda inspiración y por compartirla. Un abrazo
 
Un gran despliegue de imágenes hace de estas letras un verdadero manifiesto
de sentimientos, a veces es un "relampagazo" lo que enciende la luz y perpetúa
el instante en la mirada, como una visión que nos vive para siempre. Gracias
por compartirlas mi querido poeta. Besitos cariñosos apretados en tus mejillas.
 
Entonces la piedra me miró a mí
desde el agujero de las palabras;
usurpó el instante de mis extremos
con la eternidad de sus átomos,
y yo la herí en flor de nata
con la caducidad de mi silencio:
al fin compartimos la ceguera de nadie
en un mismo parpadeo.

Por eso siempre llego a la orilla
cuando me detengo a mitad del río
y mirarte consiste en hacer de ti una estatua,
guardar la luz que te delata en un amuleto
como la hendidura contiene al rayo
y luego es incendio.

Tu mirada es un fenómeno atmosférico
desde que vi que con las piedras te miraba.

6 de abril de 2021
Buen poema, bien escrito. Un placer leerte. Abrazos.
 
al fin compartimos la ceguera de nadie
en un mismo parpadeo.....

Me dejo atónita este verso...dice todo, se siente todo.
Sabes que amo la forma en la que escribes, que he andado un poco desprendida pero siempre vengo.
Te amo nene!
Y a mí me encantas que vengas cuando puedas, cuando quieras, cuando tropieces con es la piedra que es tu buen amigo: siempre eres bienvenida. Muchas gracias, chamaquita mosha, por la lectura y la calidez que siempre me manifiestas.
Te mando un beso y muchos abrazos.
 
Tremendo fenómeno, ahora me hiciste recordar Querido Amigo y PoetaM @Pedro Olvera , aquél día "Yo, prosaico, pateé la piedra y mi pie fracturado se hundió en ella, me tragó completo, y se puso a reír como si estuviera borracha. Así aprendí que las piedras no saben regurgitar. Ya, no me hagas caso (yo siempre te hago caso). Recuerdo piedras a las que les he escrito, las que me respondieron, las que me descalabraron." Cuanto logras transmitir en esta brevedad traslúcida e interna de parpadeo. Cuando se es capaz de compartir todo, hasta el silencio, que llega suave, perseverante, delicadamente toca y murmura sin emitir sonido ni palabra sino su propio lenguaje. Gracias Tribu por escribir así tu Arte del Alma y compartirlo. Tu enana de sangre violeta te deja su admiración, un saludo afectuoso y los mejores deseos siempre
Querida sis de sangre azul, Grace, tribu de mi tribu, me encanta que recuerdes esa conversación acerca de las piedras a las que hemos recurrido para metaforizar, y las bellas coincidencias al respecto. Este texto recupera un poco de ese sentir de muchos años atrás cuando encontraba correspondencia entre mi consciencia de ser/estar/querer y los entes pétreos, soterrados en sí mismos. Hoy he saltado a los árboles que escribo; es un salto simiesco que por lo menos ya denota mi afán orgánico y evolutivo. Quizás mañana me encuentre ya humano, demasiado humano, y me de flojera escribir. ¡Ojalá que no! ¿Qué charla interesante podríamos tener?

Va un fragmentito de mi Pinche piedra, no sin antes agradecerte por la cortesía de tu lectura y tus palabras que tanto me nutren. Te mando mi afectuoso saludo y mis buenos deseos que bien conoces.

Lo malo es cuando pateas la piedra
y la piedra se traga tu zapato:
tu dedo gordo de hunde, fracturado
en esa inmovilidad incólume,
y luego caes entero en la pinche piedra
que se ríe como si te estuviera cogiendo.

Una de las pocas cosas que sabemos
es que las piedras no saben regurgitar.
Nadie escuchará el grito de tu uña destrozada
cuando ascienda rápidamente por tu pierna.

Si una piedra te traga, sabes que estás jodido...
 
Una mirada a la Gran Realidad, reconocimiento implicito de esta gran verdadad: Una sola energía que da y sustenta la vida, mi opinión. Felicitaciones por esta linda inspiración y por compartirla. Un abrazo
Tu opinión es siempre respetada y bien recibida, compañero Malcubo. Me gusta esta noción de unidad con un ribete de panteísmo de tu buen comentario. Te lo agradezco mucho.
Abrazo fraternal desde México.
 
Un gran despliegue de imágenes hace de estas letras un verdadero manifiesto
de sentimientos, a veces es un "relampagazo" lo que enciende la luz y perpetúa
el instante en la mirada, como una visión que nos vive para siempre. Gracias
por compartirlas mi querido poeta. Besitos cariñosos apretados en tus mejillas.
Anita bonita, siempre me encanta que vengas y me prodigues tanto cariño. Ojalá que las miradas sobrevivieran a los ojos, y así lo intentamos y nos gastamos y merece absolutamente el gusto de hacerlo.
Te mando mis agradecimientos y mis abrazos cálidos.
 

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