tomasecardozo
Poeta recién llegado
FIEBRE
Despertando del sueño
convulsionando y delirando
con temperaturas de alto voltaje.
Temblando de frío y miedo
azotado por la agonía y la duda
con dolor en el tuétano
renunciando al alivio,
viviendo con pasión entrañable.
Al borde de la desesperación,
desertando de tus manos,
negándome a recibir tu aliento
capeando un inmenso temporal
que hierve en mis venas
como torrentes de volcanicas…
Ya no hay desesperación
transcurre el agónico momento
delirando una vez más.
Veo tu silueta tan cerca de mí,
mi lengua calcinada
no alcanza a pronunciar tu nombre;
mis pensamientos se niegan a llamarte;
sudoroso al borde de la inconciencia
siento tu mano secar mi frente,
tocar mis labios con una gota de tu sudor.
Oigo tu voz pero estoy ausente.
Tomás Escala Cardozo
Despertando del sueño
convulsionando y delirando
con temperaturas de alto voltaje.
Temblando de frío y miedo
azotado por la agonía y la duda
con dolor en el tuétano
renunciando al alivio,
viviendo con pasión entrañable.
Al borde de la desesperación,
desertando de tus manos,
negándome a recibir tu aliento
capeando un inmenso temporal
que hierve en mis venas
como torrentes de volcanicas…
Ya no hay desesperación
transcurre el agónico momento
delirando una vez más.
Veo tu silueta tan cerca de mí,
mi lengua calcinada
no alcanza a pronunciar tu nombre;
mis pensamientos se niegan a llamarte;
sudoroso al borde de la inconciencia
siento tu mano secar mi frente,
tocar mis labios con una gota de tu sudor.
Oigo tu voz pero estoy ausente.
Tomás Escala Cardozo
Última edición: