Una vez fui poeta.
Eran los buenos días,
duraron poco, si, pero me dieron
el más profundo placer de sentirme como Neruda.
Escribí
cosas que admiro,
otras que haría diferente,
pero siempre fueron palabras del alma.
Un viento del sur
que de repente, pero que seguido viene,
golpea a mis emociones con una fuerza de palabras.
Hoy
veo a mis letras,
sus formas, sus nombres,
en especial, aquellas
que te hacen voltear cuando te llaman.
Dear,
tu nombre es querido,
para mi,
para lo que me rodea,
mas debes saber,
el viento era del sur y yo soy del norte,
no me alejes mas.
Fidel Guerra.
Eran los buenos días,
duraron poco, si, pero me dieron
el más profundo placer de sentirme como Neruda.
Escribí
cosas que admiro,
otras que haría diferente,
pero siempre fueron palabras del alma.
No tengo
el tan eludido titulo,
o la personalidad de ser poeta,
pero estas letras, locas, saltaron de mi pecho.
el tan eludido titulo,
o la personalidad de ser poeta,
pero estas letras, locas, saltaron de mi pecho.
Un viento del sur
que de repente, pero que seguido viene,
golpea a mis emociones con una fuerza de palabras.
Hoy
veo a mis letras,
sus formas, sus nombres,
en especial, aquellas
que te hacen voltear cuando te llaman.
Dear,
tu nombre es querido,
para mi,
para lo que me rodea,
mas debes saber,
el viento era del sur y yo soy del norte,
no me alejes mas.
Fidel Guerra.