Luis de Pablos
Poeta veterano en el Portal
Era genial aquella larga playa
de blancas arenas besadas por las olas.
Era genial aquel largo paseo
franqueado por casas
que sonreían al Atlántico.
Era genial el sabor de las fresas
cuando el mes de mayo
florecía entre flores
y las amapolas se arrullaban
entre trigales,
rojas.
Era genial la vida
con tu compañera sombra,
con tu amiga risa
y tu mirada cómplice.
Maldita sea la hora en que te fuiste
y me dejaste sin casas y sin playa.
Sin el sabor de las fresas de mayo
y sin las amapolas rojas.
Y sin ti, mi dulce compañera,
genial, como lo más genial del mundo.
Nadie me espera y a nadie más espero
y aunque a veces las noches
se me hagan especialmente oscuras,
suelo quedarme dormido arrullado
por el recuerdo de tu risa.
LdP 2020
de blancas arenas besadas por las olas.
Era genial aquel largo paseo
franqueado por casas
que sonreían al Atlántico.
Era genial el sabor de las fresas
cuando el mes de mayo
florecía entre flores
y las amapolas se arrullaban
entre trigales,
rojas.
Era genial la vida
con tu compañera sombra,
con tu amiga risa
y tu mirada cómplice.
Maldita sea la hora en que te fuiste
y me dejaste sin casas y sin playa.
Sin el sabor de las fresas de mayo
y sin las amapolas rojas.
Y sin ti, mi dulce compañera,
genial, como lo más genial del mundo.
Nadie me espera y a nadie más espero
y aunque a veces las noches
se me hagan especialmente oscuras,
suelo quedarme dormido arrullado
por el recuerdo de tu risa.
LdP 2020