frank_calle
Poeta que considera el portal su segunda casa
Amor,
he guardado mi genoma,
en caja muy especial,
blindada con plomo puro,
y por dentro, olor de mar, siempre el mar.
A su lado, el tuyo;
es perfecto, irradia belleza,
alumbra el lugar;
sí, es perfecto,
como el mar, siempre el mar.
Pero ahora, es media noche,
es hora de vida, es hora de amar.
Y así, de noche en noche,
de tarde en tarde, de sueño en sueño,
pasará la vida, pasará,
y pasarán muchas águilas sobre el mar,
siempre el mar.
Después, vendrá el silencio de nuestros cuerpos,
el mundo seguirá su andar.
Quizás nuevas guerras lo destruyan, quizás…
Pero hombres y mujeres del tiempo,
una vez más,
volverán a sus nidos, volverán.
Y así, los siglos y los tiempos pasarán.
¿Cuántos? No importa, qué más da;
para los Físicos el tiempo no existe,
es una apreciación conductual humana,
nada más.
Pero… el amor sí existe, la vida renacerá.
Se descubrirán nuevos mundos, y la tierra
como génesis de la existencia humana, quedará.
Y así, pasando el tiempo, un buen día
en milenario lugar,
alguien encontrará la caja de plomo,
¡hecha cristal!
con olor a tiempo, con olor de mar,
y el mundo de la Ciencia, en pleno,
tendrá mucho de qué hablar.
Seremos la gran noticia, será espectacular:
¡Encontrados en perfecto estado, los genomas de Eva y Adan!
con olor a vida,
con olor a tiempo de un antaño impreciso,
y de un ya desconocido, olvidado y perdido,
olor de mar.
Frank Calle ( oct./ 15 / 2017)
he guardado mi genoma,
en caja muy especial,
blindada con plomo puro,
y por dentro, olor de mar, siempre el mar.
A su lado, el tuyo;
es perfecto, irradia belleza,
alumbra el lugar;
sí, es perfecto,
como el mar, siempre el mar.
Pero ahora, es media noche,
es hora de vida, es hora de amar.
Y así, de noche en noche,
de tarde en tarde, de sueño en sueño,
pasará la vida, pasará,
y pasarán muchas águilas sobre el mar,
siempre el mar.
Después, vendrá el silencio de nuestros cuerpos,
el mundo seguirá su andar.
Quizás nuevas guerras lo destruyan, quizás…
Pero hombres y mujeres del tiempo,
una vez más,
volverán a sus nidos, volverán.
Y así, los siglos y los tiempos pasarán.
¿Cuántos? No importa, qué más da;
para los Físicos el tiempo no existe,
es una apreciación conductual humana,
nada más.
Pero… el amor sí existe, la vida renacerá.
Se descubrirán nuevos mundos, y la tierra
como génesis de la existencia humana, quedará.
Y así, pasando el tiempo, un buen día
en milenario lugar,
alguien encontrará la caja de plomo,
¡hecha cristal!
con olor a tiempo, con olor de mar,
y el mundo de la Ciencia, en pleno,
tendrá mucho de qué hablar.
Seremos la gran noticia, será espectacular:
¡Encontrados en perfecto estado, los genomas de Eva y Adan!
con olor a vida,
con olor a tiempo de un antaño impreciso,
y de un ya desconocido, olvidado y perdido,
olor de mar.
Frank Calle ( oct./ 15 / 2017)