Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
cuelgo la soledad en el perchero
y ella me mira con sus ojos pardos
entonces me conmueve y la descuelgo
y la llevo conmigo a conocerme
Mario Benedetti
Cuelgo la soledad en el perchero
por si acaso en mi espalda se incomoda
tanto cargué sobre su vasto eco
que me basta saber que sigue cerca.
A veces callo digo o me desdigo
y ella me mira con sus ojos pardos
sus ojos de saberme en los colores
y en los matices que de tanto en tanto
ni yo mismo me atrevo a confesar.
Otras veces se ofende y es tristeza
se hace toda un ovillo y es olvido
entonces me conmueve y la descuelgo
y la acuesto digamos en la cama
para intimar con todos sus silencios.
Cuando salgo no siempre me acompaña
y aunque a veces burlarla reconforta
las más suelo invitarla como aliada
y la llevo conmigo a conocerme.
y ella me mira con sus ojos pardos
entonces me conmueve y la descuelgo
y la llevo conmigo a conocerme
Mario Benedetti
Cuelgo la soledad en el perchero
por si acaso en mi espalda se incomoda
tanto cargué sobre su vasto eco
que me basta saber que sigue cerca.
A veces callo digo o me desdigo
y ella me mira con sus ojos pardos
sus ojos de saberme en los colores
y en los matices que de tanto en tanto
ni yo mismo me atrevo a confesar.
Otras veces se ofende y es tristeza
se hace toda un ovillo y es olvido
entonces me conmueve y la descuelgo
y la acuesto digamos en la cama
para intimar con todos sus silencios.
Cuando salgo no siempre me acompaña
y aunque a veces burlarla reconforta
las más suelo invitarla como aliada
y la llevo conmigo a conocerme.