Glosando a Mario Benedetti

Alonso Vicent

Poeta veterano en el portal
cuelgo la soledad en el perchero
y ella me mira con sus ojos pardos
entonces me conmueve y la descuelgo
y la llevo conmigo a conocerme
Mario Benedetti



Cuelgo la soledad en el perchero
por si acaso en mi espalda se incomoda
tanto cargué sobre su vasto eco
que me basta saber que sigue cerca.

A veces callo digo o me desdigo
y ella me mira con sus ojos pardos
sus ojos de saberme en los colores
y en los matices que de tanto en tanto
ni yo mismo me atrevo a confesar.

Otras veces se ofende y es tristeza
se hace toda un ovillo y es olvido
entonces me conmueve y la descuelgo
y la acuesto digamos en la cama
para intimar con todos sus silencios.

Cuando salgo no siempre me acompaña
y aunque a veces burlarla reconforta
las más suelo invitarla como aliada
y la llevo conmigo a conocerme.
 
"Y algunas veces suelo recostar
mi cabeza en el hombro de la luna
y le hablo de esa amante inoportuna
que se llama soledad"

Por Benedetti o por Sabina.

A veces la burlamos y otras nos burla ella. La mía es muy cabrona y me putea. Pero se la devuelvo con creces. Porque mi imaginación es mucho mas grande y casi nunca le deja a solas con mi soledad.

Un beso don Alonso.
 
cuelgo la soledad en el perchero
y ella me mira con sus ojos pardos
entonces me conmueve y la descuelgo
y la llevo conmigo a conocerme
Mario Benedetti



Cuelgo la soledad en el perchero
por si acaso en mi espalda se incomoda
tanto cargué sobre su vasto eco
que me basta saber que sigue cerca.

A veces callo digo o me desdigo
y ella me mira con sus ojos pardos
sus ojos de saberme en los colores
y en los matices que de tanto en tanto
ni yo mismo me atrevo a confesar.

Otras veces se ofende y es tristeza
se hace toda un ovillo y es olvido
entonces me conmueve y la descuelgo
y la acuesto digamos en la cama
para intimar con todos sus silencios.

Cuando salgo no siempre me acompaña
y aunque a veces burlarla reconforta
las más suelo invitarla como aliada
y la llevo conmigo a conocerme.

¡Preciosos versos, Alonso!
Qué hermoso recorrido por las caras de ese prisma llamado soledad.
Compartimos piso con ella hasta el último día, así que bien vale la pena disfrutar y aprender de su presencia.
¡Bravo, compañero!
 
"Y algunas veces suelo recostar
mi cabeza en el hombro de la luna
y le hablo de esa amante inoportuna
que se llama soledad"

Por Benedetti o por Sabina.

A veces la burlamos y otras nos burla ella. La mía es muy cabrona y me putea. Pero se la devuelvo con creces. Porque mi imaginación es mucho mas grande y casi nunca le deja a solas con mi soledad.

Un beso don Alonso.
Por ahí andaba el señor Sabina. Conocí yo antes al Flaco que al Benedetti; pero fue leer a Mario Orlando Hardy Hamlet Brenno Benedetti Farrugia y ver el origen de tantas y tantas inspiraciones del cantautor.

A mí me ocurre al contrario que a ti; para mí la soledad es una aliada y, puestos a imaginar, ella es la que me va dictando. Nos llevamos muy bien. Hoy, hasta mediodía, somos libres. Después tendremos que hacerle la comida a las Rastas e inventarnos algún trabajito para que no se crea el mundo que hemos perdido el tiempo… con lo que me gusta a mí (y a ella) perderlo, je je.

Besos de precarnaval, señita Morado.

“Algunas veces gano
y otras veces
pongo un circo y me crecen los enanos;
algunas veces doy con un gusano
en la fruta del manzano
prohibido del padre Adán…”
 
¡Preciosos versos, Alonso!
Qué hermoso recorrido por las caras de ese prisma llamado soledad.
Compartimos piso con ella hasta el último día, así que bien vale la pena disfrutar y aprender de su presencia.
¡Bravo, compañero!
Quizás por suerte, la sigo considerando una aliada; los dos somos tranquilos, dentro de lo que cabe, y nos llevamos bien… y tú lo has dicho: aprender de su presencia que es la nuestra.

Un abrazo, gran poeta, en este día tranquilo y gris que invita al sosiego.
 
cuelgo la soledad en el perchero
y ella me mira con sus ojos pardos
entonces me conmueve y la descuelgo
y la llevo conmigo a conocerme
Mario Benedetti



Cuelgo la soledad en el perchero
por si acaso en mi espalda se incomoda
tanto cargué sobre su vasto eco
que me basta saber que sigue cerca.

A veces callo digo o me desdigo
y ella me mira con sus ojos pardos
sus ojos de saberme en los colores
y en los matices que de tanto en tanto
ni yo mismo me atrevo a confesar.

Otras veces se ofende y es tristeza
se hace toda un ovillo y es olvido
entonces me conmueve y la descuelgo
y la acuesto digamos en la cama
para intimar con todos sus silencios.

Cuando salgo no siempre me acompaña
y aunque a veces burlarla reconforta
las más suelo invitarla como aliada
y la llevo conmigo a conocerme.
Maravillosa Glosa!!! La vida es así a veces ganamos y otras simplemente perdemos, solo debemos saber que no somos infalibles y que con ella estaremos todo nuestro tiempo entre la sal y la pimienta que nos regala. ¡Profundo poema! Un placer disfrutar de su magnífica poesía, Alonso Vicent, reciba la más sincera felicitación y saludo.
 
Maravillosa Glosa!!! La vida es así a veces ganamos y otras simplemente perdemos, solo debemos saber que no somos infalibles y que con ella estaremos todo nuestro tiempo entre la sal y la pimienta que nos regala. ¡Profundo poema! Un placer disfrutar de su magnífica poesía, Alonso Vicent, reciba la más sincera felicitación y saludo.
Hola amigo Daniel desde esta semi-soledad; a veces se echa de menos incluso. La trato como a una compañera, y procuro llevarme bien con ella… sino mal vamos, je je.

Un gran abrazo y mil gracias por estar.
 
cuelgo la soledad en el perchero
y ella me mira con sus ojos pardos
entonces me conmueve y la descuelgo
y la llevo conmigo a conocerme
Mario Benedetti



Cuelgo la soledad en el perchero
por si acaso en mi espalda se incomoda
tanto cargué sobre su vasto eco
que me basta saber que sigue cerca.

A veces callo digo o me desdigo
y ella me mira con sus ojos pardos
sus ojos de saberme en los colores
y en los matices que de tanto en tanto
ni yo mismo me atrevo a confesar.

Otras veces se ofende y es tristeza
se hace toda un ovillo y es olvido
entonces me conmueve y la descuelgo
y la acuesto digamos en la cama
para intimar con todos sus silencios.

Cuando salgo no siempre me acompaña
y aunque a veces burlarla reconforta
las más suelo invitarla como aliada
y la llevo conmigo a conocerme.
Me gusta, te ha quedado muy bien amigo Alonso, la soledad es un poco traviesa a veces nos acompaña y otras no para de dar la lata. Abrazote vuela. Paco.
 
cuelgo la soledad en el perchero
y ella me mira con sus ojos pardos
entonces me conmueve y la descuelgo
y la llevo conmigo a conocerme
Mario Benedetti



Cuelgo la soledad en el perchero
por si acaso en mi espalda se incomoda
tanto cargué sobre su vasto eco
que me basta saber que sigue cerca.

A veces callo digo o me desdigo
y ella me mira con sus ojos pardos
sus ojos de saberme en los colores
y en los matices que de tanto en tanto
ni yo mismo me atrevo a confesar.

Otras veces se ofende y es tristeza
se hace toda un ovillo y es olvido
entonces me conmueve y la descuelgo
y la acuesto digamos en la cama
para intimar con todos sus silencios.

Cuando salgo no siempre me acompaña
y aunque a veces burlarla reconforta
las más suelo invitarla como aliada
y la llevo conmigo a conocerme.


¡BRAVO!
Smilie-Aplausos-02.gif
Felicito la iniciativa de glosar a Benedetti escogiendo este
tópico o amiga llamada soledad, también aplaudo tu modo de hacerla tu cómplice, tu compañera y tu musa en esta oportunidad, te ha quedado magistral Alfonso, me ha en*can*ta*do visitarte.
Mi padre tenia una amplia colección de música y yo me la paso revisando, recordando su voz y la de mi madre haciendo coro con aquellas canciones, aquí te dejo la que vino a mi recuerdo a propósito de tu tema. S
aludinesss

 
cuelgo la soledad en el perchero
y ella me mira con sus ojos pardos
entonces me conmueve y la descuelgo
y la llevo conmigo a conocerme
Mario Benedetti



Cuelgo la soledad en el perchero
por si acaso en mi espalda se incomoda
tanto cargué sobre su vasto eco
que me basta saber que sigue cerca.

A veces callo digo o me desdigo
y ella me mira con sus ojos pardos
sus ojos de saberme en los colores
y en los matices que de tanto en tanto
ni yo mismo me atrevo a confesar.

Otras veces se ofende y es tristeza
se hace toda un ovillo y es olvido
entonces me conmueve y la descuelgo
y la acuesto digamos en la cama
para intimar con todos sus silencios.

Cuando salgo no siempre me acompaña
y aunque a veces burlarla reconforta
las más suelo invitarla como aliada
y la llevo conmigo a conocerme.
Ahhh, UNA GENIALIDAD, COMO SIEMPRE MAGO ALONSO. ABRABESOS EN TU ALMA BELLA
 
cuelgo la soledad en el perchero
y ella me mira con sus ojos pardos
entonces me conmueve y la descuelgo
y la llevo conmigo a conocerme
Mario Benedetti



Cuelgo la soledad en el perchero
por si acaso en mi espalda se incomoda
tanto cargué sobre su vasto eco
que me basta saber que sigue cerca.

A veces callo digo o me desdigo
y ella me mira con sus ojos pardos
sus ojos de saberme en los colores
y en los matices que de tanto en tanto
ni yo mismo me atrevo a confesar.

Otras veces se ofende y es tristeza
se hace toda un ovillo y es olvido
entonces me conmueve y la descuelgo
y la acuesto digamos en la cama
para intimar con todos sus silencios.

Cuando salgo no siempre me acompaña
y aunque a veces burlarla reconforta
las más suelo invitarla como aliada
y la llevo conmigo a conocerme.
Y nos lleva de la mano la soledad; soledad acompañada de esas gentes que nos son extrañas, que únicamente están para ocupar espacios, cuerpos impenetrables con los que no se puede intimar. Quien pudiese dejarla en el perchero como se deja un día de viento el sombrero.
Un abrazo.
 
cuelgo la soledad en el perchero
y ella me mira con sus ojos pardos
entonces me conmueve y la descuelgo
y la llevo conmigo a conocerme
Mario Benedetti



Cuelgo la soledad en el perchero
por si acaso en mi espalda se incomoda
tanto cargué sobre su vasto eco
que me basta saber que sigue cerca.

A veces callo digo o me desdigo
y ella me mira con sus ojos pardos
sus ojos de saberme en los colores
y en los matices que de tanto en tanto
ni yo mismo me atrevo a confesar.

Otras veces se ofende y es tristeza
se hace toda un ovillo y es olvido
entonces me conmueve y la descuelgo
y la acuesto digamos en la cama
para intimar con todos sus silencios.

Cuando salgo no siempre me acompaña
y aunque a veces burlarla reconforta
las más suelo invitarla como aliada
y la llevo conmigo a conocerme.
Mi querido Llanero, veo que no me equivoque al ponerte el sobre nombre de "solitario" Si ya sabia yo que, estos versos que tu nos entregan están macerados en la soledad perfecta...Esa que en nuestro interior se aloja y siempre la tenemos a mano cuando en algún momento, no nos encontramos...
Me encanta el color de tu soledad...puro cielo, tierra y bosque...
Un abrazo atlántico...
 
Última edición:
¡BRAVO!
Smilie-Aplausos-02.gif
Felicito la iniciativa de glosar a Benedetti escogiendo este
tópico o amiga llamada soledad, también aplaudo tu modo de hacerla tu cómplice, tu compañera y tu musa en esta oportunidad, te ha quedado magistral Alfonso, me ha en*can*ta*do visitarte.
Mi padre tenia una amplia colección de música y yo me la paso revisando, recordando su voz y la de mi madre haciendo coro con aquellas canciones, aquí te dejo la que vino a mi recuerdo a propósito de tu tema. S
aludinesss

Esa amiga soledad... me encantó el ritmo que tragiste y la tristeza se disuelve o se acomoda al oir la canción.
Heredamos el gusto por la música, y eso no se debe perder.
Un abrazo, Spring, y todo un placer el encuentro... con canciones incluidas.
 
Hola Ropi, y mil gracias por llegar hasta la soledad de un solo... aunque a veces resulte difícil aislarse.
Besos, artista de ese sur que tanto existe.
Y vuelvo, a tu soledad como un ramillete
de versos que acompañan a los solos
y desatan de su yugo el cruel grillete
que los mantiene atados a los Dolos
para decirles que también es bueno
de tanto en tanto llevársela a la cama
a conocerse y dialogar primero
aprovechando la sapiencia de la dama.
Aprovecho tu respuesta y humildemente la contesto, solo para subir de nuevo esta gran obra de tu talento que merece ser leída a cada rato.
Abrabesos artista de las montañas que conocer tanto quiero.
 
Y nos lleva de la mano la soledad; soledad acompañada de esas gentes que nos son extrañas, que únicamente están para ocupar espacios, cuerpos impenetrables con los que no se puede intimar. Quien pudiese dejarla en el perchero como se deja un día de viento el sombrero.
Un abrazo.
Aunque yo siempre procuro ver la parte más amable de la soledad, existe esa otra que es ausencia impenetrable, como bien dices, y que nos acecha.
Muchas gracias, Luis, y un abrazo, que por aquí anduvimos entre versos de Benedetti.
 
Mi querido Llanero, veo que no me equivoque al ponerte el sobre nombre de "solitario" Si ya sabia yo que, estos versos que tu nos entregan están macerados en la soledad perfecta...Esa que en nuestro interior se aloja y siempre la tenemos a mano cuando en algún momento, no nos encontramos...
Me encanta el color de tu soledad...puro cielo, tierra y bosque...
Un abrazo atlántico...
Me gusta esta soledad amiga que me acompaña desde pequeño. Cierto es que existen otras soledades menos apetecibles, pero esas ya vendrán... y que tarden.
Tienes buen ojo para los llaneros, je je, chicharrera.
Un beso, Sandra, y a llanear sin prisas los parajes.
 
Y vuelvo, a tu soledad como un ramillete
de versos que acompañan a los solos
y desatan de su yugo el cruel grillete
que los mantiene atados a los Dolos
para decirles que también es bueno
de tanto en tanto llevársela a la cama
a conocerse y dialogar primero
aprovechando la sapiencia de la dama.
Aprovecho tu respuesta y humildemente la contesto, solo para subir de nuevo esta gran obra de tu talento que merece ser leída a cada rato.
Abrabesos artista de las montañas que conocer tanto quiero.
Mucho sabe esa dama, aunque nos observe de cerca y calle. De momento es una buena amiga; veremos si con el tiempo nos indisponemos, je je.

Muchas, muchas gracias, Ropi, y aquí andamos, entre campos de naranjos, esperando el fin de la campaña (ocho meses) para subir al refugio de la montaña… como todos los años (aunque solemos subir algún día durante el resto del año)

Besos en día festivo y por alegrías..
 
cuelgo la soledad en el perchero
y ella me mira con sus ojos pardos
entonces me conmueve y la descuelgo
y la llevo conmigo a conocerme
Mario Benedetti



Cuelgo la soledad en el perchero
por si acaso en mi espalda se incomoda
tanto cargué sobre su vasto eco
que me basta saber que sigue cerca.

A veces callo digo o me desdigo
y ella me mira con sus ojos pardos
sus ojos de saberme en los colores
y en los matices que de tanto en tanto
ni yo mismo me atrevo a confesar.

Otras veces se ofende y es tristeza
se hace toda un ovillo y es olvido
entonces me conmueve y la descuelgo
y la acuesto digamos en la cama
para intimar con todos sus silencios.

Cuando salgo no siempre me acompaña
y aunque a veces burlarla reconforta
las más suelo invitarla como aliada
y la llevo conmigo a conocerme.
Ayyy Alonso qué maravillosa glosa a Mario Benedetti, sus versos fluyen líricamente y con talento en tu bello poema. Ha sido un deleite pasar y dejarte mi sencilla huella. Muchos besazos mi querido y admirado amigo, llenos de inmenso cariño....................muáááááacksssss...
 
Ahhhh preciosa glosa Alonso, me encanta Benedetti, decía las cosas de una forma tan clara y amena, sin pretenciones ni estravagancias, la soledad señora que a veces es dulce y otras cruel, a todos en algún momento la hemos sentido, un enorme placer leerte, besos.
 
cuelgo la soledad en el perchero
y ella me mira con sus ojos pardos
entonces me conmueve y la descuelgo
y la llevo conmigo a conocerme
Mario Benedetti



Cuelgo la soledad en el perchero
por si acaso en mi espalda se incomoda
tanto cargué sobre su vasto eco
que me basta saber que sigue cerca.

A veces callo digo o me desdigo
y ella me mira con sus ojos pardos
sus ojos de saberme en los colores
y en los matices que de tanto en tanto
ni yo mismo me atrevo a confesar.

Otras veces se ofende y es tristeza
se hace toda un ovillo y es olvido
entonces me conmueve y la descuelgo
y la acuesto digamos en la cama
para intimar con todos sus silencios.

Cuando salgo no siempre me acompaña
y aunque a veces burlarla reconforta
las más suelo invitarla como aliada
y la llevo conmigo a conocerme.
Vaya poderío y continuidad lleva esta grandiosa glosa, grato leerte
 
cuelgo la soledad en el perchero
y ella me mira con sus ojos pardos
entonces me conmueve y la descuelgo
y la llevo conmigo a conocerme
Mario Benedetti



Cuelgo la soledad en el perchero
por si acaso en mi espalda se incomoda
tanto cargué sobre su vasto eco
que me basta saber que sigue cerca.

A veces callo digo o me desdigo
y ella me mira con sus ojos pardos
sus ojos de saberme en los colores
y en los matices que de tanto en tanto
ni yo mismo me atrevo a confesar.

Otras veces se ofende y es tristeza
se hace toda un ovillo y es olvido
entonces me conmueve y la descuelgo
y la acuesto digamos en la cama
para intimar con todos sus silencios.

Cuando salgo no siempre me acompaña
y aunque a veces burlarla reconforta
las más suelo invitarla como aliada
y la llevo conmigo a conocerme.


Qué gran poema poeta Alonso, donde se extiende la soledad, pero unificada a unas letras muy artísticas. Yo ni sé porqué le llaman soledad, si nunca prescinde de compañía. Todo un disfrute la bella lectura, por aquí va un saludo con un gran abrazo ñaño.
 
Ayyy Alonso qué maravillosa glosa a Mario Benedetti, sus versos fluyen líricamente y con talento en tu bello poema. Ha sido un deleite pasar y dejarte mi sencilla huella. Muchos besazos mi querido y admirado amigo, llenos de inmenso cariño....................muáááááacksssss...
Hola Lomi y mil gracias por llegar hasta estos versos inspirados en las lecturas que últimamente llevan la firma de Benedetti. Uno lee y algo, aunque sea poco, se le queda en la mente.
Un abrazote con mucho cariño hasta esas sierras y montañas tuyas del sur.
 
Ahhhh preciosa glosa Alonso, me encanta Benedetti, decía las cosas de una forma tan clara y amena, sin pretenciones ni estravagancias, la soledad señora que a veces es dulce y otras cruel, a todos en algún momento la hemos sentido, un enorme placer leerte, besos.
Hola Mariposa a la vuelta de los campos.
Puso Mario el lenguaje y la gramática al servicio del que escribe o lee, llanamente pero con unas metáforas y unas asociaciones poéticas que lo hacen único... y un servidor se dejó llevar por sus imágenes.
Un abrazote, poetisa, con un agradecimiento infinito y con cariño.
 
Qué gran poema poeta Alonso, donde se extiende la soledad, pero unificada a unas letras muy artísticas. Yo ni sé porqué le llaman soledad, si nunca prescinde de compañía. Todo un disfrute la bella lectura, por aquí va un saludo con un gran abrazo ñaño.
Hola, hola desde esta parte del Atlántico, estimada Nancy. Siempre es una alegría que se encuentren nuestras letras en estos espacios en los que la amiga soledad alienta la poesía.
Tienes mucha razón, es ella la que nos acompaña, sin armar ruidos, y en cierto modo nos acomoda.
Un gran abrazo con cariño desde, como diría Benedetti, esta otredad.
 
cuelgo la soledad en el perchero
y ella me mira con sus ojos pardos
entonces me conmueve y la descuelgo
y la llevo conmigo a conocerme
Mario Benedetti



Cuelgo la soledad en el perchero
por si acaso en mi espalda se incomoda
tanto cargué sobre su vasto eco
que me basta saber que sigue cerca.

A veces callo digo o me desdigo
y ella me mira con sus ojos pardos
sus ojos de saberme en los colores
y en los matices que de tanto en tanto
ni yo mismo me atrevo a confesar.

Otras veces se ofende y es tristeza
se hace toda un ovillo y es olvido
entonces me conmueve y la descuelgo
y la acuesto digamos en la cama
para intimar con todos sus silencios.

Cuando salgo no siempre me acompaña
y aunque a veces burlarla reconforta
las más suelo invitarla como aliada
y la llevo conmigo a conocerme.

Qué bueno encontrarte poeta, me he inspirado en tus versos de tu blog y ahora esto, una delicia. Un abrazo inmenso.

 

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