• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Gonzalo Rojas

lluvia de enero

Simplemente mujer
.

Gonzalo Rojas (Lebu, Chile, 1917 - Santiago, 2011) Poeta chileno, inclasificable dentro de la literatura de su país por la fragmentación y riqueza de su obra. Su vida se vio marcada por la itinerancia desde una edad temprana. Existe una cierta polémica en torno a su ciudad natal: Ovalle o Lebu. Mayoritariamente los críticos han optado por Lebu, donde al parecer estuvo más tiempo; lo cierto es que vivió en Lebu, Ovalle, Concepción, Valparaíso y Santiago.
Cursó las carreras de Derecho y Literatura en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile y ejerció como docente de Estética Literaria en la Universidad de Concepción y en la de Utah en Estados Unidos, en Alemania Oriental y en Venezuela. Fue además diplomático en China y en Cuba. Durante su estancia en Santiago fue uno de los fundadores del grupo Mandrágora, que abandonaría al discrepar de su estética surrealista.
Su actividad literaria se concentra en la etapa de madurez. Entre 1948 y 1977 tan sólo publicó tres libros: La miseria del hombre (1948), Contra la muerte (1964) y Oscuro (1977), títulos que revelan el tono existencial de su lírica. Esta producción tardía, aunque voluminosa, supuso un vuelco en la vida del autor, que se volvió cada vez más cercano a sus lectores. Recibió premios en su país y en el extranjero: el Reina Sofía de España, el Octavio Paz de México y el José Hernández en Argentina. Además, en reconocimiento al conjunto de su obra le fue concedido el Premio Nacional de Literatura en Chile (1992), un reconocimiento que le ha supuesto figurar entre los autores más conocidos. Su obra ha sido traducida a varios idiomas y su figura es estudiada en las universidades de distintos países.
Gonzalo Rojas está considerado uno de los poetas más innovadores del país. Su lírica escapa en todo momento de los cánones, como puede apreciarse en Transtierro (1978), Críptico y otros poemas (1980) o Antología del aire (1986). Entre la temática más presente en su obra destaca el amor, un cierto erotismo que trasciende todos los sentidos y una vigorosa reflexión filosófica donde es frecuente el contrapunto entre la vida y la muerte, como en La furia (1983), Los desnudos (1985) y Materia de testamento (1988).
Respecto a su estilo, se ha destacado siempre la fuerza de su expresión temperamental, especialmente sonora y rítmica, en la que las palabras van adquiriendo distintos sentidos con el devenir de cada verso. Otras de sus obras más destacadas son El alumbrado (1986), Antología personal (1988), Desocupado lector (1990), Las hermosas poesías del amor (1992), Carta a Huidobro y morbo y aura del mal (1994) y Pacto de Teillier (1996). En 2003 fue galardonado con el Premio Cervantes, el más importante entregado en el ámbito de las letras hispánicas.

Datos biográficos extraídos de: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/r/rojas_gonzalo.htm


***************​

OSCURIDAD HERMOSA


Anoche te he tocado y te he sentido
sin que mi mano huyera más allá de mi mano,
sin que mi cuerpo huyera, ni mi oído:
de un modo casi humano
te he sentido.


Palpitante,
no sé si como sangre o como nube
errante,
por mi casa, en puntillas, oscuridad que sube,
oscuridad que baja, corriste, centelleante.


Corriste por mi casa de madera
sus ventanas abriste
y te sentí latir la noche entera,
hija de los abismos, silenciosa,
guerrera, tan terrible,
tan hermosa que todo cuanto existe,
para mí, sin tu llama, no existiera.


***************​


LA PIEDRA


Por culpa de nadie habrá llorado esta piedra.



Habrá dormido en lo aciago
de su madre esta piedra
precipicia por
unimiento cerebral
al ritmo
de donde vino llameada
y apagada, habrá visto
lo no visto con
los otros ojos de la música, y
así, con mansedumbre, acostándose
en la fragilidad de lo informe, seca
la opaca, habráse anoche sin
ruido de albatros contra la cerrazón
ido.


Vacilado no habrá por esta decisión
de la imperfección de su figura que por oscura no vio nunca nadie
porque nadie las ve nunca a esas piedras que son de nadie
en la excrecencia de una opacidad
que más bien las enfría ahí al tacto como nubes
neutras, amorfas, sin lo airoso
del mármol ni lo lujoso
de la turquesa, ¡tan ambiguas
si se quiere pero por eso mismngfe3082, vacilado no; habrá salido
por demás intacta con su traza ferruginosa
y celestial, le habrá a lo sumo dicho al árbol: -Adiós
árbol que me diste sombra; al río: -Adiós
río que hablaste por mí-, lluvia, adiós,
que me mojaste. Adiós,
mariposa blanca.


Por culpa de nadie habrá llorado esta piedra.


****************​
 

¿Qué se ama cuando se ama?

¿Qué se ama cuando se ama, mi Dios: la luz terrible de la vida
o la luz de la muerte? ¿Qué se busca, qué se halla, qué
es eso: amor? ¿Quién es? ¿La mujer con su hondura, sus rosas, sus volcanes,
o este sol colorado que es mi sangre furiosa
cuando entro en ella hasta las últimas raíces?

¿O todo es un gran juego, Dios mío, y no hay mujer
ni hay hombre sino un solo cuerpo: el tuyo,
repartido en estrellas de hermosura, en particular fugaces
de eternidad visible?

Me muero en esto, oh Dios, en esta guerra
de ir y venir entre ellas por las calles, de no poder amar
trescientas a la vez, porque estoy condenado siempre a una,
a esa una, a esa única que me diste en el viejo paraíso.

De Contra la muerte, 1964.

Un maestro...
 
Última edición por un moderador:
Atrás
Arriba