susi underground
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una atrapaba crisálidas, sólo las doradas
por el primer rayo de un sol de Venus.
Otra renegaba de la luz escapada de un vaso
que reventó con la llegada del alba.
Un ligero movimiento en el eje del planeta hizo
que las dos cruzasen por la cinta paralela al
nacimiento de una brisa de ébano y coral rojo
fundidos en el calor del subsuelo.
Esas miradas nunca más serán las mismas que
antes del enroque en el tablero, ya no verán
nunca más estrellas, sino gotas de colores,
ventanas abiertas al cielo.
por el primer rayo de un sol de Venus.
Otra renegaba de la luz escapada de un vaso
que reventó con la llegada del alba.
Un ligero movimiento en el eje del planeta hizo
que las dos cruzasen por la cinta paralela al
nacimiento de una brisa de ébano y coral rojo
fundidos en el calor del subsuelo.
Esas miradas nunca más serán las mismas que
antes del enroque en el tablero, ya no verán
nunca más estrellas, sino gotas de colores,
ventanas abiertas al cielo.