MASTER LY 22
Laly
Como un ritual todas las tardes a la misma hora ella paseaba por el jardín. Le sonría a sus margaritas, olía sus jazmines y acariciaba el grueso tronco del ciruelo. Siempre les susurraba palabras dulces de agradecimiento y sus ojos eran un manantial de ternura que las cubría.
Luego se sentaba en el despintado banco y sus ojos ya no veían sus cuidadas plantas sino un patio con niños corriendo a su alrededor y un ciruelo de tronco delgado.
Luego se sentaba en el despintado banco y sus ojos ya no veían sus cuidadas plantas sino un patio con niños corriendo a su alrededor y un ciruelo de tronco delgado.
Asoman risas
entre las azucenas
de los recuerdos.
entre las azucenas
de los recuerdos.