Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Languidez en los párpados
del alma angustiada,
anemia en los huesos del mundo
por el hambre de amor que sufrimos
Voz que clama en el desierto
poblado de la vida, ahí donde hay tantos árboles
frondosos y ríos llenos de fluvia, y
llenos de nada
Vos que clamas en el desierto
de las ciudades más paridas de
granos y harinas, y viandas y medicinas
Nadie tiene oído para oírte,
Sordos los corazones y blindados
los pechos, para no ser abatidos
por la condolencia y la piedad,
¿y la piedad?
A dónde iría a parar!?
entre el caos que nos abate
como aves entre el torbellino,
sujetos a la esperanza vendida
a precios alterados
Especulando con la vida
de los conejos de india
a cambio de infundadas
esperanzas de amor
Hambruna de amor
padece la tierra, y aunque
no se detonan cañones hay guerra,
y se levantan trincheras
y hay soldados caídos y,
niños huérfanos
y otros desaparecidos.
Hambruna en los corazones
moribundos de inanición,
sin alimentos llenos de alegría,
ni vitaminados de emoción
Un estado sin presendente
como un presidente sin estado,
así vivimos día y noche:
pasando hambre y sin una
migaja de amor que comer
o beber. Hambruna de amor.
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